Los abusos sexuales en La Cámpora y el silencio de la responsable de género

2
Compartir

Mayra Mendoza es la responsable de género de agrupación que dirige Máximo Kirchner. La víctimas la acusan de intentar tapar y los casos y proteger a los acosadores, entre ellos su cuñado.

La ola verde alentó a muchas mujeres que habían sufrido acoso y abuso sexual a dejar la vergüenza y el miedo de lado y denuncias a los culpables. La Cámpora no quedó exenta, y entre sus filas también saltaron casos de militantes mujeres atacadas por correligionarios de mayor peso dentro de la agrupación.

Los casos

La primera en recibir las denuncias fue Mendoza, lógicamente. Sin no hubo respuesta de ella ni de la mesa de la agrupación. De momento salieron a la luz unos pocos, pero se estima que irán apareciendo más.

La ex militante Stephanie Calo, que el senador provincial Jorge “El Loco” Romero por un intento de abuso sexual afirmó a periodistas de Revista Noticias que “Mendoza me clavó el visto varias veces, lo mismo que su mano derecha, Eva Mieri, una concejal de Quilmes. Ambas sabían lo que estaba pasando”.

Aylén Borda, otra militante que accedió a contar su caso a Noticias, tuvo como victimario a su propia pareja, un responsable político bonarense. “En noviembre del año pasado, en un encuentro en Berazategui, le avisé a Mendoza y a Mieri lo que estaba pasando. En diciembre Mieri me citó a una reunión a solas, donde le reiteré los hechos. Me dijo que lo iban a expulsar, pero a fin de año lo crucé en dos marchas. Se lo comuniqué a Mieri varias veces, pero me dejaron de contestar. Nunca echaron a mi ex pareja. Sé que trataron el caso en la mesa nacional de mujeres de la Cámpora que Mendoza preside y lo desestimaron”, relató.

Ambas mujeres, ante la falta de respuesta, contaron lo que estaba pasando frente a las cámaras de TN, en marzo de este año. Desde la agrupación no rectificaron la situación, y además publicaron un comunicado en el que atribuían las denuncias de sus antes “compañeras” a una operación de prensa, y aseguraban que la agrupación las había acompañado en todo momento, algo desmentido por ellas.

El comunicado publicado por La Cámpora el 2018 de abril de 2018 :

NADA QUE ESCONDER
Sabemos que la violencia de género es transversal a todos los ámbitos de la sociedad y nuestra organización, al igual que cualquier organización política, empresarial o social, no está exenta.

Siempre que tomamos conocimiento de algún caso interno, nos hemos puesto a disposición, brindando asistencia y tomando las definiciones pertinentes, entendiendo que la intervención que una organización política puede tener, no es la misma que la intervención de la justicia.

Contamos con un “Protocolo interno de detección, abordaje y acompañamiento de situaciones de violencia contra las mujeres”, para tomar todas las medidas que sean necesarias y así garantizar la protección y atención adecuada para las compañeras. Asimismo, hace tiempo que nuestra organización desarrolla espacios de formación sobre temáticas de género, ámbitos de reflexión, sensibilización y talleres de nuevas masculinidades.

Hablando específicamente sobre los hechos que se vieron en el programa TN Central, cabe aclarar que Lucas Manuel Rodríguez, agresor de Estefi, nunca militó en La Cámpora. Cuando tomamos conocimiento sobre la situación que ella estaba atravesando, se la escuchó y ayudó para que realice el proceso y llegue a la denuncia.

Además, referentes nacionales de nuestra organización han difundido la imagen de la persona que ejerció violencia contra la compañera Estefi, lo hicieron como no lo hizo TN, lo hicieron convencidos y porque no queremos que vuelva a suceder. Lejos está esta actitud a la de encubrir violentos.

En cuanto al agresor mencionado en la segunda entrevista (del 17 de abril), fue expulsado de la organización. Expulsado por su conducta violenta y machista y por negarse a asistir a un espacio de reflexión sobre su accionar. Es importante resaltar que en este caso la compañera denunciante también fue acompañada y contenida por la responsable del Frente de Mujeres del distrito y por la responsable de la Provincia de BA.

Nunca dejamos de escuchar a las compañeras, las contuvimos y apoyamos en el proceso de denuncia. Lamentamos lo que vivieron, y no queremos que se repita en nuestra organización ni en la sociedad, por eso trabajamos todos los días, para erradicar la violencia machista y para que las mujeres podamos vivir, como merecemos, una vida libre de violencias.

Por otra parte, consideramos que no es voluntad del grupo monopólico de comunicación de la Argentina comprometerse con este tipo de casos al difundir esta noticia, sino que su objetivo tiene una clara intencionalidad política, la de ensuciar a la militancia y a la organización popular, utilizando un tema sensible para toda la sociedad.

Cuando hablamos de monopolio de comunicación, hablamos del mayor grupo concentrado de poder conformado por los mismos que fueron encubridores en los años más oscuros de nuestra historia durante la última dictadura militar, y son estas corporaciones las que desde sus programas ejercen violencia constantemente, cosificando a las mujeres y culpabilizando a las víctimas de femicidios.Una vez más los medios hegemónicos hicieron, como siempre, lo que mejor saben hacer: correr el eje de discusión de los problemas del pueblo y demonizar a quienes los enfrentan.

Lxs militantes somos lxs que en muchos casos estamos en la primera atención, trabajando en los barrios, acompañando a mujeres víctimas de violencia de género, e incluso muchas veces cumpliendo un rol que debería ser del Estado, que desde diciembre de 2015 bajo la conducción política de Mauricio Macri y María Eugenia Vidal en la provincia de Buenos Aires, no hizo más que invisibilizar la lucha contra la violencia de género desfinanciando las políticas y los programas que buscaban contener y erradicar las problemáticas que afectan a miles de mujeres a lo largo y ancho de nuestro país.

Reforzamos nuestro compromiso todos los días a través de la militancia, abrazando las banderas de la justicia social y construyendo una organización política con igualdad de géneros.

Después de ese incidente, otro escándalo explotó a raíz de la carta de la ex militante Marisel de Ambrosio, en donde denunciaba por “acosadores” a Juan Cabandié y a un ex asesor de Mariano Recalde, Julián Eyzaguirre.

Por su parte, Eyzaguirre también había sido acosado del mismo comportamiento por una ex militante llamada Luna Abdala. Ella relató que la agrupación tampoco le dio respuestas: “Conseguí una reunión con la mesa de género de La Cámpora (que preside Mendoza), tuvimos una serie de reuniones donde creo que hubo voluntad pero no fue suficiente. Conmigo se portaron bastante mal”.

Y más recientemente, Mariano Daer, medio hermano de Sebastián, el esposo de Mendoza, fue denunciado por su novia por violencia de género. “Lo denuncié pero no pude sostenerlo, porque él me amenazaba con su padre abogado. Esto fue un calvario. Mariano yo no me olvido, no me callo más”, narró la mujer.

La joven de 25 años se llama Bárbara Viacava y es empleada municipal en Quilmes. Según su denuncia fue sometida a ataques verbales, violaciones (una perpetrada por un amigo de Daer), fue obligada a consumir cocaína y estuvo a punto de ser prendida fuego.

Por lo tanto, la postura de género de La Cámpora presentada en el polémico comunicado quedó profundamente desmentida. Según reveló Noticias, se está preparando una denuncia por violación contra Romero. Además, existen al menos otros tres casos de abusos sexuales encubiertos por la agrupación ultra K.

Print Friendly, PDF & Email

Comments