Pymes: los beneficios más usados son el pago a cuenta y el diferimiento del IVA

La Ley 27.264 estableció una Régimen de Fomento para la micro, pequeñas y medianas empresas que ya lleva un año de vigencia a disposición de las más de 800.000 pymes que hay en el país. Hasta el momento utilizan parcialmente los beneficios tributarios y financieros un 36% aproximadamente de ese total.

“Nosotros elegimos arrancar por una parte que nos parecía muy importante, que era la tributaria, porque después de 10 años de incremento sostenido de la presión fiscal en forma consolidada empezara un alivio por lo menos desde la Nación”, explicó Carolina Castro, subsecretaria de Políticas y Gestión de las Pymes del Ministerio de Producción.

En su disertación en el XIII Congreso Internacional Pyme, organizado por el Consejo Profesional de Ciencias Económicas de CABA, dio un detalle de la situación actual del régimen de incentivos para el sector y en ese entorno, Novedades Fiscales, de Ámbito Financiero, pudo dialogar con la funcionaria que consideró clave a los contadores en su carácter de asesores de estas empresas para el uso de los beneficios. El diálogo es el siguiente.

Periodista: ¿El país tiene 800.000 pymes?

Carolina Castro: En realidad, son más, 850.000

P.: Dentro de ese universo, ¿cuántas están hoy dentro de los beneficios aprobados?

C. C.: Actualmente, son 300.000 empresas.

P.: ¿Y están usufructuando a pleno el ciento por ciento de esos beneficios?

C.C.: No todas, de las 300.000 algunas están usando sólo el diferimiento del pago del IVA y la compensación del impuesto al cheque. Hay otras que están dejando de pagar Ganancia Mínima Presunta, pero eso es más difícil de calcular porque no sabemos de ese universo cuántas pagaban antes y no podemos ir CUIT por CUIT. Por otra parte, no todas están usando el Régimen de Fomento a las Inversiones.

P.: Parece que hay dos temas. Por un lado están los buenos beneficios que tiene la ley aprobada y por otro hay alguna cuestión que frena el despegue del régimen. ¿Qué es lo que no deja avanzar plenamente el estímulo para las pymes?

C. C.: En principio el Régimen de Fomento a las Inversiones contempla inversiones a partir del 1º de julio del año pasado en adelante hasta el 31 de diciembre de 2018; entonces ya la aplicaron los ejercicios que cerraron el 31 de diciembre, de aquellos que se enteraron a tiempo de que estaba la ley, ya que la implementación fue casi al mismo tiempo con todo lo que tuvo que ver con el Blanqueo. Recién salían todas las resoluciones y aplicativos más el del blanqueo, que si bien ya estaba un poquito más aceitado, se daba todo eso junto. La ley es de julio, son inversiones de un semestre, en un año que no fue un buen año, nosotros tuvimos un 2016 que no fue de crecimiento, fue un año de acomodamiento de un montón de variables macroeconómicas, que por suerte al final de 2016 ya no hubo caída de empleo, ya los números se empezaron a estabilizar para comenzar a repuntar. En ese contexto, digo hoy que hay pocas pymes que se han metido en el Régimen de Fomento a las Inversiones, pero sin embargo ya dimos mil millones de pesos lo que no es menor.

P.: ¿Mil millones de pesos por el Régimen de Fomento a las Inversiones?

C. C.: Exacto. No son las 300.000 las que han activado inversiones en sus balances y han podido usufructuar estos beneficios, pero a las que sí lo han hecho les hemos dado mil millones de pesos

P.: ¿Cuál es el monto de transferencia del sector público al privado por aplicación de la ley?

C. C.: Setenta mil millones en un período de 4 años si todas las pymes usufructuaran todos los beneficios, ese es el mayor impacto fiscal que se puede tener.

P.: ¿Ese es el impacto fiscal si el universo total de las pymes accede a todos los beneficios?

C. C.: Exacto, en un período de cuatro años. Insisto: hay que llegar a ese número de empresas registradas usando los beneficios y para eso los contadores son clave, porque son los que finalmente operan con los aplicativos de AFIP, los que aconsejan a las empresas si compran algo, si vale para descontar una parte de Ganancias, etc. La ley tuvo mucho que ver con lo tributario.

P.: Se dice que no contempla cuestiones de competitividad

C. C.: Es cierto, a veces me decían que la ley no abarca todos los aspectos de competitividad de las pymes, pero en ningún país del mundo un solo proyecto legislativo soluciona todos los problemas de competitividad. Nosotros elegimos arrancar por una parte que nos parecía muy importante, que era la tributaria, porque después de 10 años de incremento sostenido de la presión fiscal en forma consolidada empezara un alivio por lo menos desde la Nación. Incluso sabemos que la presión tributaria tuvo mucho que ver en su incremento con lo provincial y municipal, por eso nosotros dijimos ‘hagamos un esfuerzo lo más importante posible’. De este esfuerzo fiscal el 80% queda en las espaldas de la Nación y el 20% es coparticipable. Así que las provincias también están haciendo su aporte a esta ley con lo que dejan de recaudar por tributos nacionales por coparticipación

P.: ¿Cuándo se pondrá en práctica efectiva el VUCE para desburocratizar el comercio exterior?

C. C.: VUCE es un acuerdo con el BID para simplificar todo lo que tiene que ver con la operatoria de comercio exterior que esperamos esté listo en uno o dos años quizás. Es un proyecto muy ambicioso que contempla la interrelación de varios organismos, con lo cual va a llevar su tiempo de implementación. Esto no es un acuerdo con el BID para transferencia a las pymes, es simplemente el desarrollo de un proyecto que tiene que ver con simplificar la operatoria.

P.: ¿A qué tipo de créditos pueden acceder las pymes?

C. C.: Con respecto a los créditos, tenemos distintas modalidades para llegar a las pymes. Tenemos algunas en donde monetizamos a través del Banco Nación con regímenes de bonificación de tasa, que son muy buenos, que se han hecho bonificaciones de tasa especiales para regiones como por ejemplo las del Plan Belgrano, donde se bonifica 4 puntos adicionales a las bonificación normal, deja la tasa para esas zonas del país una tasa recontra subsidiada

P.: O sea… ¿tasas diferenciales según la región?

C. C.: Exacto. Después tenemos algunos programas que dan aportes no reembolsables. Esto no es un crédito, es una devolución de parte de la inversión que se ha realizado.

P.: ¿El no reintegrable es por alguna actividad sectorial o regional?

C. C.: No, de hecho hemos ampliado los sectores. Antes era muy difícil conseguir algo de esto si no estaban en el sector industrial. Nosotros creemos que si vienen buenos proyectos del sector comercial, de servicios, de la construcción, incluso agropecuario, los tomamos también. El porcentaje de lo que devolvemos tiene mucho que ver con el tamaño de la empresa, estamos devolviendo más a las micro y menos a las medianas. Todo tiene esa misma lógica, lo mismo pasa con la ley, que a veces es cuestionada porque las medianas no tienen tantos beneficios. Es lógico que se tenga en cuenta la capacidad contributiva y las más chicas tienen menor espalda financiera.

P.: Para cerrar, ¿para cuándo la reglamentación de la ley del emprendedor?

C.C.: Para agosto.

Fuente: Ambito

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