Matan a una jubilada en su chalé de San Martín para robarle y escapan sin el botín

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La víctima tenía 75 años, era italiana y vivía sola. La amordazaron y le causaron la muerte por asfixia. En la casa había unos 60 mil pesos y 10 mil dólares, pero los ladrones huyeron sin nada. Creen que se asustaron.

«Hoy mi familia pasó a formar parte del grupo que parece no importarle a nadie. Hoy mi tía, un ser hermoso, buena persona, es una víctima más de la inseguridad». El mensaje, en el muro de Facebook, impacta. Habla de otra muerte en medio de un asalto en la provincia de Buenos Aires. Otro jubilado, en este caso una mujer, italiana, de 75 años, que vivía sola y fue asesinada durante un asalto en su chalé de la localidad de Villa Ballester, partido de San Martín.

El crimen fue descubierto por el hijo de la víctima (tenía también dos mujeres). María Sardella estaba tirada sobre la cama, boca abajo y atada de pies y manos en su dormitorio. La autopsia concluyó que su fallecimiento se produjo por asfixia.

Los asaltantes escaparon del lugar antes de poder llevarse nada. Los investigadores creen que al ver muerta a la mujer se asustaron y dejaron sin tocar el dinero que estaba guardado en la casa, aunque no se descarta también que no lo hayan encontrado.

Fuentes del caso dijeron a Clarín que el viernes pasado, a media mañana, un hijo de la mujer llegó hasta el chalé ubicado en San Martín al 5000, casi esquina Balcarce, en la zona céntrica de Villa Ballester. Allí se topó con un cuadro horrendo.

«La presunción es que la jubilada fue asfixiada con algún trapo o pañuelo. La mujer vivía sola y en la casa había dinero que le pertenecía a su hijo. Sospechamos que entraron a robar al voleo, pero todavía estamos investigando», detalló un vocero de la causa.

Los ladrones ataron a Sardella y además la amordazaron. El cuerpo apareció sobre la cama, en su dormitorio. Según trascendió, el hijo de la víctima guardaba en el chalé alrededor de $60 mil y US$ 10 mil. Y los ladrones salieron del lugar sin encontrar el dinero.

«Estamos buscando en las cámaras de seguridad, tomando testimoniales y esperando pericias para poder identificar a quien haya entrado en el lugar. Hay que esperar, pero estamos bastante avanzados de todas maneras», contó una fuente del caso.

En la investigación creen que se trató de un hecho al azar y se inclinaban a desechar la posibilidad de que el autor del homicidio sea alguien del entorno de la víctima.

«Todo indica que le taparon la boca como para que no gritase y terminaron asfixiándola. Estimamos que eso asustó a los ladrones, que escaparon sin llevarse nada. La última vez que los vecinos vieron a la mujer con vida fue el jueves a la tarde y su hijo la descubrió muerta a media mañana del viernes», agregaron los voceros.

Además de las ataduras realizadas con precintos plásticos, Sardella recibió algunos golpes en el rostro, aparentemente para amedrentarla en el inicio del asalto.

Los delincuentes alcanzaron a revisar dos habitaciones en la planta alta de chalé, que se encontraron en total desorden. Asimismo, los investigadores creen que entraron al lugar tras forzar una puerta del garage que está comunicada con la casa.

En la mañana del viernes, alrededor de las 7, una vecina sospechó que algo andaba mal cuando vio esa puerta entreabierta y entonces llamó por teléfono a la familia de la víctima.

«Estamos muy agobiados por lo que pasó», le dijo ayer a Clarín una hija de la mujer asesinada, que prefirió no dar detalles del caso.

Una sobrina de la víctima, Karina escribió en la red social Facebook. «Esas bestias que parecen ser imparables, o nadie las quiere parar, le arrebataron la vida». Y agregó: «Estamos tristes, muy tristes. Ninguna persona, ninguna familia merece vivir lo que hoy nos toca. Mi tía María, una tana incondicional. Esos ojitos azules, mirada enojona, un corazón enorme, hasta siempre».

El homicidio es investigado por el fiscal Héctor Scebba, de la UFI N° 1 de San Martín. Hasta anoche, no había ningún detenido y la familia seguía conmocionada, sin entender lo sucedido.

Fuente: Clarín

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