Empleo: alertan que crecen la precariedad y el riesgo laboral

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Según la Universidad Católica Argentina, la desocupación en el tercer trimestre fue de 9,9%, más alta que la que midió el Indec

De sde que Mauricio Macri asumió como presidente, el empleo se volvió más precario y aumentó el número de argentinos que corren el riesgo de perder su trabajo. Ese diagnóstico surge de un documento de la Universidad Católica Argentina (UCA), casa de estudios sobre la que el papa Francisco tiene una importante ascendencia. El estudio advierte que las políticas del Gobierno no muestran aún buenos resultados y que la recesión del presente amenaza con más desempleo.

Sin embargo, el Observatorio de la Deuda Social Argentina, que coordina Agustín Salvia, afirmó ayer en su informe «Empleo, Precariedad Laboral y Desigualdades Estructurales en la Argentina Urbana (2010-2016)» que no existe una «crisis ocupacional», como sugieren parte de la oposición y los gremios, aunque tampoco está claro que haya habido, este año, mejoras en el mercado laboral ni que se haya tocado piso en la destrucción del empleo.

El análisis de la UCA también abarcó los últimos cinco años del kirchnerismo. Según el documento elaborado por Salvia y por el especialista en el mercado laboral de la ODSA, Eduardo Donza, en ese período «los indicadores laborales muestran la persistencia de precariedades y desigualdades estructurales», que alejan al país de «garantizar los derechos laborales mínimos para una parte importante de la sociedad». En ese período, las pocas mejoras de principios de siglo «han tendido a estancarse». Esos beneficios, estimó la UCA, están lejos de llegar al sector micro-informal de subsistencia «de alta precariedad y ampliamente extendido» en la economía local.

El dato más impactante de los presentados ayer fue el crecimiento de la precariedad laboral durante el último año: el subempleo inestable (trabajos temporarios, changas, trabajadores sin salario o beneficiarios de planes de empleo con contraprestación laboral) pasó de 15,6% a 18%. O sea, se sumaron 450.000 personas a esta franja del mercado laboral con escasos derechos.

Por otro lado, la UCA observó un aumento significativo en el riesgo de desempleo en el último año (de 24,9% a 27,7%) y estimó que creció la percepción de los ocupados que consideran altamente difícil conseguir un empleo similar en caso de perder su actual trabajo (de 84,5% a 88,1%).

empleo 1El informe de la ODSA, en tanto, indicó que en el tercer trimestre del año sólo cuatro de cada diez (41,4%) argentinos de la población económicamente activa (PEA), de 18 millones, tenían un empleo asalariado o no asalariado con calidad plena de derechos laborales. Se trata de 7.452.000 argentinos. Además, la ODSA informó que el desempleo en ese trimestre fue de 9,9%, por lo que afectó a 1.782.000 trabajadores.

El Indec había calculado el mes pasado que la desocupación había bajado en el tercer trimestre con relación al segundo trimestre del año a un 8,5 por ciento. «En cualquier caso no parece haber una caída del desempleo. Claramente, la baja oficial está dentro del error estadístico o del efecto de la estacionalidad», dijo Salvia con relación a la interpretación oficial que festejó ese descenso de la desocupación. Donza afirmó que las diferencias entre el dato privado y el oficial responden a la divergencia de las muestras.

«Durante el último año, las medidas que buscaron resolver desajustes macroeconómicos y a la vez crear un clima de confianza para lograr una reacción favorable de los mercados no han tenido la respuesta esperada», estimó la conclusión del centro académico ligado al papa Francisco. «Los efectos de las medidas compensatorias dirigidas hacia las micropymes no han sido suficientes.»

«En tanto se mantenga el actual escenario recesivo, sólo cabe esperar un aumento del desempleo, los trabajos de subsistencia y la precariedad laboral, por lo tanto, de las desigualdades estructurales que afectan al mercado de trabajo, con efectos directos sobre la pobreza», indicaron, y cerraron: «No hay evidencias de una crisis ocupacional, pero tampoco de que estén ocurriendo mejoras. Quizá se haya llegado a un piso de deterioro laboral, pero un cambio de rumbo no sólo necesitará de inversiones, sino de políticas que reactiven el mercado interno, apoyen las microempresas y mejoren su productividad».

Según la UCA, entre fines del año pasado y el tercer trimestre del actual, considerando un aumento del IPC al 34%, se «habría registrado un leve aumento -poco significativo- en la media de las remuneraciones de los trabajadores ocupados en los empleos plenos y precarios, aunque esto se habría debido a un cambio en la composición de los ocupados de esos empleos», estimó la casa de estudios, que advirtió que estos aumentos quedarán neutralizados con la inflación del cuarto trimestre. «Al mismo tiempo que las remuneraciones medias de los trabajadores ocupados en subempleos inestables volvieron a caer de manera significativa.»

Conclusiones del documento del observatorio de la deuda social

La era Cristina

«Durante el período del Bicentenario, los indicadores laborales muestran la persistencia de precariedades y desigualdades estructurales. Todavía estamos lejos de garantizar los derechos laborales mínimos para una parte importante de la sociedad».

Desigualdad

«Las pocas mejoras no han sido equitativas a la vez que han tendido a estancarse. Los mayores beneficiarios de la disminución de la precariedad laboral fueron los trabajadores de estratos medios y medios altos.»

Problema estructural

«Las brechas en la calidad del empleo no han disminuido, persisten en el tiempo y se presentan como estructurales. Esto es debido a la persistencia de un sector micro-informal de subsistencia»

La era Macri

«Durante el último año, las medidas que buscaron resolver desajustes macroeconómicos, y a la vez crear un clima de confianza para lograr una reacción favorable de los mercados, no han tenido la respuesta esperada».

Aumento de desempleo

«En tanto se mantenga el actual escenario recesivo, sólo cabe esperar un aumento del desempleo, los trabajos de subsistencia y de la precariedad laboral, y por lo tanto, de las desigualdades estructurales que afectan al mercado de trabajo, con efectos directos sobre la pobreza»

Sin crisis ocupacional

«No hay evidencias de una crisis ocupacional pero tampoco de que estén ocurriendo mejoras. Quizás se haya llegado a un piso de deterioro».

lanacion.com.ar

 

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