Objetivo «darlo vuelta»: ¿Si se puede?

647
Compartir

Tras la derrota de las PASO, el oficialismo cambia la estrategia para llegar a las generales y apuesta a la multitud en la calle. Qué hay detrás de “la marcha” que lidera Macri

Los más de 15 puntos que lo separaron de Alberto Fernández obligaron a Mauricio Macri y a todo su equipo a repensar la estrategia para las elecciones del 27 de octubre. El objetivo más próximo es, al menos, que el Presidente llegue a segunda vuelta. Es decir, que la diferencia con el candidato del Frente de Todos se acorte. Para eso, primero, el oficialismo necesita crecer y, segundo, arrebatarle votos a su principal oponente: el peronismo, una fuerza que históricamente se caracterizó por su capacidad de movilizar multitudes.

Así nació la marcha del “Sí, se puede”, una gira que llevará a Mauricio Macri por 30 ciudades, en 30 días, para revertir el resultado de las PASO. El primer test fue en Barrancas de Belgrano, uno de los barrios más acomodados de la Ciudad de Buenos Aires, la cuna del Pro. El resto de las localidades fueron definidas por el equipo de Hernán Lombardi, titular del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos, a cargo de la organización de las movilizaciones. “La idea es que hagamos una cobertura lo más federal posible. Por lo menos, estar una vez en cada una de las regiones de Argentina”, revelaron a La Tecla desde el equipo de prensa de Juntos por el Cambio. “La elección de las ciudades tiene que ver con el desempeño en las PASO, donde quizás no nos fue tan bien, pero que tienen un peso electoral importante”, añadieron.

Por una cuestión de logística, las locaciones no son reveladas hasta tanto no estén ultimados todos los detalles con los gobiernos municipales, que también participan del armado de los encuentros. Por ejemplo, el Municipio de Junín estuvo detrás del debut de la marcha en territorio bonaerense, y como el objetivo de la misma es hacer crecer a Macri, él es quien primero da a conocer el nuevo destino. Siempre a través de las redes sociales.

Hasta ahora, el calendario incluye a las provincias de Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y, por supuesto, Buenos Aires, que, según pudo saber este medio, será sede en seis oportunidades. Además de las confirmadas Junín y Bahía Blanca (para el 4 de octubre), el jefe de Estado liderará el encuentro en Olavarría, Azul y Mar del Plata. Aún queda definir la última. En un momento se tanteó la posibilidad de que sea La Plata, pero por ahora, desde el oficialismo buscan evitar las capitales provinciales. Pero nada está dicho todavía.

Las experiencias de la Ciudad de Buenos Aires y Junín le sirvieron al Gobierno para llegar al 27-O más confiado, impulsado además por la victoria electoral en Mendoza, en manos del radical Rodolfo Suárez. “Sí, se pudo”, dijeron unos cuantos al subirse al caballo. ¿Se podrá también en las generales?

Para el director de la consultora Circuitos, Pablo Romá, la estrategia de “la marcha del ‘Sí, se puede’” tiene que ver con la idea de generar un fortalecimiento en la imagen del Presidente. “Las PASO dejaron un debilitamiento político muy importante. Después hay que ver si hay una transferencia en términos electorales, pero la cuestión económica y la situación del país juegan muy fuerte y, más allá de la base social del Gobierno, me parece que le va a costar mucho al Presidente generar expectativas en una base electoral más amplia”, dijo a La Tecla. En esta línea, el politólogo recordó que en 2015, Mauricio Macri logró generar una base electoral que le permitió ganarle a Daniel Scioli con 51% de los votos. “Ahora, generar esa base con un contexto de recesión, inflación y crisis económica es muy difícil”, consideró.

“Hubo un mal diagnóstico respecto a lo que estaba pasando. El Gobierno subestimó mucho la situación económica en términos electorales”, indicó Romá, a la vez que señaló que la actual estrategia, de apelar a la escucha y al cambio, apunta a revertirlo. “Pero cuando el Presidente dice que estamos en mejores condiciones para crecer que hace cuatro años, es muy difícil que eso llegue a los sectores populares. No están mejor que hace cuatro años”, aseguró. En cuanto al efecto electoral
de “la marcha” en las urnas, Romá dijo: “Es difícil medirlo, pero el Gobierno tiene doble desafío: sumar votos y que el Frente de Todos baje para, al menos, llegar al balotaje. Y no veo un retroceso de Alberto Fernández”.

www.latecla.info

Print Friendly, PDF & Email

Comments