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Es indispensable reavivar la alianza entre la familia y la comunidad cristiana

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VATICAN INFORMATION SERVICE
AÑO XXII – N° 152
FECHA 09-09-2015

Sumario:
– Audiencia general: Es indispensable reavivar la alianza entre la familia y la comunidad cristiana
– El arzobispo Gallagher en la Conferencia Onu sobre la Protección de las víctimas de la violencia étnica y religiosa en Oriente Medio
– Audiencias

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Audiencia general: Es indispensable reavivar la alianza entre la familia y la comunidad cristiana

Ciudad del Vaticano, 9 de septiembre de 2015 (Vis).-La relación entre la familia y la comunidad cristiana, ”un vínculo, por así decirlo, “natural”, porque la iglesia es una familia espiritual y la familia es una pequeña iglesia”, fue el tema elegido por el Papa para la catequesis de la audiencia general de los miércoles en la Plaza de San Pedro.

La comunidad cristiana, es la casa de los que creen en Jesús como fuente de fraternidad entre todos los hombres. La Iglesia camina entre los pueblos, en la historia de los hombres y mujeres, de los padres y las madres, de los hijos y las hijas. ”Esta -explicó el Pontífice- es la historia que importa al Señor. Los grandes eventos de las potencias mundanas se escriben en los libros de historia, y permanecen allí. Pero la historia de los afectos humanos se escribe directamente en el corazón de Dios y es la historia que permanece para la eternidad. Este es el lugar de la vida y de la fe. La familia es el lugar de nuestra iniciación – insustituible, indeleble – a esta historia, de vida plena que culminará en la contemplación de Dios por toda la eternidad en el cielo, pero empieza en la familia”.

También el Hijo de Dios aprendió la historia humana de esta manera, y la recorrió hasta el final…Después, cuando salió de Nazaret y comenzó su vida pública, ”formó a su alrededor una comunidad, una “asamblea”, un con-vocación de personas. Este es el significado de la palabra “iglesia”.

En los Evangelios, la asamblea de Jesús asume la forma ”de una familia hospitalaria, no de una secta exclusiva, cerrada”. ”Nos encontramos -observó Francisco- con Pedro y con Juan, pero también con los hambrientos y los sedientos, los forasteros y los perseguidos,la pecadora y el publicano, los fariseos y las multitudes. Y Jesús no cesa de acoger a todos y de hablar con ellos , incluso con los que ya no esperan encontrarse con Dios en su vida. ¡Es una fuerte lección para la Iglesia! Los mismos discípulos fueron elegidos para hacerse cargo de esta asamblea, de la familia de los invitados de Dios”.

Para que en nuestros días siga viva la realidad de la asamblea de Jesús, ”es indispensable reavivar la alianza entre la familia y la comunidad cristiana. Podríamos decir -afirmó el Papa- que la familia y la parroquia son los dos lugares en los que se realiza la comunión de amor que tiene su fuente última en Dios mismo. Una Iglesia, realmente según el Evangelio, no puede por menos que tener la forma de un hogar acogedor, con las puertas abiertas, siempre. Las iglesias, las parroquias, las instituciones con las puertas cerradas, no se pueden llamar iglesias, se deben llamar museos”.

”Hoy esta alianza es crucial -recalcó el Obispo de Roma- Contra los “centros de poder ” ideológicos, financieros y políticos, ponemos nuestras esperanzas en estos centros de amor, evangelizadores, llenos de calor humano, basados en la solidaridad y la participación y también en el perdón entre nosotros. Por supuesto, se necesita una fe generosa para encontrar la inteligencia y el coraje de renovar esta alianza. Las familias a veces retroceden, diciendo que no están a la altura… ¡Pero nadie está a la altura!… Sin la gracia de Dios, no podremos hacer nada. Todo se nos da gratis. Y el Señor nunca viene a una nueva familia sin hacer algún milagro. Recordemos lo que hizo en las bodas de Caná, Sí, el Señor, si nos ponemos en sus manos, nos hace cumplir milagros: esos milagros de todos los días, cuando el Señor está allí, en aquella familia”.

Naturalmente la comunidad cristiana debe hacer su parte. Por ejemplo, ”… favoreciendo el diálogo interpersonal y la comprensión y el respeto mutuo. ¡Que las familias tomen la iniciativa y se sienten responsables de aportar sus preciosos dones a la comunidad!-exclamó el Santo Padre al final de su catequesis- Todos debemos ser conscientes de que la fe cristiana se juega en el campo abierto de la vida compartida con todos. La familia y la parroquia deben cumplir el milagro de una vida más comunitaria para la entera sociedad”.

Después de las catequesis, en los saludos a los diversos grupos de fieles, el Papa señaló que hoy se celebra la memoria litúrgica del jesuita Pedro Claver, patrono de las misiones en África y exhortó a que el ejemplo del santo, con su incansable servicio a los últimos empujase a los jóvenes a elegir la solidaridad con los necesitados;que su vigor espiritual ayudara a los enfermos a llevar la cruz con valor y su amor por Cristo fuera modelo para los recién casados del amor que debe ocupar el centro de la familia.
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El arzobispo Gallagher en la Conferencia Onu sobre la Protección de las víctimas de la violencia étnica y religiosa en Oriente Medio

Ciudad del Vaticano, 9 de septiembre de 2015 (Vis).-El arzobispo Paul Richard Gallagher, Secretario para las Relaciones con los Estados, intervino ayer, 8 de septiembre, en la Conferencia Internacional de las Naciones Unidas sobre la Protección de Víctimas de Violencia Étnica y Religiosa en el Medio Oriente, organizada en París, Francia. El prelado recordó que desde el año pasado asistimos a ”atrocidades indecibles cometidas en Oriente Medio que han obligado a miles de cristianos y miembros de otras minorías religiosas o étnicas a abandonar sus hogares y buscar refugio en otro lugar en condiciones precarias, con grandes sufrimientos físicos y morales”.

”Están en juego -subrayó- principios fundamentales tales como el valor de la vida, la dignidad humana, la libertad religiosa y la coexistencia pacífica y armoniosa entre los individuos y los pueblos. El fenómeno continúa, con las violaciones de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario por el llamado Estado Islámico, así como con las perpetrados por otras partes en el conflicto. El drama de la migración en las últimas semanas, con el que Europa se ha visto obligada a interesarse aún más por esa situación, es una prueba irrefutable de esta tragedia”.

A continuación señaló tres aspectos claves para mejorar el futuro de las minorías étnicas y religiosas en el Medio Oriente, comenzando por el de sensibilizar a la Comunidad internacional para hacer frente a la emergencia humanitaria y garantizar las condiciones mínimas de seguridad para las minorías y las comunidades cristianas.

”Actualmente -afirmó- la situación nos obliga a hacer frente a la emergencia humanitaria”, pero ”a largo plazo, hay que tomar otras medidas adecuadas para asegurar su presencia en sus tierras de origen .Entre los desafíos a los que hacer frente está el respeto de los derechos humanos, en particular la libertad de religión y de conciencia. Es importante insistir en que la libertad religiosa,obviamente, incluye la libertad de cambiar de religión. Ahora bien, en muchos países de Oriente Medio, hay libertad de culto, pero a veces el espacio que se deja a la libertad de religión es, en realidad, muy limitado. La ampliación de este espacio de libertad se convierte en una necesidad para garantizar a todos los miembros de las diversas comunidades religiosas una verdadera libertad de vivir y profesar su fe. Sería oportuno que los Estados de la región se involucren directamente, junto con el resto de la Comunidad internacional en la protección de los derechos fundamentales de los cristianos y miembros de otras minorías religiosas. No se trata de proteger a una u otra comunidad religiosa o a uno u otro grupo étnico, sino de proteger a personas que forman parte de una sola familia humana y cuyos derechos fundamentales son violados sistemáticamente”.

La segunda cuestión es garantizar el derecho de los refugiados a regresar y vivir con dignidad y seguridad en su país de origen. Un derecho ”que debe ser defendido y garantizado, tanto por la Comunidad internacional como por los Estados, cuyos ciudadanos son refugiados o desplazados. Hay que subrayar que los cristianos y otras minorías religiosas o étnicas no quieren ser meramente tolerados sino que aspiran a ser considerados en sus países de origen como ciudadanos de pleno derecho. Al respecto, es es importante que este concepto de ciudadanía se entienda de una forma cada vez más amplia, de manera que constituya un punto de referencia en la vida social, para garantizar los derechos de todos, incluidos los de los miembros de las minorías, a través de la aplicación de los instrumentos jurídicos adecuados”.

Por último, abordar el fenómeno del terrorismo y promover el diálogo interreligioso. ”Es necesario -observó el prelado ? encontrar mecanismos para alentar a todos los países en particular los de mayoría musulmana, a hacer frente al terrorismo con seriedad y con especial atención a la cuestión de la educación. En este sentido, es importante que la enseñanza en las escuelas, el uso de internet y también el contenido de los sermones de los líderes religiosos no den libre curso a actitudes intransigentes y extremistas, o a la radicalización; mas bien deberían promover el diálogo y la reconciliación. Asimismo, no hay que olvidar que también es necesario prestar atención al uso de algunas expresiones y manifestaciones, que se dan de vez en cuando en Occidente, para evitar las ofensas y provocaciones a lo que es querido, o incluso a veces considerado como sagrado por algunas religiones”.

También es fundamental promover el diálogo interreligioso, que es ”un antídoto contra el fundamentalismo, que golpea a las comunidades religiosas. Al respecto los líderes religiosos judios, cristianos y musulmanes pueden y deben desempeñar un papel clave para favorecer no solo el diálogo interreligioso y la educación intercultural sino también el entendimiento mutuo. Además, deben denunciar claramente la manipulación de la religión para justificar la violencia. Cabe también promover una separación positiva y respetuosa entre la religión y el Estado. En este sentido -concluyó monseñor Gallagher- es deseable que madure en las mentalidaddes la idea de una distinción necesaria entre los dos ámbitos, a favor de la autonomía y la independencia mutua, pero sin ocultar la indispensable cooperación entre las dos esferas, que pueden coexistir sin oponerse, a través del diálogo entre las autoridades religiosas y las autoridades políticas y respetando sus respectivas competencias”.
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Audiencias

Ciudad del Vaticano, 9 de septiembre de 2015 (Vis).-El Santo Padre recibió ayer tarde en audiencia al arzobispo Emil Paul Tscherrig, nuncio apostólico en Argentina.

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