Inicio Cultura y Espectáculos Este domingo estrena la polémica serie de Sorrentino “The Young Pope”

Este domingo estrena la polémica serie de Sorrentino “The Young Pope”

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La serie escrita y dirigida por el realizador italiano “The Young Pope”, que imagina los entresijos del poder en el interior de El Vaticano durante el inicio del pontificado de un papa estadounidense reaccionario y de modos megalomaníacos, será estrenada el próximo domingo a la medianoche por FOX Premium.

Además de las señas ya características en las producciones de Sorrentino, ganador de un Oscar por la genial “La grande bellezza”, la serie cuenta con el actor británico Jude Law en el rol del papa Pío XIII, Diane Keaton, el español Javier Cámara y el italiano Silvio Orlando, como el manipulador secretario de Estado de la Santa Sede, entre otros.

Tras su estreno en la señal premium, y en una clara intención de disputar el segmento del mercado liderado por Netflix, el lunes el grupo FOX pondrá a disposición de sus clientes los diez episodios de la primera temporada de la serie en el acceso premium de la app para smart TVs, computadoras y dispositivos móviles.

La estrategia, que contempla así tanto a los espectadores “tradicionales” que verán los capítulos semanalmente como a aquellos que quieran ver “de una sentada” toda la serie, se completará con la emisión especial del primer episodio el jueves próximo a las 23 por el canal FX, que forma parte de la grilla básica de los cableoperadores.

“The Young Pope” (“El joven papa”) es una coproducción de Sky, Canal+ y HBO y llega a Argentina algunos meses después de su estreno en Europa, Estados Unidos y Canadá, donde su buena recepción le valió la renovación para una segunda temporada aún cuando originalmente había sido concebida como una miniserie cerrada.

También llega precedida de cierta polémica, ya que, como era de esperarse, sectores religiosos no acogieron bien ni la forma en ocasiones irreverente en que es representado el papa ni las supuestas mezquindades por parte de quienes pelean por el poder en El Vaticano; al fin seres terrenales, con ambiciones y vicios, alejados de la tolerancia y amor por el prójimo que significa la Iglesia para millones de católicos.

“Ese ya no es un problema mío, en todo caso es un problema del Vaticano”, decía al respecto el propio Sorrentino a la prensa en el último Festival de Venecia, donde presentó en exclusiva los primeros dos episodios de la serie, y añadió: “Más que otra cosa, la miniserie propone una mirada curiosa, si se quiere de a momentos provocativa, pero está hecha con una prudente y honesta distancia”.

La polémica tiene en su centro a Lenny Belardo, tal el nombre “civil” del imaginario papa Pío XIII, quien con tan sólo 47 años se transforma en Sumo Pontífice beneficiado por un entramado tejido por el secretario de Estado, el cardenal Voiello.

Éste dirigió hacia Belardo las voluntades de los cardenales en el cónclave bajo la suposición de que por su edad e inexperiencia sería manipulable pero, a contramano del perfil que muestra Jorge Bergoglio, y con una actuación brillante de Jude Law, el nuevo papa demuestra rápidamente que se equivocaron al creerlo débil e inicia una gestión despótica y con la firme voluntad de llevar las relaciones entre la Iglesia y los fieles varios siglos hacia el pasado.

Pío XIII despliega una habilidad maquiavélica por momentos digna del Frank Underwood de “House of Cards”, disfruta de humillar a quienes lo visitan en el despacho papal, obliga al confesor de medio Vaticano a contarle los secretos que le ocultan para así estar siempre un paso adelante y muestra sus incipientes delirios de poder cuando afirma ante una plaza San Padro repleta: “no sé si me merecen”.

Para espanto de Voiello, Pío XIII propone una conducción “en ausencia” y alejada de los fieles, se niega a aparecer en público o lo hace en horario nocturno y mal iluminado para que nadie conozca su cara, y encomienda a sus cardenales dar marcha atrás con el espíritu tolerante de la Iglesia Católica.

Su triste y resentida infancia tras haber sido abandonado por sus padres en un convento le dieron forma a su postura, confiesa, por medio de la cual encontrar a Dios es el resultado de un arduo trabajo de búsqueda individual en lugar de un esfuerzo de la Iglesia por llegar al público.

Con todo, tal como Pío XIII con sus adversarios la propuesta de Sorrentino juguetea con el espectador y muestra también sus costados vulnerables y sus dudas, entre ellas quizás la más escandalosa: a este papa se le escapa que ni siquiera tiene fe ciega en la existencia de Dios.

La estética preciosista de Sorrentino pone por momentos a la trama en segundo plano y se apoya en las costosas escenografías; “The Young Pope” es toda una superproducción que costó unos 40 millones de euros y fue filmada durante siete meses en gran parte en los históricos estudios Cinecittà, en Roma, donde se reprodujeron con asombrosa fidelidad los espectaculares interiores del Vaticano, incluida la Capilla Sixtina.

Las escenas oníricas y los toques cómicos en situaciones que rozan lo ridículo, como el cardenal Voiello y su fanatismo por el Napoli (una pasión del mismo Sorrentino) contra todo protocolo o Pío XIII colocándose sus vestimentas más solemnes al ritmo de “Sexy and I know it” de LMFAO, son otras marcas del sello del director que redondean una propuesta que tal como lo concibió es menos una serie que una “película de diez horas”.

http://www.telam.com.ar

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