Inicio Tapa Milagro Sala, la prisión domiciliaria y la curiosa explicación del juez

Milagro Sala, la prisión domiciliaria y la curiosa explicación del juez

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Según el juez él no otorgó la prisión domiciliaria, sólo “cambió el lugar de detención”. El tecnicismo ya generó polémica.

El juez de instrucción penal de Jujuy, Pablo Pullen Llermanos, se refirió al tema en una entrevista de radio La Red. Para el magistrado, curiosamente, a la prisión domiciliaria de Sala no es tal cosa, sino que es una detención “sui generis”.

El juez no salió a ratificar su decisión en función de argumentos jurídicos o haciendo referencia a las recomendaciones brindadas por la Comisión Internacional de Derechos Humanos (CIDH). Por el contrario, dio una serie de extraños argumentos mediante los que negaba haber otorgado el beneficio de la prisión domiciliaria o de haber dado lugar a lo sugerido por ese organismo.

“Esto es una especie de detención sui generis. Yo no hice lo que la Corte pidió, no le di prisión domiciliaria, cambié el lugar de detención porque si una persona se encuentra en situación de riesgo, y me lo hacen saber los organismos internacionales, debo resguardar la integridad física de esa persona”, consideró el magistrado.

“Nuestro país debe hacer los mejores esfuerzos para dar cumplimento a las peticiones realizadas en materia de derechos humanos por la CIDH. Yo he hecho el mayor esfuerzo, no he concedido una prisión domiciliaria”, agregó, aunque varios salieron a responderle que no entendían la diferencia.

milagro sala

“Hay muchos presos por los que se tienen que hacer excepciones, por el riesgo que puede correr su vida, yo me he cansado de cambiar lugares de detención”, explicó Pullen Llermanos en referencia al estado de saludos que alegó la defensa de la detenida. También consideró cabe hacer una diferencia entre Sala y otros presidiario ya que se trata de “una dirigente social, una figura emblemática, y muchas cuestiones giran en torno a ella”.

“Que estemos teniendo esta charla por ella, ya hace que tenga características diferentes”, consideró y, ante las consultas del periodista, negó que tenga privilegios, casi incurriendo en una nueva contradicción.

Para resumir las palabras del juez, Sala no obtuvo el beneficio de la prisión domiciliaria, sino que se le cambió el lugar de detención; y no en virtud de que tenga privilegios, sino porque se trata de una persona diferente al resto de los internos del sistema carcelario jujeño.

Cabe recordar que, por decisión de Pullen Llermanos, desde el día de ayer Milagro Sala cumple con la prisión preventiva en uno de sus domicilios, ubicado en la localidad de El Carmen, provincia de Jujuy. En el lugar regirán las mismas condiciones que en el penal de mujeres de Alto Comedero, donde se encontraba alojada previamente.

La recepción de Milagro Sala, ayer durante la llegada al nuevo lugar de detención. Fuente: Todo Jujuy
La recepción de Milagro Sala, ayer durante la llegada al nuevo lugar de detención. Fuente: Todo Jujuy

Además, Sala sólo tendrá tres días específicos para recibir visitas, y sólo podrán ingresas cuatro a la vez y sin dispositivos electrónicos. Afuera de la casa permanecerán efectivos de la Afuera Gendarmería y la Policía de Jujuy; mientras que el perímetro se encuentra cercado con alambre de púas y vigilado por cámaras de seguridad.

En este sentido, el juez ordenó una serie de medidas en el inmueble para reacondicionarlo y mantener las condiciones de seguridad propicias. Al respecto de estas últimas, la defensa de Sala también realizó cuestionamiento, por considerarlas excesivas: “en el cerco perimetral de alambre de púa hay cámaras que giran los 360 grados, esto es contra la intimidad”, dijo el abogado Marcos Aldazábal, en declaraciones a radio Rivadavia.

El abogado defensor, quien aparentemente no comparte la visión de Pullen Llermanos sobre el “cambio de lugar”, consideró que “es una prisión domiciliaria, no es una cárcel”, y recordó que su clienta es “víctima de una persecución política desde hace un año y ocho meses”.

De esta manera, Sala continuará enfrentando desde su domicilio las causas en su contra, que incluyen los presuntos delitos de asociación ilícita, extorsión, fraude, tentativa de homicidio calificado por precio o promesa remuneratoria y lesiones graves.

El traslado fue concedido luego de la medida cautelar emitida por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). La decisión fue tomada primero por el juez Gastón Mercau y luego por Pullen Llermanos.

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