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Cuadernos de Centeno: cómo seguirá la causa sin los originales

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El autor de los cuadernos confirmó que los destruyó. Ante las dudas, el ex juez de la Corte Suprema de Justicia, Eugenio Zaffaroni, consideró que las fotocopias son viables como pruebas. Por qué la Justicia no tiene los cuadernos de Oscar Centeno y dónde están los originales.

Durante diez años, Oscar Centeno anotó en 8 cuadernos detalles de las maniobras de cobro de coimas. Se trata de nombres, direcciones y fechas involucradas en el recorrido que hacía para su ex jefe, Roberto Baratta, el número dos de Julio De Vido.

Los cuadernos, estuvieron largo tiempo guardados en un ropero de su casa, pero cuando su existencia salió a la luz, la Justicia no pudo hallarlos. Finalmente, Centeno declaró haberlos quemado en la parrilla de su casa, aunque ratificó haberlos escrito.

Antes de que se confirme su destrucción, se habían realizado dos allanamientos en busca de los originales. Finalmente, la Justicia trabajó con las fotocopias aportadas por el periodista Diego Cabot. Por ese motivo, comenzaron las dudas al respecto del futuro de la causa.

Sin embargo el fiscal Carlos Stornelli aseguró que existe “prueba suficiente, sólida y abundante” para continuar avanzando con la investigación. Además de las fotocopias hay fotos, y están las declaraciones de Centeno, que confirmó la autoría, y de su ex expareja, Hilda Horovitz, quien ratificó que estos estuvieron años guardados en el ropero.

Por su parte, en la polémica también se metió Eugenio Zaffaroni, actual miembro de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). “No es ningún problema (que Centeno haya quemado los originales). La fotocopia se puede tomar como un indicación de los datos que están consagrados en un documento y verificarlos”, sostuvo.

Consultado por periodistas de Radio 10, Zaffaroni, quien es ajeno a la causa y generalmente se lo considera simpatizante K, consideró que las fotocopias pueden ser consideradas como pruebas válidas, a pesar de ser difíciles de peritar y fácilmente falsificables.

“Si en una fotocopia yo digo que el cadáver de una víctima se encuentra enterrado en tal lado, y van a ese lado y encuentran el cadáver de la víctima, es un indicio”, ejemplificó.

“Si alguien le da un millón de dólares a otro, en algún lugar lo tendrá guardado, lo tendrá depositado, lo habrá mandado a las Islas Caimán, no tengo la menor idea, pero bueno. De cualquier manera este tipo de maniobras que se traducen en dinero, el dinero tiene que estar en algún lado”, consideró.

El primer cuaderno va del 23 de marzo al 16 de octubre de 2005 y el último del 2 de junio al 3 de noviembre de 2015. Hubo un interrupción sólo entre octubre de 2010 -después del fallecimiento de Néstor Kirchner-, y el año 2013.

De acuerdo a la información anotada por Centeno, Baratta iba cada semana a la quinta de Olivos para que le informaran a quién debía cobrarle. Después iban a retirar el dinero y lo llevaban hasta la casa de la familia Kirchner, ubicada en Juncal y Uruguay, donde era recibido por Daniel Muñoz. Generalmente, los montos eran inferiores a los 2 millones de dólares.

El ex chofer recuperó la libertad después de declarar como “arrepentido”, y está bajo custodia dentro del programa que dirige el Ministerio de Justicia.

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