Una experta explicó que no habrá un fenómeno igual hasta dentro de 360 años

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El próximo martes 2 de julio, parte del país se quedará a oscuras durante unos minutos. El Sol quedará oculto detrás de la Luna y la oscuridad reinará durante algunos minutos antes del atardecer. Varias localidades de nuestro país serán sitios privilegiados para presenciar el tan esperado evento.

Belén Planes, licenciada en Física y docente de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UNCuyo, cuenta cómo se produce y por qué verlo podría ser una ocasión única en la vida.

En Mendoza, donde el eclipse será parcial, el punto máximo se alcanzará a las 17.39, pero todo el proceso transcurrirá entre las 16.25 y las 18.25. Brinda también recomendaciones para evitar daños irreversibles.

Según Belén Planes, becaria doctoral del Conicet, un eclipse “sucede cuando el sol, la tierra y la luna están alineados y pueden ser eclipses lunares, en los que la Tierra está entre la luna y el sol. En este caso, la proyección de la sombra terrestre hará que la luna llena desaparezca del cielo. Existen tres clases de eclipses lunares: el total, cuando la luna llena desaparece totalmente; el parcial, cuando desaparece una parte, y el penumbral, que es cuando la luna se oscurece pero no desaparece por completo”.

«Los eclipses solares son más espectaculares y ocurren cuando la Luna se coloca entre el Sol y la Tierra. Puede ser total, parcial o anular. En el eclipse total de sol la Luna cubre totalmente al sol; en el parcial solo una parte es cubierta. El tipo anular ocurre cuando la luna está en su apogeo. El tamaño aparente de la misma es menor y no llega a cubrir todo el disco solar; permanece un anillo visible”.

En menos de una semana estaremos frente un eclipse solar total. “Si bien hay dos eclipses de Sol, en promedio, por año, existe una baja probabilidad de que el evento se repita en un mismo punto de la Tierra. De hecho, solo pasa una vez cada 360 años”, destaca.

Cuidados cruciales para observar el eclipse

“Que recibamos solo el 4% de la radiación solar no reduce el riesgo que implica mirar el Sol sin la protección adecuada”, alerta Planes. “Observarlo directamente siempre puede provocar daño irrecuperable. En condiciones normales, a los pocos segundos de mirarlo, se nos cierra el párpado como mecanismo de defensa. En el caso de un eclipse, uno puede sentirse engañado y pensar nos afectaría menos, pero no es así”.

El cubrimiento parcial del Sol puede convocar a las personas a observar detenidamente el fenómeno. “Uno puede llegar a creer que un 4% de la luz es poco, pero equivale a la luz de miles de lunas llenas juntas. De hecho, ese 4% alcanza para que siga siendo de día y que todo continúe normalmente”, cuenta la Física.

El daño que el Sol puede causarnos es irreversible. Por lo tanto, se aconseja no mirar el eclipse de forma directa, ni siquiera usando anteojos de sol o placas radiográficas. Planes aclara que “el único filtro certificado es el que está etiquetado como ISO 12312-2. También hay algunos métodos caseros para ver el eclipse. Uno consiste en verlo de forma reflejada en un estanque o en un recipiente con agua. Esa luz nos llega ya polarizada, por lo que no será dañina. Sin embargo, esto no será muy útil en Mendoza porque el eclipse ocurrirá muy cerca del horizonte”.

Otra forma de verlo, cuenta, es con una cámara oscura, la cual se puede armar con elementos que se tienen en la casa: papel aluminio, una hoja de calcar y cartón. Este es un método muy difundido en internet y es totalmente seguro. “Mucha gente pregunta por las máscaras de soldar, pero también se desaconseja su uso por presentar filtros demasiado bajos; solo los filtros mayores a 12 son seguros”.

www.diariouno.com.ar

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