Inicio Economía El dilema de los medicamentos de alto costo: lograr que todos accedan

El dilema de los medicamentos de alto costo: lograr que todos accedan

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“La mayoría de las personas no se están muriendo a causa de enfermedades incurables; se están muriendo porque, en ciertas sociedades, aún no se ha decidido que vale la pena salvarles la vida” (Mahmoud Fathalla, Médico Egipcio, premiado por Naciones Unidas en 2009).

Dentro de los tratamientos que han vuelto aún más inequitativo el acceso a la salud, tienen un alto impacto los Medicamentos de Alto Costo (MAC), destinados a un conjunto limitado de enfermedades que registran baja prevalencia, pero demandan un monto alto de recursos.

Estas enfermedades son denominadas “catastróficas” porque su aparición empobrece a quienes las padecen. Entre ellas, se cuentan medicamentos oncológicos para la esclerosis múltiple, leucemia mieloide crónica y aguda y artritis rematoidea.

Gobiernos, mercado, aseguradoras, profesionales de la salud y pacientes tienen intereses encontrados y frecuentemente hay tensiones y conflictos por causas relacionadas con los MAC.

En todas las cartas magnas de los países del Mercosur se reconoce el acceso a la salud como un derecho constitucional y la Convención Americana de los Derechos Humanos instituye el derecho a una garantía judicial específica. Por esta razón, los poderes judiciales de los países del Mercosur son sensibles a las solicitudes de MAC, fallando sistemáticamente a favor de los particulares y obligando a los Estados a financiar dichos medicamentos por vía de excepción.

Más allá de los aspectos económicos y de la influencia que pueden ejercer los laboratorios a través de los medios de comunicación cuando se aborda el tema de medicamentos de alto costo (MAC), lo primero que se debe resolver es si son una terapia efectiva. En la Argentina ese análisis lo realiza ANMAT, única barrera que evalúa la calidad, eficacia y seguridad que debe sortear una tecnología. Si la nueva terapia atraviesa exitosamente el control de ANMAT, habrá que abordar un segundo desafío: el costo emergente.

Resulta claro que la solución no pasa por seguir actuando a reacción cada vez que se genera la demanda de MAC. Tampoco se resuelve el problema negando sistemáticamente su provisión ya que cuando se llega a la judicialización todos los Estados terminan por financiarlos.

El sistema argentino es altamente fragmentado y no existen iniciativas claras de compartir los riesgos. Debe pensarse seriamente en implantar algún tipo de seguro universal que garantice a todos, en el tiempo oportuno, los cuidados adecuados ante las enfermedades catastróficas. En Uruguay existe un Fondo Nacional de Recursos que asegura el acceso universal a los tratamientos y previene a los ciudadanos y los sistemas de salud del impacto directo.

Dado que el proceso de solicitud de MAC comienza con una prescripción, es central el papel que compete a los profesionales de la salud en el uso racional de medicamentos. La producción pública de medicamentos no resulta costo-efectiva para los MAC porque, al ser utilizados por muy pocas personas, no admiten su producción en escala.

Una herramienta aun no utilizada es la intervención en la gestión monopólica de la propiedad intelectual que impide el acceso al medicamento de millones de personas en el mundo, desde su descubrimiento hasta veinte años después.

Para cerrar con un dato alentador, el Mercosur ha decidido iniciar la compra conjunta de MAC. El pronunciamiento se realizó durante la reunión efectuada con todos los Ministros de Salud del Mercosur en Cancillería en junio de 2017, logrando en la primera compra conjunta un ahorro del 33 %.

https://www.cronista.com

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