La Justicia detrás de American Tape, empresa clave para las operaciones de Situso

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«American Tape era una pantalla para el contrabando y el lavado de dinero». Con esa frase resumió el legislador porteño Gustavo Vera los fundamentos de la denuncia penal presentada contra el ex espía Antonio Horacio Stiuso por enriquecimiento ilícito.

Según consta en el escrito que por estas horas se encargan de investigar el juez federal Sebastián Casanello y el fiscal Ramiro González, Situso creó en 1994 la empresa American Tape SRL, que se dedica a la producción, importación y distribución de las vetustas cintas de video VHS y SVHS y otros productos de audio y video profesional.

Las pruebas documentales aportadas por Vera en el expediente revelan que esa firma la habría sido constituida Stiuso junto a Juan Carlos Ioanu y Horacio Germán García, exdirector de Contrainteligencia de la Secretaria de Inteligencia, el organismo que hoy se encuentra en vías de reforma. El cuarto socio que figura en los papeles del ’94 es Ricardo Kleinberg. «La empresa contaría con su sede en la calle Jujuy 240 de la Capital Federal», dice la denuncia de Vera.

En 2000 los cuatro renunciaron a sus cargos de gerentes y el paquete accionario de la sociedad pasó a manos de Chalia Crisogoni y Víctor Bottaniz.

Para operar comercialmente, la compañía registró cuatro marcas ante el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI) bajo tres rubros 12 (autos), 35 (comercio) y 39 (transporte). Los nombres son: «AV» (clase 12); «AV American Vial» (clase 12,35 y 39); «AV American Vial… Construyendo Futuro» (clase 35) y «AV American Vial… Construyendo Futuro» (clase 39).

Diez años después -reveló Vera- se habría designado como nuevo gerente a Manuel Constantino García Mutto, a quien en 2012 se le sumó en la dirección de American Tape Juan Carlos Ioanu. Los Ioanu y los García Mutto serían dos familias con «íntima relación».

A través de informes del sistema Nosis, Vera identificó una red de empresas vinculadas a Situso y a otros agentes de la SI, que coinciden en direcciones, teléfonos, directores o socios. American Vial SRL, American Vial Rental SRL, Construcciones y Tecnologías S.A. (de Situso y García), Establecimiento El Peregrino S.A., Avícola de la Cruz S.A., Cabaña Don Enrico y Distribuidora Hobart S.A..

Construcciones y Tecnologías se dedica a redes de electricidad, gas, agua y telecomunicaciones. Cabaña Don Enrico realiza actividades agropecuarias, ganaderas e inmobiliarias. Hobart distribuye tabacos, golosinas, comestibles, juguetes y artículos de cotillón, bazar y librería.

Según surge en otra de las pruebas aportadas a la causa, un ejemplar del Boletín Oficial, en 2013 American Tape registró un aumento de capital de $ 6.000 a $ 6 millones. El legislador sostiene que Stiuso habría utilizado esos sellos para blanquear dinero obtenido de manera ilícita y fondos reservados de la SI.

De acuerdo con la denuncia de Vera, Stiuso tenía «privilegios» en el aeropuerto de Ezeiza y en el puerto de Buenos Aires para ingresar desde objetos electrónicos de última generación hasta remedios. Su «hombre» clave en la Aduana sería Alejandro Osvaldo Patrizio, otro espía de la SI y miembro de la «banda de los ingenieros», como se los identificaba a Stiuso y sus alfiles. Patrizio fundó en 2008 El Peregrino junto a García y en 2011 Avícola de la Cruz con Roberto Saller, el director de Operaciones Especiales de la SI y esposo de Silvia Dicianni, la agente dueña de la Distribuidora Hobart.

Los cinco acusados en la presentación son Stiuso, García, Patrizio, Saller y Dicianni. Para el diputado Vera, es imposible que el sueldo mensual de espía, que ronda $ 15.000, justifique el «desmesurado» incremento patrimonial. Pero además, sospecha que el grupo pudo haber incurrido también en otros delitos como lavado de dinero y tráfico de influencias, además de incompatibilidad con sus funciones públicas.

Fuentes ligadas a la investigación del caso Nisman revelaron que Stiuso «se hacía pagar» las facturas telefónicas de sus empresas con fondos de la SI. Según la información a la que accedió ámbito.com, contaba con una flota de 277 celulares: 231 líneas corresponden a la empresa Movistar y otras 46 a Nextel. «Las facturas llegaban a su nombre a la Secretaria de Inteligencia, ubicada en la calle 25 de Mayo 33 piso 7º, y se las hacía pagar por el organismo», constataron las fuentes consultadas.

Una de las últimas boletas de Movistar remitidas a la SI desde las oficinas de American Vial, también ubicada en Jujuy 240, venció el 7 de enero por un monto total de $ 69.904,16.

Con estas informaciones, surgió en los investigadores la duda sobre si Stiuso utilizó durante más de 20 años American Tape como pantalla para montar una Secretaría de Inteligencia paralela.
ambito.com

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