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Cómo borrar las huellas del verano que se graban en la piel

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Para que esas marcas no se queden en el cuerpo y en el rostro, con el fin del verano empieza la temporada de recuperación.

Los días de playa y pileta, de altas temperaturas y mucha exposición al sol pueden dejar huellas. Para que esas marcas no se graben en el cuerpo y en el rostro, con el fin del verano empieza la temporada de recuperación. Especialistas cuentan algunos de los errores más comunes que cometemos en la temporada estival y cómo hacer para recuperar la salud y belleza de nuestra piel, luego del desgaste extremo que sufrió con los cambios de hábitos de las vacaciones.

Demasiada exposición solar

Ya ni siquiera es moda, pero el sol sigue teniendo sus adoradores, aun conociendo los daños que ocasiona. En este caso lo primero es proteger y pensar que la piel acumula horas de sol, es decir que el daño se suma con el tiempo.

“Lo más importante siempre es la prevención. Pensemos que muchas veces tomamos sol sin darnos cuenta y más en verano, cuando pasamos mucho tiempo al aire libre, por ejemplo al hacer deporte. Pero también debemos tener en cuenta la refracción que se produce, además de en el agua o en la nieve, en las paredes, en el asfalto y en los cristales de los edificios, debemos cuidarnos siempre, antes y después de las vacaciones”, explica el Dr. Néstor Vincent, Fundador de la Clínica Ciencia Estética Quirúrgica.

“Recordemos que la Organización Mundial de la Salud recomienda que para exponerse al sol hay que tomar una serie de medidas sencillas, como por ejemplo evitar el sol entre las 10 y las 16, usar protector con filtro solar con factor 30 o superior, aprovechar la sombra, utilizar anteojos con protección UV, sombreros y prendas de vestir holgadas que cubran la mayor superficie posible. No olvidarse de extremar el cuidado en los niños y ancianos, pensar que como adultos debemos crear el hábito saludable de la protección”, sintetiza.

Cloro y sal, la fórmula de la sequedad

Sin duda disfrutar del agua es una de las mejores cosas del verano, nos refresca, alivia, divierte y hasta ayuda a tonificar los músculos. Pero las aguas cloradas de las piscinas y la sal del agua de mar producen un efecto de extrema sequedad y hasta descamación en la piel. Para contrarrestarlo es necesario no saltear la hidratación, tanto interna como externa.

“La sal marina tiene sus beneficios, es antiséptica, exfoliante y astringente, pero también puede producir resequedad e irritación, al igual que el exceso de cloro en las piletas. ¿Cómo devolvemos la humedad a la piel? No me canso de repetir que además del uso de cremas, geles y lociones refrescantes, debemos ingerir dos litros de agua diario, que contribuye a la salud integral del cuerpo, no sólo de la piel”, afirma.

Calor + ropa ajustada

Los problemas de mala circulación se agravan con el calor, si a eso le sumamos el uso de ropa demasiado ceñida al cuerpo, vamos a obtener retención de líquidos y propensión hacia la aparición de celulitis.

“La ropa demasiado ajustada no es una causa directa de la aparición de celulitis, pero es un factor más que coadyuva en su formación, porque impide la correcta circulación de la sangre y además porque la presión de las prendas ajustadas contra piel afecta la microcirculación intracelular, impidiendo que se eliminen las toxinas”, describe el Dr. Vincent.

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