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Las dos ideas de Amado Boudou que cautivaron a los Kirchner

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El ex vicepresidente construyó la confianza con el matrimonio presidencial desde su lugar en la Anses

En el ambiente empresarial y financiero de la Argentina existe la leyenda que la idea de Amado Boudou de estatizar las Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (AFJP) para que el Estado se quedara con los fondos de las mismas fue lo que lo llevó a convertirse en ministro de Economía y, después, en vicepresidente. Pero antes de eso hubo otra idea de Boudou que fue crucial para su acercamiento a los Kirchner.

El siguiente diálogo publicado en el libro “Los Buitres de la Deuda” de Editorial Biblos, que escribimos junto a Mara Laudonia, es trascendental para entender la historia del comienzo del acercamiento. El mismo es parte de las cinco entrevistas que hicimos a Amado Boudou mientras era ministro de Economía.

-Presidenta ¿usted que opina de los gays?, sorprende un recién ingresado Director Ejecutivo de la Anses una tarde de viernes invernal de un 2008 agitado por el conflicto de la Resolución 125, cuando aún estaba muy fresco el voto “no positivo” del vicepresidente de aquel entonces, Julio Cobos.

-¿Porque me decís eso?, preguntó una Cristina Kirchner que, lejos de haberse retraído por la 125, quería concentrarse en la gestión y se mostraba abierta a nuevos aires y nuevas ideas.

-Mire, hay una situación que, aunque quizás usted no me ve como un técnico, a mi me gustaría comentarle. Es algo que está pasando: en la Argentina un o una concubina puede recibir una pensión de su pareja heterosexual pero en las parejas de un mismo sexo eso no ocurre. Además de ser una injusticia desde el punto de vista de la relación sexual por discriminación es ilegal porque el trabajador aporta al sistema y si tiene una pareja homosexual no recibe la pensión. Es un debate que está en la Corte Suprema de Justicia hace ya diez años, nadie le prestó atención y para mi es muy importante- le explicó Boudou a Cristina, que aprovechó la oportunidad de un encuentro casual con la presidente para contarle la idea.

-Es buenísimo, es un tema muy importante, pero ¿como se puede solucionar?- preguntó Cristina, que inmediatamente quedó cautivada por el hombre de los ojos azules.

-Mire presidenta si usted toma la decisión política lo podemos reglamentar desde la Anses con una resolución a partir de la cual los concubinos que demuestren con testigos que estuvieron dos años juntos pueden cobrar la pensión.

-Me parece muy bueno. Vamos a hacerlo – concluyó la Presidenta.

“Con la nueva resolución, el trámite será idéntico al de convivencia entre hombre y mujer: bastará comprobar cinco años de vida en común y así se termina una forma grosera de discriminación; además significa reconocer un derecho, dado que las personas homosexuales vienen haciendo sus aportes al sistema como cualquier otra y se han ganado este reconocimiento”. comentaba a fines de agosto de 2008 en una conferencia de prensa de Boudou.

A la semana siguiente se publicó en el Boletín Oficial la resolución 671/08 de la Anses que expresa que “todas las parejas homosexuales convivientes tendrán el derecho de acceder al pago de una pensión por viudez. La medida será aplicada también con retroactividad, de manera tal que podrán presentarse las y los viudas/os que hayan convivido con una pareja del mismo sexo, sin importar el hecho de que jamás hayan realizado antes ninguna presentación por vía administrativa o judicial. Para obtener el beneficio, de ahora en más o en forma retroactiva, tendrán que cumplir los mismos requisitos que los convivientes heterosexuales: acreditar cinco años de vida en común y 18 meses de aportes en los últimos 36 meses de vida de la pareja fallecida”. Luego de publicada esa resolución en el Boletín Oficial, todos los beneficiarios comenzaron a presentarse directamente en la Anses sin necesidad de tener que recurrir a una acción judicial como hacía anteriormente.

El 19 de agosto, en un acto en Casa de Gobierno, la entonces presidenta expresó: “Esta medida es el reconocimiento de un derecho, no es una promoción de nuevas formas de familias, ya que si buscáramos eso tendríamos que reforzar el Código Civil, y no es la idea. Es una nueva interpretación de las normas a la luz de la reforma constitucional, de los tratados internacionales suscriptos por la Argentina y de otros países”.

A partir de ese momento se inició una relación cada vez mas estrecha entre Cristina Kirchner y Amado Boudou, que luego llevó al entonces ministro a recorrer una carrera política para llegar hasta la vicepresidencia, siempre bajo la atenta mirada de Nestor Kirchner. En privado, Boudou comentaba que esa medida fue fundamental para acercar a parte de la comunidad gay de la República Argentina al kirchnerismo y, de hecho, en su frustrada candidatura a Jefe de Gobierno en el 2009 varios integrantes de la misma acompañaba a Boudou a sus actos.

La segunda idea tuvo mayor impacto económico. Fue la estatización de las AFJP. El 20 de noviembre de 2009 el senado de la Nación aprobó la reforma del sistema previsional argentino, una ley que implicó la desaparición de la jubilación privada y la extraordinaria transferencia de unos 75.000 millones de pesos a manos del Gobierno de Cristina Kirchner.

“Me estaba bañando; era un sábado de la primera semana de octubre de 2008 y estaba muy preocupado por el impacto de la crisis financiera internacional. Miro para arriba a la ducha: lo que tenemos que hacer es tomar la administración de los fondos de las AFJP, recuperamos los flujos, el stock y nos desendeudamos; así la deuda pasará a ser manejada por el propio Estado, una deuda que podemos refinanciar gratis y además mejoramos el sistema previsional”, explicó Boudou.

El domingo posterior a esa especie de brainstorming individual en la ducha, Boudou intentó comunicarse con el entonces Jefe de Gabiente Sergio Massa. “Recién en la vispera del feriado del 12 de octubre me pude hablar con él”, indicó el ex funcionario, que no quería contarle su idea a Massa por teléfono a pesar de la ansiedad de su interlocutor. “Lo busqué toda la semana hasta que lo pude ver recién el miércoles en su despacho y me dijo que lo acompañara a una cena con Hugo Moyano al Sindicato de Camioneros. A la  salida paramos en un bar en la esquina de 9 de julio y Santa Fé yo le conté mi idea. Se puso blanco como un papel y me dijo que yo estaba totalmente loco”, recordó Boudou.

Pero a pesar de todo, Massa accedió a llevarlo a una reunión con Cristina.

“Al otro día fuimos a verla y justo salía el presidente del BCRA Martín Redrado que nos preguntó a los dos qué cagada nos íbamos a mandar; ¿cuál es la bomba que tienen? – contó Boudou y siguió- La reunión fue muy corta. Primero hablamos con la Presidente y luego entró Néstor, que nos dijo que estaba de acuerdo con la estatización y que le diéramos para adelante”.

Boudou había llevado a la reunión una carpeta amarilla con datos que, según él, eran contundentes. “Además de que las comisiones que pagaba el afiliado a las AFJP eran leoninas, los datos mostraban que el Estado debía invertir unos $ 4.000 millones adicionales cada año para sostener las jubilaciones del régimen de AFJP; lo que significaba una muestra más del fracaso del sistema de capitalización privado. En cambio, con el nuevo proyecto, el Estado podria recaudar unos $ 12.000 millones para administrar el nuevo sistema previsional”, argumentaba.

A partir del 1° de enero de 2009 entró en vigencia el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), financiado a través de un sistema solidario de reparto, que garantiza a los afiliados y beneficiarios del Régimen de Capitalización, idéntica cobertura y tratamiento que la brindada por el Régimen de Reparto. La desaparición del sistema de capitalizaciónle reportó al Gobierno de Cristina Kirchner un flujo anual de 15.000 millones de pesos que fue creciendo por los aportes que hasta ese momento recibían las AFJP de sus afiliados.

La decisión de eliminar la jubilación privada se produjo un mes después de que la Presidenta manifestara en los Estados Unidos que la Argentina no necesitaba un plan B ante la crisis que había estallado en el Primer Mundo.

Esa decisión también trajo consigo complicaciones externas para el Gobierno. El juez de Nueva York Thomas Griessa congeló unos USS 800 millones de inversiones de las AFJP en los Estados Unidos en respuesta a un pedido de los bonistas que no había entrado en el canje de deuda del gobierno de Néstor Kirchner y que, alertados que esos fondos pasarían a manos del Estado, pidieron que se los inmovilizara.

El principal argumento del kirchnerismo ideado por Boudou para quedarse con las AFJP fue acusarlas de haber hecho su negocio mientras llevaban al fracaso al sistema de capitalización creado en 1994, en la primera presidencia de Carlos Menem, quince años atrás.

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