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Problemas de oído en los mayores

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El proceso de envejecimiento puede causar una pérdida de la capacidad auditiva. Para las personas mayores, el uso de un audífono suele ser la mejor solución para este problema. Conoce el más adecuado para ti.

Problemas de oído en los mayores

La contaminación acústica es un problema de la sociedad actual que está provocando que la pérdida de audición sea una alteración muy común, no sólo en las personas mayores. Se estima que la hipoacusia, o pérdida en la calidad y recepción del sonido, afecta a un 16% de los adultos europeos, según el estudio Evaluation of the Social and Economic Costs of Hearing Impairment. Si esta contaminación acústica se combina con el proceso de envejecimiento, que de forma natural provoca la pérdida de audición, tenemos como resultado una afección especialmente común en la tercera edad.

La principal alteración auditiva que presentan las personas mayores es la pérdida de dicha capacidad. Cuando este trastorno surge como consecuencia del paso de los años se denomina presbiacusia, siendo una consecuencia natural del envejecimiento. Aunque hay otros factores que pueden adelantar o potenciar este problema, como la contaminación acústica, el ir cumpliendo años conlleva que las células ciliadas, encargadas de detectar el sonido que llega al oído interno, mueran poco a poco, situación que imposibilita que el cerebro pueda percibir la información. Estás células no se regeneran y, por tanto, la pérdida auditiva es irrecuperable.

Aunque el diagnóstico de la presbiacusia suele darse a partir de los 60 años, la disminución de la percepción auditiva puede comenzar a partir de los 30. Teniendo en cuenta en el momento en el que aparece, se pueden diferenciar dos tipos de presbiacusia:

  • Presbiacusia precoz: surge de forma anticipada a partir de los 50 años.
  • Presbiacusia acelerada: la pérdida auditiva se nota a partir de los 60 años, pero evoluciona con mucha rapidez, por lo que la persona en poco tiempo presenta una sordera importante.

Otro de los problemas de audición propios de la tercera edad son los acúfenos bilaterales (en los dos oídos). Aunque puede surgir a cualquier edad, es muy común que las personas mayores con presbiacusia también presenten acúfenos o tinnitus. No se trata de una enfermedad otorrinolaringológica, sino de un fenómeno perceptivo que provoca que la persona oiga golpes o sonidos en el interior de sus oídos o cabeza, sin que procedan del exterior. Quien los siente suele describirlos como zumbidos, pitidos, o simples latidos, en ocasiones tan altos que no permiten escuchar con claridad. Una de las causas de su aparición son los cambios que se producen en el sistema auditivo, o las anomalías vasculares que surgen en la vejez.

Si sientes alguna pérdida en la calidad de tu audición deberías acudir cuanto antes a ser examinado por un especialista, ya que conocer el problema que afecta a tus oídos te permitirá poner soluciones para recuperarla en la medida de la posible, en muchos casos, como veremos a continuación, mediante el uso de audífonos adecuados.

 

Señales que indican una pérdida de audición en el mayor

Señales que indican una pérdida de audición en el mayor

En las personas mayores no siempre resulta fácil detectar un problema auditivo. La tendencia es que se asuma con normalidad tener problemas para oír con claridad, con la resignación típica resumida en la frase “es cosa de la edad” y, como no provoca dolor, el afectado no suele acudir al especialista. Sin embargo, no se debe adoptar esta actitud pasiva, ya que la sordera puede provocar al mayor las siguientes complicaciones:

  • Aislamiento social, al no participar por incomodidad en las conversaciones.
  • Aumento de accidentes por no oír bien, como puede ser no escuchar la bocina de un coche.
  • Malos entendidos con repercusiones problemáticas, como puede ser no entender las explicaciones médicas.

En este sentido, las personas del entorno del mayor juegan un papel clave para detectar un problema auditivo, ya que existen señales claras que lo delatan:

  • El mayor permanece atento a una explicación, pero no la acaba de entender.
  • No responde ante voces o llamamientos altos.
  • Se muestra ausente en medio de una conversación con un grupo de personas.
  • Tiene dificultad para saber de dónde vienen los sonidos.
  • Pone el volumen de la televisión o de la radio muy alto.
  • No atiende las llamadas telefónicas.

Cuando se perciben varias de estas señales, se debe recomendar al mayor que acuda al especialista en audiología para que le haga un estudio. De cara a una detección precoz, las personas mayores de 40 años deben realizarse una revisión audiológica anual.

Audífonos: solución a la pérdida auditiva en personas mayores

Audífonos: solución a la pérdida auditiva en personas mayores

Cuando la pérdida de audición es irreparable, como les ocurre a las personas mayores con presbiacusia, una buena solución es el uso de un audífono. Será el profesional en audiología quien indique cuándo es necesario recurrir a este dispositivo electrónico capaz de amplificar y notificar el sonido, aunque la recomendación general es usarlo cuando la pérdida de audición supera los 30 dB HL (nivel de audición).

Existen diferentes tipos de audífonos, por lo que de nuevo el afectado tendrá que seguir las indicaciones del especialista en audiología para elegir el más adecuado. Antes de indicar su recomendación, el audiólogo tendrá en cuenta diferentes factores:

  • Estilo de vida de la persona, ya que es importante saber qué actividades suele realizar, y las necesidades que tiene en su día a día.
  • El grado de pérdida auditiva.
  • La fisiología del oído externo y del canal auditivo del paciente.
  • La capacidad de la persona mayor para utilizar dispositivos electrónicos y nuevas tecnologías.
  • La necesidad de usar uno o dos audífonos, aunque por lo general se recomiendan dos.

Tras un examen exhaustivo del caso y con la elección realizada, es necesario establecer un período de adaptación del usuario al audífono. Se realiza en las primeras semanas, durante las cuales se programan y se reajustan los valores del dispositivo, según las sensaciones que refiera el portador. En las siguientes revisiones se valorarán cambios en la programación, como consecuencia de una mayor pérdida auditiva propia del envejecimiento.

En el caso de las personas mayores, especialmente si llevan mucho tiempo sin escuchar bien, se suele partir de una programación con el volumen bajo para que el cambio no sea muy radical, y poco a poco se habitúen a llevarlo.

Tipos de audífonos: consejos de uso y mantenimiento

Tipos de audífonos: consejos de uso y mantenimiento

Los avances tecnológicos en el campo de la audición permiten que hoy en día dispongamos de una amplia variedad de tipos de audífonos, para así cubrir las necesidades de cada persona, especialmente los adultos más mayores, con pérdida de audición. Entre ellos encontramos:

Retroauriculares (BTE)

Retroauriculares (BTE)

Consta de dos partes, un molde auditivo que se coloca dentro del oído externo, y que está conectado con el audífono situado detrás de la oreja, donde se encuentran los componentes electrónicos. El sonido llega al molde auditivo y desde aquí al oído interno. Se recomienda su uso a personas de cualquier edad con leve o alta pérdida auditiva. Como ventajas se pueden indicar su flexibilidad y facilidad de adaptación y desmontaje, y que además suele ser muy duradero.

De adaptación abierta u open-fit

De adaptación abierta u open-fit

Se clasifica también como audífono retroauricular, pero es más pequeño que el anterior. El audífono se coloca por completo detrás de la oreja, y dentro de la oreja solo se inserta un tubo fino. Se suele recomendar a las personas que acumulan mucho cerumen en el oído, porque esta sustancia puede dañar los moldes que se colocan en el canal auditivo de otros tipos de audífono. Sin embargo, se utilizan más para solventar problemas de sorderas leves o moderadas.

Intracanal (ITC)

Intracanal (ITC)

Son audífonos que se realizan a medida teniendo en cuenta el tamaño y la forma del canal auditivo del paciente. Suelen tener menos potencia que los retroauriculares, porque la estrechez del canal auditivo no permite diseñar y colocar un audífono más amplio, por lo que no se suelen usar en personas con sordera severa.

Dentro del canal (CIC)

Dentro del canal (CIC)

Son aún más pequeños que los audífonos intracanal, y se colocan completamente dentro del canal auditivo. Ocurre lo mismo que con los intracanal, que su potencia dependerá de la estrechez del canal auditivo, aunque ya hay modelos que cubren las necesidades de personas con pérdidas de audición más severas.

RITE

RITE

Se puede decir que es un modelo que combina el audífono retroauticular con el intracanal, porque el auricular se coloca dentro del canal auditivo alojado en un molde hecho a medida. Al ir colocado dentro del canal auditivo hay menos posibilidades de que surja retroalimentación o pitidos, y resulta mucho más estético que el retroauricular.

Consejos de uso para el correcto mantenimiento de tu audífono

  • No se debe mojar, ni siquiera los que son resistentes al agua deben entrar en contacto directo con el agua u otro líquido. Al estar diseñado con componentes electrónicos, la humedad puede dañarlos. Existen kits de secado con los que se puede quitar la humedad del audífono. Cuando el usuario se vaya a duchar, no debe dejar el audífono en el baño, porque la humedad que se genera también puede dañarlo.
  • En los momentos en los que no se utilice, especialmente por la noche, se recomienda abrir el compartimento de la pila para que circule el aire en su interior y se elimine la humedad.
  • Mantener el audífono limpio, ya que especialmente los que se colocan dentro del canal auditivo pueden dañarse al entrar en contacto con la cera del oído. El usuario tendrá que limpiar los oídos siguiendo las recomendaciones del especialista en audiología.
  • Para limpiar el audífono solo se debe utilizar un paño seco, nunca productos de limpieza químicos.
  • Al quitarse el audífono, colocarlo siempre en una superficie blanda para evitar cualquier daño.
  • Guardar el audífono en su estuche original o en un kit de secado.
  • No colocar ni acercar el audífono a una superficie que desprenda calor.

 

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