¿Es bueno sentir celos en una relación?

Ningún miembro de la pareja debe prohibir nada: las relaciones se deben basar en la comunicación y en el respeto.
Ana sospecha que a Luis le gusta una compañera del trabajo. Él lo niega, pero Ana sabe que se escriben y bromean por teléfono y suelen tomar el café juntos en los descansos.  Aunque Luis parece ser sincero con ella, Ana no puede evitar sentirse amenazada por esta situación y le gustaría que enfriase su relación con su compañera.

José tiene celos cuando Clara sale con sus amigos. No le gusta que vaya a fiestas o que muestre su cuerpo en bikini frente a otros hombres que la conocen. Sin embargo, no se lo impide directamente ni la amenaza, tan solo le dice que le disgusta y se enfada.

¿Son normales estas situaciones? ¿Tienen José y Ana relaciones sanas?

“Los celos son normales en cualquier situación en la que exista una amenaza real de que la pareja no está comprometida con la relación”, explica Gabriela Gómez, psicóloga de Blua de Sanitas. Sin embargo, aunque sea normal sentirse celoso a veces, es necesario analizar cómo debemos actuar para no convertir la relación en algo viciado por la desconfianza y el miedo a ser dejado. “Si hay una amenaza real, la persona tendría que replantearse si le compensa o no mantener una relación en la que el compromiso con el otro no sea un valor importante”, aclara Gómez.

Mientras que esto último podría aplicarse en el caso de Ana, el de José es más espinoso. “El maltrato puede comenzar de formas muy sutiles, tal y como la prohibición de relacionarse de forma amistosa con otros o prohibir cierto tipo de prendas de vestir. La escalada de maltrato o violencia va a depender de factores como la capacidad de autogestionar la rabia y los impulsos agresivos”, razona la experta. Aunque la situación de José no parece tan extrema y no sabemos cómo va a evolucionar, Gómez explica que la prohibición es el punto de partida. “Ningún miembro de la pareja debe prohibir nada. Las relaciones se deben basar en la comunicación y en el respeto, llegar a acuerdos y expresar que es lo que espera el uno del otro y de lo que cada uno quiere la relación”.

¿Por qué tengo celos?

Según la psicóloga, hay muchos factores que pueden predisponernos a sentir celos: la personalidad es uno de los más importantes, así como la baja autoestima, la inseguridad y la dependencia.  “Si la persona no cree en sí misma, en sus cualidades y atributos positivos, constantemente puede sentir que está en desventaja con respecto a otras personas”, explica.

La experta también señala que otro aspecto de la personalidad que puede predisponernos a sentirnos celosos, más allá de la seguridad y la confianza en nosotros mismos, es el egocentrismo. “A las personas que siempre quieren ser el centro de atención les puede hacer sentir muy mal cualquier indicio de comportamiento de su pareja que no le haga considerar que es su centro”.

Otra razón que nos predispone a sentir celos de nuestra pareja es haber sufrido una infidelidad en relaciones anteriores. Aunque la persona goce de una buena autoestima, explica Gómez, le costará más confiar en su nueva pareja.

Gómez también señala a la cultura y la sociedad como factores determinantes. “En ciertas sociedades y/o culturas se puede fomentar más los celos, bien sea en los hombres o en las mujeres. Normalmente, en culturas en las que el machismo predomina, los celos son más frecuentes”, subraya.

La influencia de la familia y el modelo de relación que hemos observado en casa (la de los padres, hermanos, etc.) también determinan nuestro aprendizaje sobre cómo  gestionar una relación de pareja y solucionar los conflictos que surgen. Por tanto, los celos también pueden ser un comportamiento aprendido, según la experta.

Cómo solucionarlos

Otro escenario posible es tener que enfrentarse con una pareja celosa, sin serlo nosotros. No sentir celos por norma general (salvando las situaciones de amenaza real para la pareja) es propio de una persona que reconoce sus aspectos positivos y sus debilidades y las acepta. Así lo afirma Gómez, por eso es normal que tenga un concepto de sí mismo bien estructurado y realista. “Tendrá una mejor autoestima y no dependerá tanto de la reafirmación que otros le proporcionen”.

La experta argumenta que una persona independiente, tanto en lo afectivo como en sus relaciones interpersonales, “sabrá que su propio bienestar depende de sí misma”. Por tanto, es más probable que si este tipo de persona se ve envuelta en una relación tóxica con una pareja celosa, acabe poniendo el punto final.

Aunque cuenado se quiere aguantar e intentar revertir la situación, es preferible acudir a un especialista, por la complejidad y multitud de factores que intervienen en los celos. “Cuando son muy intensos y no se pueden controlar, lo mejor es buscar ayuda profesional en un psicólogo especialista en parejas, para que oriente y reconduzca la situación de la mejor manera posible”, añade Gómez.

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