Agobiado por la denuncia y las presiones, Alperovich pidió licencia

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Si bien había anticipado que no daría “un paso al costado” y calificado de “chantajeada la denuncia en su contra, el senador tucumano terminó pidiendo licencia en la Cámara alta.

Luego de la explosiva denuncia en su contra formulada por su sobrina segunda, el senador nacional tucumano José Alperovich no pudo resistir las presiones y terminó pidiendo licencia en la Cámara alta.

Si bien en un reportaje publicado este lunes, el tres veces gobernador tucumano había adelantado que no tomaría licencia -“yo no hice nada malo. No entiendo por qué entonces debería dar un paso al costado. Es obvio que toda esta denuncia es un operativo”, sostuvo entrevistado por el diario Clarín-, finalmente debió atenerse a las circunstancias y pedir licencia, hasta tanto se esclarezca la seria denuncia en su contra.

En rigor, no eran pocos los dirigentes del propio Frente de Todos que reclamaron en las últimas horas que Alperovich tomara esa decisión, cuestión de no comprometer al resto del futuro bloque oficialista, al menos hasta que la investigación permita esclarecer los hechos.

En una carta dirigida a la presidenta del Senado, María Gabriela Michetti, la jefa de despacho del legislador, Silvia Pini, requiere en nombre del senador “licencia sin goce de haberes como senador de la Nación, a partir del día de la fecha”.

En los considerandos de la misiva, Alperovich señala que “en estos días, como es de público conocimiento, he sido víctima de denuncias promovidas en mi contra”, y afirma que “la imputación es absolutamente falsa, lo cual demostraré, a la corta o a la larga, ante la Justicia”.

Alperovich formula su pedido de licencia “a fin de dedicar mi esfuerzo y mi tiempo adesbaratar la infamia, aclarar la verdad y reparar mi honor”.

El senador tucumano había anunciado el pasado 19 de noviembre su decisión de integrarse al bloque K, junto a su comprovinciana Beatriz Mirkin.

La denuncia en su contra fue radicada por una sobrina suya de 29 años, que paralelamente publicó una carta en la que dio su crudo testimonio. La denuncia por abuso sexual fue realizada ante la justicia de Tucumán y también en la Unidad Fiscal Especializada de Violencia contra las Mujeres (UFEM), en la Ciudad de Buenos Aires, por tratarse de hechos que ocurrieron en ambos distritos.

La mujer aseguró fue “violentada sexual, física y psicológicamente desde diciembre del 2017 hasta mayo de 2019”. “Durante un año y medio sufrí violaciones a mi integridad física y sexual. El avasallamiento fue demoledor”, agregó.

Varios legisladores del propio Frente de Todos habían reclamadoque Alperovich se tomara una licencia. Por ejemplo la pampeana Norma Durango, que consideró que José Alperovich “tiene que tomar una decisión y no poner al pleno en una situación tan difícil”.

“El relato es estremecedor. Estoy impactada, indignada, conmovida. No encontramos palabras”, expresó este lunes la legisladora, presidenta de la Banca de la Mujer, comisión que emitió un comunicado pocas horas después de conocerse la denuncia.

La pampeana abogó por una rápida actuación de la justicia y dijo: “Nosotras, como siempre lo hemos dicho, le creemos a quienes denuncian, les creemos a las víctimas; y el Senado de la Nación no puede estar ajeno de estas situaciones machistas de algunos de sus integrantes”.

“No hemos nombrado a nadie en el comunicado porque no somos jueces ni fiscales”, apuntó y remarcó que “los fueros no impiden que la justicia avance”. “Una vez que la justicia dictamine la culpabilidad o no, habrá que evaluar” un desafuero, agregó.

A pocos días del recambio parlamentario, cuando se preveía se oficializara el bloque unificado del peronismo en el Senado -Alperovich ya había anunciado su pase a la bancada K-, Durango confesó que es “muy difícil” pensar en una convivencia con el senador denunciado.

“Yo creo que él (Alperovich) tiene que tomar una decisión y no poner al pleno en una situación tan difícil”, sostuvo en diálogo con radio Futurock y opinó que “por lo menos tendría que tomar licencia”, algo que por el momento el tucumano rechaza hacer.

En el mismo sentido, el diputado nacional Felipe Solá (Red por Argentina), dirigente cercano al presidente electo Alberto Fernández y probable canciller, expresó que “si yo fuera Alperovich pediría licencia”. En diálogo con radio La Red, consideró que “el Senado hizo bien en brindarle garantías a la denunciante” al trasladarla de sector.

Cuando se conoció la denuncia, desde el FdT la diputada Victoria Donda también consideró que Alperovich tenía que pedir la licencia, mientras que su par Leonardo Grosso opinó que debería ponerse a disposición de la Justicia “sin una banca que lo ampare” con fueros.

www.parlamentario.com

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