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A qué juega Carrió: todas las teorías sobre la socia incómoda de Macri

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Lilita denunció penalmente a funcionarios de Aranguren. En el Gobierno dicen que ya actuó la Oficina Anticorrupción, pero Alonso no habla. La hipótesis del “trabajo sucio”, luego de la cena con Vidal.

“La denuncia de Carrió no es nueva, es tan vieja que la Oficina Anticorrupción ya había iniciado una actuación interna donde había notificado a los funcionarios afectados para advertirles que estaban ante una incompatibilidad”, contestó a Letra P un vocero de la Casa Rosada para atajar la tormenta de consultas que arreció hoy, luego de que la líder de la Coalición Cívica difundiera una nueva denuncia contra el secretario de Recursos Hidrocarburíferos José Luis Sureda, el subsecretario de Refinación y Comercialización Pablo Popik, y el director nacional de Gas Licuado de Petróleo Luis Barile. Los tres escuderos del ministro de Energía Juan José Aranguren fueron acusados ante la Justicia Federal de violar el artículo 265 del código penal, que castiga con prisión de uno a seis años al “funcionario público que, directamente, por persona interpuesta o por acto simulado, se interesare en miras de un beneficio propio o de un tercero, en cualquier contrato u operación en que intervenga en razón de su cargo”.

Cerca del ministro Aranguren, uno de los preferidos del presidente Mauricio Macri, explicaron que el juez federal Claudio Bonadío recibirá las actuaciones de la Oficina Anticorrupción para “que el magistrado tenga constancia de que no existió ningún delito, y si hubo riesgo, ese riesgo cesó con las actuaciones administrativas” del organismo que conduce la ex diputada nacional Laura Alonso.

En su escrito, Carrió le reclamó al juez que indague “si los nombrados, en el ejercicio de sus funciones pudieron haber intervenido sea mediante la suscripción de resoluciones y/o mediante gestiones y/o habiéndose interesado en operaciones vinculadas a empresas de los que fueron parte, hasta antes de asumir la función pública; afectando la “imparcialidad” y “fidelidad” en el desempeño de sus funciones, entendiendo esto como un desempeño libre de cualquier sospecha de parcialidad”.

Pero las respuestas oficiales sobre el nulo destino que podría tener la denuncia de Lilita contra parte de la segunda línea de Aranguren dejan algunas inquietudes, especialmente porque no cubren los interrogantes políticos respecto a los movimientos que protagoniza la chaqueña desde la semana pasada, cuando cenó con el Presidente y la primera dama Juliana Awada en la Quinta de Olivos. Dos días después almorzó con la canciller Susana Malcorra y la apoyó en medio de las duras internas alrededor de la funcionaria.

Ahora, cuando pasó sólo una semana de su último movimiento dentro de Cambiemos, la diputada lanzó una nueva denuncia que, para algunos, busca hacer el “trabajo sucio” que Macri no puede hacer dentro de su Gobierno. Sin embargo, otros apelan al impacto público de la denuncia, especialmente por el silencio stampa que guarda su ex compañera de bancada Laura Alonso, cuyas actuaciones internas recién se conocieron este martes, en medio de una nueva tormenta en los medios desatada por Lilita.

No fué la única de la jornada. Al mediodía usó su cuenta de twitter para castigar al diputado nacional y líder del Frente Renovador (FR) Sergio Massa por su proyecto de reforma al Impuesto a las Ganancias. “Como sigamos con la demagogia de Massa vamos a tener un país solo para él, Malena y el narcotráfico”, escribió la chaqueña. Sólo había pasado mediodía de la cena que compartió con la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal y su secretario Legal y Técnico Julio Conte Grand, candidato de Cambiemos para reemplazar a María del Carmen Falbo al frente de la Procuración. Carrió tenía en la mira a Falbo y celebró su salida del cargo. La inquina prodigada a la ex procuradora es peor aún con el empresario de los juegos de azar y presidente del Club Boca Juniors Daniel Angelici, a quien acusa de ser el operador del PRO en la Justicia.

Vidal y Carrió comieron salmón con rissoto y compartieron menú con el coordinador del gabinete económico de la Nación Mario Quintana, el secretario de Derechos Humanos bonaerense Santiago Canton y el diputado del Parlasur y asesor de Macri Fabián “Pepín” Rodríguez Simón, el mismo que jugó todo su apoyo a sostener a Juan José Gómez Centurión, repuesto en la jefatura de la Administración Nacional de Aduanas por Macri, luego de que lo sacara del cargo ante una denuncia por corrupción y contrabando en su contra que luego fue desestimada. La llave para sortear esa crisis fue obsequiada por Carrió, que se fotografió con el ex militar y combatiente en Malvinas y luego fue carapintada durante los alzamientos militares contra el gobierno de Raúl Alfonsín. En la comida Carrió, Vidal y los convidados hablaron de todo, pero también “de ganancias”.

“Sabemos que el palo contra Massa por twitter fue durísimo y pegó duro. Y la denuncia contra Aranguren forma parte de nuestra alianza estratégica con ella. Sabemos que a veces va a ayudar y a veces va a pegar, es un toma y daca todo el tiempo”, resumió anoche a Letra P un funcionario de Balcarce 50, mientras miraba el desempeño televisivo del cordobés Nicolás Massot, actual titular del bloque de Cambiemos en la Cámara Baja y uno de los nexos determinantes del PRO con Carrió, desde la época en que Emilio Monzó era ministro de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y coordinaba la estrategia electoral del PRO en todo el interior del país, incluida la Provincia de Buenos Aires, el mayor distrito electoral de donde ahora fue extirpado por decisión de la gobernadora Vidal, junto a Macri y al jefe de Gabinete Marcos Peña. Desde aquellos acercamientos hasta el presente todo parece haber cambiado alrededor de Carrió y de Macri, salvo las críticas virulentas de Monzó contra el gurú ecuatoriano Jaime Durán Barba, que volvieron a recrudecer con la fiereza de una interna que a veces bordea la ruptura.
Por: Claudio Mardones | Para Letra P
Twitter: @mcmardons

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NR DE SEPRIN. La otra variable y que concuerda con las denuncias de Pino Solanas, es que Aranguren es socio de Carrió o financista. En un simple análisis podría ser que quería sacarse los tipos de encima o bien, el benefactor ex presidente de Shell habría dejado de abonar la cuota mensual a la esférica denunciadora serial y por ello le haría recordado el atraso con la denuncia en Comodoro Py.

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