Inicio Tapa Javier Cantero-Florencia Arietto: ¿No sabían nada de la pedofilia en Independiente?

Javier Cantero-Florencia Arietto: ¿No sabían nada de la pedofilia en Independiente?

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Se presentaron en público como los “zapatitos blancos” de la dirigencia futbolística en la Argentina. ¿Inútiles o miraron para otro lado?

Hace séis años -en los tiempos que viajan tan velozmente parece una eternidad, pero parece que fue ayer- Javier Cantero al frente de Independiente presentaba a una abogada que presume de ser experta en seguridad como la primera mujer que manejó ese tema en un club de fútbol.
Florencia Arietto se presentaba frente a las cámaras como dando cátedra de lo que había que hacer para sanear al fútbol de la corrupción, las barras bravas, los enjuagues de la compra-venta de jugadores y otras inmundicias que anidan en el deporte más popular de la Argentina.
Algunos dirigentes cercanos a la AFA dicen por lo bajo que el tema de la pedofilia profesionalizada viene de vieja data. Ocurre que el ex capo de la AFA Julio Grondona siempre ordenó guardar la basura bajo la alfombra.
Y más si se trataba de un tema tan delicado como es el abuso de menores que viven en las pensiones de los clubes de fútbol porque vienen del interior del país y se sienten solos y desamparados.
Pero lo que ahora se destapa ya viene de hace tiempo, no salió de un día para otro.
Hasta parece mentira que un club como River Plate, que tanto decía cuidar a los futbolistas adolescentes hasta el grado que les imponía estudiar la secundaria para permanecer en el club, también esté investigado por ese aberrante delito.
Florencia Arietto enfocó su lucha -su presunta lucha- contra Bebote Álvarez y demás barras del club de Avellaneda, pero pasó por alto lo más aberrante que se consumaba en el interior de Independiente.
Dicen en Avellaneda que ni Cantero ni Arietto pudieron haber ignorado el negocio horrendo de prostituir adolescentes que vivían en la pensión del club.
Arietto hasta se postulaba para cargos públicos en materia de seguridad, pero nadie la consideró tan importante como para ofrecerle un cargo tan delicado.
¿Fueron ciegos, inútiles, temerosos de meterse con intereses tan delicados o cómplices por negligencia de esta inmundicia que recién está conociéndose con cuenta gotas?
Ellos dos deberían dar la respuesta, aunque ya sabemos lo que pueden decir. Que no sabían nada o que antes no pasaba. Si se excusan con eso, mienten de seguro. El tema viene de lejos, nos dicen… de muy lejos.

Por Jorge D. Boimvaser
@boimvaser

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