Un acusado en el mismo debate en que se juzga a Suris acusó a policías de armar una causa

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Uno de los diez imputados que es juzgado junto con el empresario Juan Ignacio Suris, novio de la vedette Mónica Farro, por comercialización de estupefacientes, acusó a policías de Bahía Blanca de armar la causa que lo involucra, de vender drogas y de estar implicados en el homicidio del dueño de un cabaret de Ingeniero White, cometido en 2011.

Se trata de Fernando Bond Stork (31), quien esta mañana declaró como imputado ante el Tribunal Oral Federal de Bahía Blanca integrado por los jueces Juan Leopoldo Velázquez, Raúl Fernández Orozco y Beatriz Elena Torterola en el marco del juicio oral que se lleva a cabo a 10 acusados de integrar una banda que comercializaba drogas.

Bond Stork acusó al teniente de Drogas Ilícitas Walter Shell , al subcomisario de la seccional primera de Bahía Blanca, Gustavo Cheppi, y al efectivo de la Jefatura Departamental local Alberto González, de “armar” la causa en la que está imputado, de vender drogas y de un homicidio cometido en 2011.

“Yo sé que ésto es algo armado”, dijo Stork al referirse a la causa en la que está acusado, tras lo cual aclaró: “No me las voy a dar de santo puritano, tengo antecedentes penales y he tenido dos causas, nada que ver con drogas sino por pirata del asfalto y robo calificado”.

Tras ello, contó que tiempo atrás conoció a Pedro Cajaravilla, el dueño de un cabaret de la zona portuaria de Ingeniero White, quien fue asesinado a balazos en noviembre del 2011 y aseguró que fueron esos policías quienes estuvieron detrás ese hecho.
“No tengo ninguna duda de que los homicidas de Pedro Cajaravilla es la policía, ésta gente que nombré”, expresó.

“El señor Cajaravilla había abierto un prostíbulo en Ingeniero White llamado la ‘La morocha’, donde lo fallecieron”, recordó el acusado, quien agregó que trabajó para ese hombre “para cuidar de las mujeres, para que no se armen disturbios a la noche y estar con él porque hacía movimientos de plata”.

Stork aseguró que por su trabajo fue “una de las personas más allegadas a la relación que tuvo Pedro (Cajaravilla) con toda la policía de la ciudad de Bahía Blanca”, ya que presenciaba “el momento que pagaba los arreglos”.

“Nunca me animé a hablar porque uno cuando está metido en toda esta porquería del delito tiene como ese principio de no hablar y miedo también”, dijo.

En ese sentido, el acusado sostuvo que durante los siete meses que trabajó con el dueño del cabaret veía como la policía cobraba semanalmente dinero del cabaret.

“Veía como éste señor, que para mí fue un delincuente como fui yo, Shell, iba a cobrar los arreglos semanales al cabaret La Morocha”, expresó.

tork dijo que “se encargaba de recaudar en los rondines de los viernes a la tarde” y que fue éste, junto con un comisario, quienes le dijeron a Cajaravilla “que tenía que dejar de mover droga porque Gendarmería y Prefectura los estaban investigando”.

El imputado agregó también que Cajaravilla y el policía Shell operaban juntos una perforación de un oleoducto en Coronel Dorrego, de donde robaban petróleo crudo.

Al hablar sobre Juan Ignacio Suris dijo que empezó a tener trato con él porque lo conocía a Cajaravilla y recordò que varias veces lo invitó a comer con allegados suyos, gente de negocios.

Stork contò que Suris lo ayudó con dinero y con medicamentos para su hija enferma y que incluso es el padrino de ella.
“Juan me dio una mano, me facilitó todos los medios económicos e hice una verdadera amistad”, afirmó.

“Sin querer la vida me chocó de nuevo con esta gente, con Shell, con González, con Cheppi y Juan iba a comer a la quinta con ésta gente”, sostuvo en referencia a los policías.

Stork aseguró que “Shell es una persona adicta” y que más de una vez consumió drogas con él.

“Sé lo que sigue haciendo hasta el día de hoy, sé como maneja el negocio de desarmaderos, de la prostitución acá en Bahía Blanca, el negocio del narcotráfico que es su fuerte”, insistió.

Más adelante también el imputado señaló que varias veces le advirtió a Suris “lo que eran estas personas y lo que hicieron con Pedro”.

Por último Bond Stork pidió al tribunal que investigue sus dichos. “Pido que ésto no quede así amén de la resolución que tomen ustedes. No tengo ninguna duda de que los homicidas de Pedro Cajaravilla es la policía, ésta gente que nombré”, expresó.

Tras la declaración del acusado, el defensor oficial Ignacio Pazos Crocitto pidió a los jueces la detención de Shell, un careo entre éste y su defendido y el inicio de una investigación sobre los hechos denunciados por Stork.

Tras un breve cuarto intermedio, los jueces rechazaron las dos primeras peticiones aunque ordenaron que se remitan actuaciones para el inicio de otra causa en la que se investiguen las denunciar realizadas por el acusado.

telam.com.ar

 

 

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