Cada vez más personas buscan respuestas en terapias de vidas pasadas

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La psiquis es el alma. Esa es la etimología de la palabra, al menos. La psique, del griego ψυχή, psyché, “alma humana”, es un concepto procedente de la cosmovisión de la antigua Grecia, que designaba la fuerza vital de un individuo, unida a su cuerpo en vida y desligada de este tras su muerte.

Por Enrique Pfaab

Para Freud el inconsciente es una instancia a la cual la conciencia no tiene acceso, pero que se le revela en una serie de formaciones como los sueños, los lapsus, los chistes, los juegos de palabras, los actos fallidos y en los síntomas.

Para los ortodoxos de la psicología el inconsciente es parte de la mente, y punto. Pero hay otros, dentro y fuera de la psicología, que creen que no hay diferencia entre inconsciente y alma y que, además, el alma no muere con el cuerpo.

Entonces, que llegando al inconsciente se pueda llegar a retroceder a otras vidas, no parece algo tan disparatado.

Dicen que Argentina es el país con más psicólogos por habitantes. Que aquí haya más inquietud por hurgar en la psiquis (o en el alma) es, entonces, algo casi natural. Y también lo es que cada vez haya más formas de terapias que buscan lograr mayor equilibrio emocional en el paciente.

Después de una serie de entrevistas con quienes realizan estas terapias, se puede decir que cada quien utiliza las herramientas más variadas para lograr lo que podría llamarse “regresión”. Desde la hipnosis a la meditación profunda, pasando por la canalización.

Referencia

Es frecuente que en estas charlas se nombre a Brian Weiss, para coincidir a pleno, para tomar parte de sus teorías o, incluso, para descartar sus conceptos.

Este norteamericano, nacido en Nueva York en 1944, es un médico y psiquiatra estadounidense, conocido por sus teorías sobre la reencarnación, la regresión de vidas pasadas, la progresión en vidas futuras y la supervivencia del alma humana después de la muerte.

Durante su práctica psiquiátrica, investigó y elaboró metodologías para trabajar la regresión a vidas pasadas.

Ha realizado esta experiencia de regresión en más de cuatro mil pacientes en su consultorio en Miami, Florida.

Sostiene que recordar situaciones traumáticas del pasado ayuda a curar los traumas.

Su primer libro “Muchas vidas, muchos maestros”, es referencia para quienes trabajan sobre esto.

“Vuelven a la vivencia que les provocó el trauma”

Claudia De Ángelis es una de las más conocidas en el país y también una de las que mayor presencia en los medios ha tenido. Hace giras nacionales dando charlas multitudinarias y atiene en forma personalizada, especialmente en su consultorio de Buenos Aires.

Egresada de la Universidad de Buenos Aires (UBA) en 1989, dice que “estoy en esto desde hace 17 años y he atendido a miles”.

Sostiene que “hago terapia regresiva a esta vida y a vidas pasadas y, después muchos resultados a través de las vivencias, me dieron la confianza de entender que hay vidas que trascienden esta existencia”.

De Ángelis trabaja a través de la hipnosis, pero aclara que no necesariamente es necesario que el paciente regrese a vidas anteriores para sanar, sino que alcanza con que revivencie el origen del síntoma, que muchas veces está en la infancia.

“La gente viene a verme después de 30 años de psicoanálisis con terapia hablada y resulta que, cuando se acuestan y vamos a la situación de origen del síntoma que traen, vuelven a la vivencia que les provocó el trauma. La persona revivencia en el cuerpo esas emociones y se van desactivando. Es muy impactante en cuanto a respuestas, porque la persona vuelve a la semana siguiente y es otra persona”, dice.

-¿El paciente recuerda, después de salir de la hipnosis?

-En la mayoría de los casos, sí. Muy pocos no recuerdan. Son los que entran en hipnosis profunda. Yo trabajo con hipnosis leve y media. Quienes llegan a un nivel más profundo, en la siguiente sesión se puede pedirle que recuerde.

La psicóloga aclara que “el estado hipnótico es entregarse a la guía de quien lo está hipnotizando, pero el control siempre es personal. La persona tiene que permitir ser guiado por los archivos, los traumas, las situaciones de shock, algo que se guarda en ese archivo inconsciente y que ha resguardo, afectando la salud, el rendimiento, la energía vital”.

-¿Recibís cuestionamientos de la psicología tradicional?

-Muy pocos y no me molesto en responder. A mí me interesa darle respuesta a las personas y no a otros psicólogos. Incluso muchos de mis pacientes vienen de la psicología y la psiquiatría y, cuando hacen esta experiencia personal, lo llevan a sus propias terapias. Incluso estoy generando una formación para psicólogos, porque es una manera de ayudar a las personas y aliviarlos.

“Hay que encontrar la energía que quedó enquistada”

La licenciada y profesora en Psicología, Bibiana Nievas, es mendocina y trabaja en Hipnosis Clínica Reparadora y Terapia a Vidas Pasadas.

“Yo soy psicóloga y entiendo esto como un proceso de psicoterapia. Hacer consciente el inconsciente y conocer las causas del síntoma, sabiendo que el síntoma es algo que tiene que repararse, una energía que queda como enquistada y no liberada. Y esta es una de las maneras más directas de encontrar esos traumas originales”, sostiene.

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Cuenta que llegar al origen del síntoma “se puede lograr a través de la hipnosis para lograr un estado no ordinario de conciencia, que se le llama conciencia ampliada o expandida, pero también se puede llegar a través de una meditación guiada que vaya al origen del síntoma. También hay una técnica oriental que accede directamente a través del síntoma, ampliándolo, para lograr que el paciente llegue al origen”.

Nievas sostiene que, desde la psicología y desde estas terapias, “no importa si es real o fantástico” el origen del síntoma, ya que el inconsciente no diferencia entre uno y otro.

La psicóloga sostiene que ese trauma “puede estar anclado en esta vida, que se le llama la psicología del niño herido, pero como el alma es atemporal, es muy posible que esto ya haya pasado en otra vida”. Luego agrega que “el alma cambia de cuerpo. El alma es atemporal, el inconsciente es atemporal. Seguimos reviviendo las mismas situaciones, porque hay que sanar esa historia, esa energía que quedo acumulada”.

-El paciente que te va a ver a vos, ¿va especialmente a buscar terapia de vidas pasadas?

-Hay muchos que buscan directamente esto. Otros vienen simplemente a una sesión de psicología. Pero, si llegan a mí, es porque estamos vibrando en una misma frecuencia, que ya están preparados para trabajar esto”.
Sin embargo aclara que “es válido que vengan queriendo conocer sobre sus vidas pasadas, pero lo mejor es que sea lo más terapéutico posible. Ya de por si saber sobre sus vidas pasadas va a ser terapéutico, porque comprenderá un montón de cosas”.

-¿Hay resistencia a este tipo de terapias?

-Quizás entre los más ortodoxos del psicoanálisis. Algunos cuestionan la veracidad de lo espiritual, si existen o no las vidas pasadas. Pero hay que tener en cuenta que si el inconsciente inventa esta historia, es porque la está viviendo. El inconsciente no distingue entre lo real y lo imaginario”.

“Tiene que contribuir a un proceso de apertura de la conciencia”

Belén Leyton realiza terapias holísticas y registros akáshicos y con ellos tiene “acceso a la información de vidas pasadas, aunque es mucho más amplio lo que se obtiene”, dice.

“Llegar a la consulta para saber qué fuiste por mera curiosidad, no sirve. Solo se accede a eso si es necesario y si contribuye al proceso de apertura de la conciencia. No hay que llegar a través del ego. En el registro te abrís a cualquier tipo de información”, sostiene.

Belén sostiene que en esa memoria de otras vidas, de otros tiempos, “lo karmático opera como trabas o condicionantes. Es bueno conectar con eso, para poder transformarlo y limpiar ese nudo karmático, con esas memorias de otras vidas que están pulsando para conectar en esta realidad con nosotros”.

Dice que el objetivo es utilizar la terapia como guía y como herramienta de consulta, para una búsqueda más integral y amplia. Cuenta que en este tipo de prácticas el terapeuta es quien canaliza, escribe y le explica al paciente lo encontrado, “para después cerrar ese canal”.

-¿Ha aumentado la cantidad de consultantes?

-Si, la gente está más predispuesta. Creo que hay una búsqueda más genuina y más consciente, sin buscar ayudas mágicas, sino que se ve a la terapia como una herramienta de apertura y de búsqueda y que, a su vez, lleva a tomar conciencia que hay un camino espiritual del que cada quien se debe hacer cargo.

-¿Hay críticas a este tipo de prácticas?

-No he tenido malas experiencias. Hay gente no está de acuerdo, pero no he recibido críticas fuertes. Hay una parte de la sociedad que todavía tiene una resistencia a este tipo de terapias. Todavía siguen prendidos de viejos preconceptos de oscurantismo.

www.diariouno.com.ar

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