Colmados de dudas, miles de estudiantes buscan apoyo para despertar su vocación

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TODOS LOS AÑOS MILES DE EGRESADOS DE NIVEL MEDIO CONSULTAN EN LAS UNIVERSIDADES SOBRE LA OFERTA ACADÉMICA, CONSCIENTES DE QUE “ESTÁN TOMANDO SU MÁS IMPORTANTE DECISIÓN EN EL MARCO DE UN PROCESO DE CAMBIO QUE IMPLICA EL PASAJE AL MUNDO ADULTO”, EXPLICARON ESPECIALISTAS.

Cómo organizarse en el mundo universitario, saber si podrán trabajar y estudiar al mismo tiempo, cuales será sus nuevas responsabilidades, sus compañeros, elegir una carrera universitaria acorde a sus gustos y a la salida laboral y, en algunos casos, como compatibilizar sus gustos con los de sus padres, son las principales dudas que asaltan a los estudiantes ante la enorme oferta académica que se les presenta.

La importancia de la elección correcta de la carrera en aquellos adolescentes de 18 años que no tienen en claro su vocación, radica en que una mala decisión “es uno de los factores que influye en forma directa en la deserción en el primer año de la entrada al mundo universitario”, explicó Cintia Figueroa, psicóloga especialista en orientación vocacional.

“Los meses previos a la fecha de inscripción en las facultades son los más atareados del año para los departamentos de orientación al estudiante, ya que la demanda de apoyo se duplica, lo que confirma que, en general, los chicos son conscientes del nuevo desafío que se les presenta y se toman su tiempo para decidir”, destacó la profesional.

En este sentido apuntó que “tener en claro a los 18 años cual es la carrera que más le gusta no es la norma, sino más bien la excepción” y destacó: “Hay vocaciones que por lo general tienen nacimiento temprano, como las vinculadas a actividades artísticas o al servicio social o de salud, pero en la mayoría de los casos hay que buscarla y construirla”.

La Universidad de Buenos Aires recibió durante todo el año pasado en sus talleres de orientación tanto virtuales como presenciales, 36.000 consultas de estudiantes sobre la variada oferta académica de esa casa de estudios.

“Lo más importante aquí es no negativizar esta problemática, desmitificar que la ausencia de una vocación en jovenes de 18 años es algo grave, no patologizar esta situación porque forma parte de un proceso de cambio, de un pasaje de transición que esta viviendo el estudiante en el que influyen un montón de factores”, dijo a Télam Paula Quatrocchi subsecretaria de coordinación académica de la UBA.

En este aspecto, Figueroa apuntó que algunos estudiantes “se acercan a las facultades en busca de un test que les diga para que son buenos pero eso surge de un proceso en dos direcciones; una mirada introspectiva que le ayude a descubrir lo que desea y una mirada hacia el contexto académico para saber cuáles son las posibilidades afines a lo que uno desea”.

La Universidad de Córdoba, la más antigua del país y cuna de la reforma univeristaria de 1919, recibió el año pasado más de 50.000 consultas a través de sus diferentes programas de orientación vocacional.

El jefe de departamento de Orientación al Estudiante, Sergio Porcel de Peralta, remarcó que “los chicos que están cursando y vienen a consultar, es porque están pensando que hacer y se acercan porque tienen muchas dudas e inseguridad respecto a los que les gusta”.

“Es una pregunta que se hacen a ellos mismos, vienen con algunas ideas y se acercan para confirmar, porque saben que les gusta y quieren explorar las opciones”, sostuvo y añadió: “Los que realizan los talleres, charlas o consultas son los que menos tendencia tienen a abandonar en el primer año, ya que demuestran que están preocupados por acertar la elección.

Por su parte, Adriana Hunau, coordinadora del departamento de apoyo al estudiante de la Universidad de Cuyo, destacó que la desorientación al momento de elegir una carrera “es uno de los factores que incide en el abandono”.

“Pero también están la falta de información, aspectos personales y de la propia historia como indecisión frente a diversas situaciones, idealizar carreras, trabajos o profesiones, presiones familiares, temor a nuevas responsabilidades o el desconocimiento de sus verdaderas posibilidades, entre otros motivos”, enumeró.

Hunau indicó que en la Universidad de Cuyo “en los talleres se trabaja con un abordaje grupal y con una dinámica que apunta a significar el encuentro con sus pares y un intercambio en situaciones semejantes o diferentes pero siempre rescatando el aporte del otro y valorando el espacio como un lugar de encuentro y aprendizaje”.

Quatrocchi hizo hincapié además en la importancia en que ya desde los últimos años de la escuela secundaria se pueda trabajar en como abordar la vida universitaria para que el pasaje desde el nivel medio no sea tan traumático para el adolescente.

“Eso sería muy beneficioso, porque se le enseñaría al estudiante como buscar información, ya que no todo lo que aparece en internet es relevante en este caso” y añadió: “La vida universitaria no es sólo la elección de la carrera es un cambio radical respecto a la secundaria en donde el adolescente va teniendo otras responsabilidades”.

Telam.com

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