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Luego de una dura discusión interna, los gobernadores postergan la firma de un apoyo al Presupuesto

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Urtubey y Schiaretti plantearon firman un addenda al Pacto Fiscal. Los cruzaron Verna, Zamora y Rodríguez Saá.

Mauricio Macri consiguió la foto con los gobernadores en la previa de la presentación del Presupuesto 2019 pero no logró que firmaran nada y el debate continuará en Diputados. Se llevó, sin embargo, la promesa de los gobernadores de que la ley de leyes será sancionada.

Fracasó la propuesta de Juan Manuel Urtubey y Juan Schiaretti, quienes pretendían que este martes los gobernadores firmaron en el CFI una addenda al Pacto Fiscal que incluía los cambios que se están negociando en los impuestos. El problema no fue ese, sino que en el texto incluían un apoyo formal a la sanción del Presupuesto.

El pampeano Carlos Verna fue el primero en cruzarlos, luego vinieron los reparos del santiagueño Zamora y el puntano Rodríguez Saá. La discusión desbordó lo programático y hubo puteadas como en los buenos encuentros peronistas. “Es un disparate que nosotros salgamos a respaldar el Presupuesto del gobierno, que lo presenten los funcionarios, lo defiendan y lo debatimos en el Congreso”, fue palabras más palabras menos el argumento de los críticos a emitir un texto. “No podemos quedar pegados al ajuste y regalarle la oposición a Cristina”, matizó otro de los gobernadores. La respuesta en ese sentido llegó horas después, cuando Rogelio Frigerio confirmó que Nicolás Dujovne irá al Congreso el lunes para explicar el Presupuesto que será enviado entre el viernes y el sábado.

No estaba en discusión el respaldo a la norma. “A nadie le conviene que nos quedemos sin presupuesto”, agregó a LPO otro de los gobernadores presentes. El tema es como se presentaba para que el peronismo no quede cogobernando y asumiendo parte de la responsabilidad de un proceso económico que todos los estudios indican que será durísimo.

Urtubey contemporizó y trazó la línea argumental que luego repitió ante la prensa: “Vamos a apoyar la sanción del Presupuesto, queremos discutir como se llega al equilibrio fiscal”.

Luego de esa reunión cerrada de los gobernadores, se sumó Rogelio Frigerio a la cumbre del CFI. El ministro reflotó la idea de firmar la Addenda y no le fue muy bien. Político, no insistió. Después que se fue el funcionario de Macri, vino la reunión de los ocho gobernadores más duros con la CGT. No se puede exagerar las consideraciones que se hicieron en ese encuentro sobre el Gobierno nacional y la situación económica y social.

Antes del atardeces Macri logró la foto con los gobernadores, que lejos quedó de representar la idea del “Gran Acuerdo Nacional” que se esbozó meses atrás. En ese sentido, la postal más nítida fue la conferencia de prensa que se realizó luego de la reunión del presidentes con los mandatarios. A ella, además de Frigerio y Dujovne, asistieron gobernadores amigables con la Rosada: Juan Manuel Urtubey y Omar Gutiérrez, además del radical Gustavo Valdés. Y sólo se refirieron al acuerdo tácito entre los mandatarios para que avance el Presupuesto en el Congreso.

Las negociaciones 

La discusión real pasa por los impuestos. Macri logró salvar la baja de Ingresos Brutos, pero no pudo mantener la disminución de Bienes Personales que seguirían tributando 1%, una ventaja que el Gobierno ofreció para impulsar el blanqueo y que ahora vuelve a confirmar que la única regla clara en la Argentina es que los gobiernos no cumplen sus compromisos. Se discute si también se frena la baja del impuesto de sellos y si en efecto se anula la transferencia de la tarifa social eléctrica a las provincias, como propuso Frigerio para acercar posiciones con los peronistas.

Macri debió ceder en estos puntos porque la realidad es que el mayor déficit lo genera la Nación. Es por eso que tras las cesiones, en el Ejecutivo aseguran que firmarán la addenda al pacto fiscal la semana que viene. Lo que más golpea a los gobernadores, en tanto, es el freno a la obra pública.

En el plano de las proyecciones, como adelantó LPO está prevista una inflación del 23% y un dólar a 42 pesos. Luego del encuentro en el CFI los gobernadores -con excepción de Carlos Verna y Alberto Rodríguez Saá- se fueron a la Casa Rosada para reunirse con Macri, en una foto que dejó gusto a poco, pese a que la gran mayoría elogió el trabajo de FRigerio para acercar posiciones.

“No se pudo hacer un comunicado porque no hay acuerdo”, sintetizó Verna a la salida del CFI. El gobernador mantuvo un cruce con Urtubey que confirmó la rivalidades existentes al interior del peronismo. Por eso disparó que “hay gobernadores peronistas que están más cerca de Macri que de Perón”. Además el pampeano ratificó que no adherirá al pacto fiscal pese “a las presiones del gobierno”.

Tanto Verna como Rodríguez Saá fueron dispuestos a dinamitar las conversaciones pero no lograron conmover a sus colegas, que saben que ya lograron torcerle el brazo a Macri en los puntos más conflictivos del Presupuesto. Lograron que Macri aflojara el ajuste por el lado del gasto, sumando ingresos vía retenciones. El presidente vulneró así su lazo con el campo, acaso el voto mas fiel al PRO.

También consiguieron la transferencia de los transportes sin subsidios a la Ciudad y a la provincia de Buenos Aires es un golpe directo a dos de los presidenciables macristas, Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal. Pero no sólo a ellos: el alcalde cordobés Ramón Mestre, el medocino Suárez y la rosarina Mónica Fein también deberán asumir costos inesperados que obligarán a recortar en otras áreas, algo que puede ser muy peligroso, sobre todo en un año electoral. Es verdad que esto también golpea en provincias con recursos ajustados como Catamarca, pero el costo más fuerte es para distritos que gobierna Cambiemos.

 

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