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Esperando a los Rolling Stones, un anticipo: cinco momentos emocionantes del recital en Chile

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Te adelantamos cómo será el show que el domingo desembarca en el Único de La Plata y que ayer dieron en el Estadio Nacional de Santiago de Chile

1- La apertura
Apenas pasadas las nueve de la noche una corta batería de fuegos artificiales indica que el show está por comenzar. Una guarda de luces que recubre el escenario se enciende, las pantallas de leds a ambos costados y una tercera, un gran ojo ubicado como telón de fondo en el centro de la escena empiezan la cuenta regresiva con un video animado que los Rolling Stones prepararon especialmente para el tour: imágenes de la banda y de los sitios icónicos que están por visitar -como nuestro querido Obelisco- se suceden antes que más de 50 mil personas empiecen a bailar al calor de “Start Me Up”, el grito inicial de un viaje que durará más de dos horas.

2- Mick Jagger, en español
Con buen humor, predisposición y teleprompter, Mick Jagger mecha entre canciones palabras en castellano. También quiere ganarse al público hablando y lo hace con una serie de guiños a frases típicas, cuecas, expresiones y lugares que marcan a fuego a los chilenos: “No hemos estado en 21 años. Veo que hay muchos edificios fálicos ahora”; “Es muy bueno estar en este estadio, con su historia tan accidentada. ¿Cómo que no? ¡La Copa América!”

3- Temas para emocionar
Una de las tantas combinaciones perfectas que dejó la lista de temas que prepararon los Rolling Stones para iniciar el América Latina Olé Tour y reencontrarse con el público chileno tras 21 años (de las tres giras que pasaron por la Argentina sólo en la primera, en 1995, tocaron en Chile) fue la producida por el efecto “Wild Horses” más “Paint it Black”. Una masa de devotos Stones no se resiste, se deja llevar por la emoción que, al fin de cuentas, es un condimento esencial de la propuesta. Las lágrimas brotan y, lejos de secarse rápidamente con el brazo, son exhibidas con orgullo. ¡Cómo hacen estos tipos!

4- El momento Richards
Mick Jagger presenta a la banda y a los músicos que la acompañan en esta gira. Todos saben lo que está por suceder: el momento Richards, una suerte de microprograma clásico, una grajea esperada por todos: la esencia del guitar hero, el modelo vivo, fresco y humeante del guitarrista de rock por excelencia con su sonrisa pícara de bohemio eterno. “You Got the Silver” y “Happy” funcionan sólo como excusas para mirarlo extasiados, para completar el más maravilloso milagro de una banda que nos tiene acostumbrados a los milagros. Qué paradójico, ¿no? Justo ellos que tienen simpatía por el demonio.

5- El demonio que nos une

¡Eso! “Sympathy for the Devil” marca uno de los grandes momentos participativos, de comunión entre banda y público. Un estallido pop que se inicia con luces e imágenes diabólicas y un Jagger preparado para la ocasión con una larga capa roja. El “uh uh” dispara un coro espontáneo de 50 mil personas. Como cuando cantamos el himno, todos creemos que lo estamos haciendo bien. Y así es. Porque la afinación no viene de las cuerdas vocales sino de mucho más adentro.

La yapa: hacia el final Jagger recibe, en la extensa pasarela que lo lleva del escenario al corazón del campo, una bandera de la Argentina lanzada por uno de los tantos “rolingas” criollos que cruzaron la cordillera para ver el comienzo de la gira. Es apenas un guiño de lo que está por vivir la banda: el reencuentro con su público más fiel.

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