Inicio Salud y Belleza Incontinencia: cómo afecta a los hombres y a las mujeres

Incontinencia: cómo afecta a los hombres y a las mujeres

Compartir

 

Una de cada tres mujeres a partir de los 50 años sufre pérdidas de orina y el 40 por ciento de ellas no consulta al médico.
La incontinencia urinaria afecta 50 millones de personas en Europa y a 6,5 millones en España, según el Estudio de Prevalencia del Observatorio Nacional de la Incontinencia (2007). Aunque perjudica a ambos sexos, el impacto en las mujeres es significativo: una de cada tres sufre pérdidas de orina a partir de los 50 años.

Una de las dificultades para disminuir la prevalencia de este este trastorno es que los pacientes evitan consultar el problema al médico por vergüenza a mencionar algo que afecta al ámbito íntimo. Pese a que  la incontinencia empeora su calidad de vida, los datos indican que el 60 por ciento de los hombres y el 42 por ciento de las mujeres omiten esta consulta cuando visitan al especialista. La persistencia de este tabú provoca que empeore una situación que tiene solución, sobre todo cuando se trata a tiempo.

Síntomas

Aunque los síntomas varían según el paciente y su sexo, la incontinencia urinaria aparece cuando se aumenta el número de veces que una persona necesita ir al baño (y tiene la urgencia de tener uno siempre cerca) y sufre pérdidas ligeras o notables cuando realiza algún esfuerzo, como una actividad deportiva o cuando estornuda y tose.

Diferencias entre hombres y mujeres

Debido al desconocimiento que existe todavía  entre los pacientes sobre este trastorno, la compañía sueca de productos de higiene SCA ha elaborado un listado de diferencias entre la incontinencia masculina y la femenina y cómo les afecta para ayudar a prevenirla.

La incontinencia en los hombres

  • Uno de cada cuatro hombres a partir de los 40 años padece algún tipo de pérdida de orina.
  •  Aparte de la edad, está relacionada con el aumento del tamaño de la próstata, el cáncer prostático y trastornos neurológicos como el Parkinson y el Alzheimer.
  • El tipo de incontinencia más frecuente en ellos es la llamada “vejiga hiperactiva”, que se produce por un mal control neurológico del vaciado de la vejiga, en el que influyen factores como la ingesta excesiva de líquidos y el abuso de estimulantes. Es el tipo de incontinencia que mejor solución tiene: la medicación controlada y el fortalecimiento del suelo pélvico, así como el aumento del control del esfínter mediante ejercicios específicos.
  • El 60 por ciento de los hombres no acude al médico para buscar solución y más de la mitad de ellos espera hasta un año para consultar a un profesional sanitario.
  • El 35 por ciento no conoce la existencia de absorbentes masculinos y solo un 7 por ciento los usa. En su lugar, algunos hombres recurren a compresas femeninas, papel higiénico o doble calzoncillo como medida de protección.
  • El 50 por ciento de ellos descansa peor ya que el trastorno le obliga a levantarse al baño por la noche. El 45 por ciento admite que interfiere en su vida sexual y al 20 por ciento le afecta en su trabajo.
  • El 90 por ciento de los hombres se siente más inseguro debido a este problema e incluso dice sentirse deprimido.
  • Es frecuente que estos pacientes limiten el consumo de líquidos para evitar pérdidas, provocando el efecto contrario: la orina se concentra más y la urgencia de ir al baño es más frecuente.

La incontinencia en las mujeres

La incontinencia urinaria afecta a una de cada tres mujeres a partir de los 50 años pero sigue siendo un problema que no se observa con naturalidad: el 42 por ciento de ellas no acude al médico, el 32 por ciento lo considera un tabú y el 27 por ciento no habla de ello por vergüenza. Gema García, responsable de la unidad de suelo pélvico del Hospital Quirón de Madrid admite que las mujeres más jóvenes son las que más sensibilizadas están con esta situación debido a la educación y los valores que han recibido. Antes de los 50 años, las mujeres deportistas son más propensas a sufrir este problema.

Deterioro de la calidad de vida. La doctora explica que las mujeres que sufren este trastorno se adaptan a las circunstancias y, el 40 por ciento de ellas deja  de hacer actividades de ocio o deportivas por miedo a las pérdidas de orina.  “A veces llegan situaciones tan extremas que cuando finalmente lo cuentan, muchas se echan a llorar en la consulta”, advierte. Según los datos del estudio, la inseguridad, la pérdida de autoestima, la depresión y el aislamiento son consecuencias muy frecuentes. La especialista también reconoce que no todos los médicos están igual de sensibilizados con esta situación y destaca la importancia de seguir informando y de transmitir que hay soluciones para este problema.

Causas y riesgos. El debilitamiento del suelo pélvico producido por los embarazos, el parto y la menopausia son las causas más frecuentes de la aparición de la incontinencia urinaria. Por eso, incidir en la etapa del posparto es tan fundamental como hacerlo durante el preparto. “El retraso de la edad para tener el primer hijo también influye en el desarrollo de la incontinencia”, explica la especialista, que añade que nunca es tarde para buscar soluciones. “No es lo mismo rehabilitar un músculo en el momento en el que se ha producido el debilitamiento que hacerlo diez años después”, admite. La obesidad o sobrepeso y el estreñimiento continuo son otros de las causas que favorecen la aparición de este problema.

“La tos crónica (personas asmáticas) produce un aumento brusco de la presión sobre el suelo pélvico, aumentando el riesgo de sufrir incontinencia”, añade la experta.

Soluciones. La fisioterapia bien hecha y supervisada es una de las soluciones más efectivas para la incontinencia leve o moderada. En el caso de que los escapes diarios sean más abundantes, García explica que, aunque la fisioterapia también puede ayudar, la cirugía es un remedio muy efectivo. “No hay que tenerle temor: es un procedimiento muy sencillo, de corta duración que da muy buenos resultados y no tiene un posoperatorio complicado ni molesto”, aclara. En el caso de que la causa de la incontinencia sea la vejiga hiperactiva, la medicación controlada suele ser efectiva. Mantener un diario miccional supervisado por un especialista, también puede ayudar a conocer los errores en la ingesta de líquidos para así reeducar los hábitos y dosificar mejor lo que se bebe y sus cantidades.

En cuanto a la prevención, la ginecóloga recomienda tener presente siempre el suelo pélvico: hacer deporte es una de las claves para fortalecerlo, así como prepararlo para el parto y el posparto.

Las soluciones absorbentes más comunes para la incontinencia son los protege-slips femeninos, sin embargo, el pH y la intensidad de la orina requieren de un producto capaz de retener su fluidez y neutralizar el olor.

 

http://www.cuidateplus.com

Print Friendly, PDF & Email
Compartir

Comments