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Moyano ahora le hace guiños a Cristina

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La relación entre Macri y Moyano se enfrió al punto que devino en un enfrentamiento político mayor. Ahora, el camionero abrió las puertas a un acercamiento, hasta hace poco, insospechado: con Cristina Kirchner.

Atrás quedó la época en la que Mauricio Macri y Hugo Moyano compartían un espacio en la oposición. Ahora, las relaciones de poder cambiaron y ninguna de las partes se conformó con lo que obtuvo de la otra. El secretario general del gremio de Camioneros todavía no perdona el avance de las causas judiciales en su contra; mientras que el presidente esperaba un gesto de buena fe con una reducción de los costos del autotransporte de cargas.

En la rosada tampoco vieron con buenos ojos el acercamiento de Pablo Moyano con Víctor Santa María, el ahora conocido como el zar sindical de los medios, secretario general del Suterh, diputado del Parlasur, presidente del PJ porteño, presidente del Club Sportivo Barracas y director del grupo Octubre. Además, gran favorecido durante los gobiernos kirchneristas, razón por la que, seguramente, se mantiene fiel a Cristina.

En este contexto, Moyano eligió un enfrentamiento directo y convocó a una marcha contra el Gobierno para el próximo 22 de febrero. “Llegó el momento de tratar de hacer lo que nos enseñó (Juan Domingo) Perón, a este país o lo arreglamos entre todos o no lo arregla nadie”, dijo entrevistado por Infobae.

Hasta aquí la reacción no resulta sorpresiva, Moyano ya es un veterano político que sabe cómo y cuándo presionar. La novedad está en el guiño enviado a la ex mandataria, Cristina Kirchner, una rival ya antigua, pero, tal vez, la aliada más útil en las actuales circunstancias.

“Si Cristina (Kirchner) me dice ‘¿negro, por qué no te venís a tomar un café?, y bueno, si no lo tengo que pagar yo, voy…”, dijo el camionero. Se trató de un guiño sutil, casi en broma, pero dejó en claro que está dispuesto a sentarse a acordar, si es necesario. En este sentido, el mensaje fue para la ex mandataria, pero también para Macri.

También aprovechó para defenderse de las acusaciones en su contra: “Que investiguen lo que quieran; no tengo nada que ocultar, no tengo miedo. Me molesta que se hablen tantas estupideces. No tengo miedo de ir preso, estuve tres veces en cana (sic), dos veces con los militares”.

“(Al Gobierno) se le terminó el tiempo de inventar cosas. Ese se terminó. Eso no quiere decir que nosotros no seamos responsables de que los mandatos históricos que fija la democracia se cumplan. ¿A mi me van a decir esto? si cuando yo peleaba para que vuelva la democracia muchos de estos funcionarios estaban debajo de la cama o eran cómplices de los milicos”, dijo, pegádole abiertamente a la administración de Cambiemos.

Por su parte, Macri tiene a favor el hecho de que el triunvirato de la CGT se encuentra enfrentado: Héctor Daer por un lado, que se mantiene más oficialista, y
Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña por otro, a favor de tomar medidas de fuerza. La fractura, producto de las disputas internas al interior de la central obrera, es evidente desde hace meses, pero todo quedaba en palabras y declaraciones. Esta vez varios gremios anunciaron que no participarán de la movilización.

De esta manera, cuando parecía que Moyano estaba listo para el plácido retiro, con su aliado en el poder y sus hijos consolidados, reapareció sin problemas para marcar la cancha y recordar que las alianzas son estratégicas, o siven o no son nada. Que concrete o no un acercamiento con el kirchnerismo es impredecible, porque Cristina no es de esas enemigas que olvidan, aunque siempre está presente el enlace de Santa María.

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