Independiente volvió a sonreír mientras espera a Milito

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En Avellaneda, le ganó 2-0 a Arsenal con los golazos de Leandro Fernández y Rodrigo Gómez, de tiro libre. Tras la salida de Pellegrino, Fernando Berón estuvo en el banco; en la semana llega el Mariscal.

Después de ser el único grande que no jugó la Copa Libertadores y así y todo no pudo ganar el campeonato. Después de la salida de Mauricio Pellegrino. Después de las decepciones que brindó el primer tramo del año y a la espera de Gabriel Milito, Independiente se despidió de su gente con un triunfo y una actuación convincente. Tanto que hasta quedó corto el resultado.

Pellegrino, ese apellido. Cuando los hinchas creían que ya no iban a tener que escucharlo más en el Libertadores de América, Pellegrino volvió a amargarlos. Pero no fue el técnico que, al margen del 62 por ciento de los puntos que cosechó, se fue antes de tiempo, molesto porque la dirigencia decidió no renovarle el contrato. Pellegrino, el arquero de Arsenal, fue una muralla. Y contra sus firmes manos chocaron todos los intentos de Independiente, que mereció viajar al entretiempo con una victoria.

Es que jugó mejor el Rojo. Con una versión mucho más ofensiva (4-1-3-2), haciendo circular la pelota. Con Leandro Fernández desequilibrante. Con Martín Benítez mucho más parecido a aquel jugador que tanto ponderó Bochini y por el que Galatasaray ofreció millones de euros. Y lo encerró a Arsenal a bordo de su dinámica. Entonces, apareció Pellegrino. Primero, para tapar un remate de Fernández, que realizó una gran maniobra individual. Después, para controlar sin dar rebote un tiro de media distancia de Benítez. Por último, para bloquear un disparo del propio Benítez.

Arsenal plantó dos líneas de cuatro, bien compactas, con el objetivo de cerrarle los caminos a Independiente. Pero pocas veces logró el objetivo. Así y todo, hizo muy dificultoso el trabajo para el equipo que interinamente conduce Fernando Berón. Y casi consigue dar la sorpresa en el desenlace del primer tiempo, cuando Ramiro Carrera metió un pase filtrado y Mariano Barbieri quedó cara a cara con Martín Campaña. No obstante, el delantero definió mal ante la salida del arquero uruguayo. Había sido una buena contra de los visitantes, que estuvieron muy cerca de llevarse un premio demasiado gordo en Avellaneda.

La postura de Independiente no cambió. Y en el segundo tiempo, nuevamente salió decidido a llevarse por delante a Arsenal. Y pareció desarticulado el equipo de Sergio Rondina, de gran torneo. Empujado contra su arco. Cada vez más acurrucado contra Pellegrino.

Entonces, Carrera bajó de atrás a Emiliano Rigoni. Y Germán Delfino le mostró el camino de las duchas. Y cuando se estaba reponiendo del golpe, Fernández destrabó el partido. Recibió un pase largo de Rafael Barrios, pifió Jonathan Bottinelli y el delantero le infló la red a Pellegrino.

Y si once contra once Independiente había sido mucho más que Arsenal, ni hablar con superioridad numérica. Berón metió dos cambios. Entró el pibe Mene y Germán Denis. Y siguió dominando el local. Sólo pasó zozobras en el final. Pero Droopy Gómez, un instante después de ingresar en lugar de Rigoni, clavó el segundo con un magistral tiro libre. Y cerró el partido con un resultado más acorde a lo que se vio en noventa minutos.

clarin.com

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