Macron asegura su mayoría absoluta y hunde a los partidos tradicionales

Según las primeras proyecciones, el partido centrista del presidente alcanzaría entre 397 y 425 de los 577 escaños del Parlamento. Hubo un duro castigo a socialistas y republicanos

MacronLas más impensada renovación política en sólo 12 meses en Francia y una mayoría absoluta en una Asamblea legislativa de 577 bancas fue obtenida por el presidente Emmanuel Macron y su movimiento En Marcha en el balotaje de ayer las elecciones parlamentarias francesas. Nuevas caras, el funeral de los políticos de carrera de los conservadores republicanos y socialistas, y un mandato amplio para emprender las reformas prometidas en la república.

Una proyección del Instituto Elabe para BFMTV le dio a En Marcha entre 397 y 425 diputados, mientras que entre 97 y 117 bancas irían a los Republicanos. El Partido Socialista sólo obtenía entre 29 y 34 diputados; la Francia Insumisa de Jean-Luc Mélenchon de 23 a 29 diputados; el Frente Nacional, de 4 a 6 diputados. Los socialistas fueron exterminados y su líder Jean-Christophe Cambadélis presentó su renuncia tras esta derrota histórica. Una “dirección colectiva” se hará cargo del partido hasta el congreso en otoño.

La “Bazooka Macron” en marcha en una ola inédita. Pero el electorado quiso dar cierto equilibrio de poder a esta avalancha. La mayoría es menos amplia que la prevista, cuando se creía que podría alcanzar los 450 diputados. Tantos que no cabrían en una sala de debate de la Asamblea Nacional cuya mayoría absoluta se obtiene con 289 bancas. Una cierta corrección para garantizar el equilibrio republicano.

Una abstención récord muestra que los franceses no se han reconciliado con la política : el 43 por ciento decidió no ir a votar en un día de verano, donde el termómetro osciló entre los 30 y los 38 grados. Los Macronistas se desmovilizaron. Los Republicanos, la Francia Insumisa y el Frente Nacional fueron a votar para frenar una mayoría absoluta.

El primer ministro Edouard Philippe dijo que “por el voto, los franceses en su gran gran mayoría prefirieron la esperanza a la cólera; el optimismo al pesimismo; la confianza al repliegue” . Los resultados son históricos, revolucionarios. Macron jamás imaginó que, en seis votaciones, su idea iba a renovar a Francia como un tsunami. A la derecha, al centro, a la izquierda, Emmanuel Macron se transformó en una aspiradora, que distribuía esperanza y energía en un país dominado por el pesimismo, el desempleo, y el miedo al futuro, en estado de emergencia. Primero fue elegido presidente masivamente. El fenómeno se extendió a las legislativas, en la mayor acumulación política para un nuevo partido desde 1958 y con métodos renovados.

En 24 meses, el presidente francés consiguió un mandato y un poder que le permite llevar adelante su programa de destrabar a Francia, sin la menor negociación con sus opositores. No necesita a nadie para reformar la Constitución o llevar adelante sus proyectos. Ni siquiera a sus aliados del MoDem y a su líder, François Bayrou.

Los Republicanos buscan un terapeuta. Apenas dos meses atrás creían que podrían forzar a Macron a formar una cohabitación y proponían a François Baroin como primer ministro para evitarlo. En una maquiavélica estrategia, Macron eligió a uno de los más desconocidos pero exquisitos de los suyos, el alcalde Republicano de Le Havre, Edouard Philippe, como primer ministro. Esta decisión provocó un éxodo de los conservadores a las filas macronistas, que confinaron a los Republicanos a conseguir entre 125 a 133 bancas.

Más allá de su derrota, el Republicano Baroin consideró que existe un “grupo suficientemente importante para hacer entender nuestros compromisos y nuestras diferencias con En Marcha, para defender nuestros valores, notablemente sobre el plano fiscal”. Se proclaman “la primera fuerza de la oposición” en la Asamblea Nacional, aunque ciertos parlamentarios “constructivos” podrán sostener el gobierno. Pero saludó “una nueva generación”, que va a reconstruir su familia política.

La decepción con los socialistas fue histórica. Después de su derrota en la primera vuelta, el secretario general Cambadélis, se volvió ilegítimo y anunció su renuncia. “Esta noche, a pesar de una abstención alarmante, el triunfo de Emmanuel Macron es incontestable, la derrota de la izquierda es inevitable, la derrota socialista es final, la derecha hace frente a un verdadero fracaso. Los electores han querido dar su oportunidad al presidente de la República y ellos no le han dejado posibilidades a los adversarios”, reconoció Cambadélis a la hora de su renuncia.

Macron ha conseguido el poder que buscaba cuando abandonó decepcionado el gabinete del presidente François Hollande y comenzó a organizar su movimiento. Respetuoso de la paridad entre hombres y mujeres, por primera vez será un Asamblea femenina y joven en Francia.

Fuente: Clarín

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