Los números de Aníbal, el tren de Santilli y un Piazzolla millonario

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POR LOS PASILLOS DEL RIVER CAMPEÓN.Sciolistas, macristas y kirchneristas, unidos en el festejo riverplatense.

La exclusión de Tabaré Viudez del banco de River y la jornada política de Aníbal Fernández fueron los temas que coparon la previa en los palcos y plateas del Estadio Monumental.

En la espera por la ansiada final de la Copa Libertadores, políticos de todos los colores hablaron de fútbol y política, a pocas horas de una nueva cadena nacional de Cristina y donde el respaldo a su jefe de Gabinete fue el dato más relevante.

En el único caso donde se unificaba la armonía de los distintos sectores era en la búsqueda de un abrazo con Rodolfo D’Onofrio: el presidente del Club Atlético River Plate recibía a su paso los buenos deseos de dirigentes peronistas, del PRO y del massismo, así como de empresarios y banqueros.

La tertulia política previa al cruce con Tigres estaba copada por la dura interna bonaerense del oficialismo. Apurados tras el acto de cierre de Domingo Aníbal Fernández en el teatro Gran Rex, llegaba la senadora María Laura Leguizamón con su esposo, el empresario Marcelo Figueras. También lo hacían el senador nacional Juan Manuel Abal Medina y el secretario de Empleo, Matías Barroetaveña.

Con porciones de muzzarella en mano, la conversación entre esos dirigentes oficialistas ponía acento en la presencia de todo el Gabinete de Cristina en el acto de Aníbal, y en la férrea adhesión de los dirigentes de La Cámpora.

Por el lado del PRO, el palco más visitado era el de Diego César Santilli. El senador y vicejefe de Gobierno porteño electo contaba exultante su recorrida por el Conurbano y daba detalles de su viaje en el ferrocarril San Martín. El “Colorado” se subió al tren en San Miguel y estuvo de charla con los pasajeros; “Mauricio está muy pero muy bien en la Provincia”, decía el peronista mientras secaba con un trapo de piso el lío hecho por una gaseosa light que había volcado uno de sus colaboradores.

Otros dirigentes porteños del PRO también hablaban de la tarea política en la provincia mayor, en apoyo a la candidatura a gobernadora de María Eugenia Vidal. El legislador Agustín Forchieri contaba de la trabajosa tarea de fiscalizar en José C. Paz, tierra donde Mario Ishii es amo y señor. Y el hombre de confianza de Vidal, Federico Salvai, mientras sostenía a uno de sus hijos dormido en brazos, repasaba los últimos números que maneja (secretamente) el PRO. Rogelio Frigerio pasaba y saludaba apurado.

En la fuerza de Mauricio Macri había mucha expectativa por el efecto de la pelea entre los candidatos K: “A Daniel lo complica lo de Aníbal, puede perder la gobernación casi como un calco del efecto Herminio Iglesias”, soltaba un dirigente porteño que pasa 8 horas cada día en el distrito de La Matanza.

Los consultores, siempre requeridos, estaban presentes: Juan Germano de Isonomía pedía esperar hasta el fin de semana para saber si la denuncia -mostrada en el programa de Jorge Lanata- tendría finalmente efecto o no en la performance de Aníbal Fernández. Sergio Berensztein se abría paso con su hijo, sin haber llegado a sacarse el traje para ir a Núñez.

Apurado, y sobre la hora, llegó Facundo Moyano quien se escapó de “intratables” veinte minutos antes del final del programa, al que fue a acompañar a Sergio Massa. El primer candidato a diputado nacional por el massismo en Buenos Aires saludó a Beto Casella, con quien se sacó una foto y se comprometió para hablar al día siguiente por radio.

El sciolismo eligió correrse un rato de la tensión previa a las PASO y habló de música y fútbol. Esa tertulia la formaban Carlos Gianella (hombre de confianza de Alberto Pérez) y Pablo Pernicone, quienes se sentaron con Rodrigo Daskal (presidente del Museo River), Nahuel Pan (marketing de River), el músico Pipi Piazzolla y un hombre de Aerolíneas, Ignacio Echechiquia. En ese grupo, se habló de “La Gallardeta”, tema que hizo el baterista Pipi Piazzola en homenaje a Muñeco Gallardo.

Fuente: Clarin

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