Se derrumba la inversión en bodegas, un sector que fue estrella en exportaciones

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Así se desprende de un análisis del sector que revela que sólo 18 por ciento de las bodegas piensa invertir.
El ministerio de Agricultura que conduce el kirchnerista Carlos Casamiquela celebra por estos días la próxima realización del 37º Congreso Mundial de la Viña y el Vino, que se realizará del 9 al 14 de noviembre en Mendoza y San Juan.

Sin embargo, la industria bodeguera argentina que supo reconvertirse –sin ayuda del Estado- para alcanzar niveles de calidad internacional y empezar a ganar mercados muy exigentes, enfrenta una crisis profunda impuesta por el descalabro de la política macroeconómica.

Así lo confirman todos los estudios del sector, que como sucede con la carne argentina sufre la contradicción de tener un producto que el mundo quiere comprar y cuya calidad nadie discute, pero ve su crecimiento boicoteado por las políticas del Gobierno.

La industria vitivinícola argentina comenzó a exportar fuerte tras la salida de la Convertilibidad. Durante los últimos años, cada vez más mercados importaban vinos mendocinos y de la mano de esta demanda, se registraron inversiones monumentales contabilizando, según cifras del sector, hasta 10.000 millones de dólares.

No obstante, de la mano de la crisis internacional primero, luego la caída de consumo en Brasil, ahora en el mercado interno, además de un dólar barato y aumento de costos por efecto de la inflación, más el bloqueo a las importaciones de insumos claves como las barricas de roble o los corchos, el sector ve con espanto como empieza a perder las posiciones que con tanto esfuerzo había conquistado en los mercados globales.

Desde Bodegas de Argentinas (que nuclea las 250 bodegas más importantes), advirtieron que la industria se encuentra “en alerta amarilla”. “Hay aumentos de costos, altas tasas de interés y mucha presión fiscal”, sostuvieron desde esta cámara.

Aunque afirmaron que el panorama no es “tan negro como en otros sectores, ya que seguimos vendiendo y estamos insertos en el mundo, reconocieron que “para quien compra y viene a invertir al país hay un problema de desconfianza”.

De hecho, las grandes inversiones internacionales en bodegas monumentales que se vivieron en la década pasada, sobre todo en el Valle de Uco, se han reducido drásticamente.

Caída de la inversión

El último informe de Encuesta de Expectativas Agosto 2014 del CiFEM (Centro de Información de la Federación Económica de Mendoza), indica que sólo 18% de los empresarios mendocinos, con una participación importante de bodegueros y productores, tienen previsto realizar alguna inversión en lo que resta del año. Este número es aún más bajo que el 23% que planeaba invertir en el mismo periodo del año pasado, según la versión 2013 del informe, coordinado por la Universidad Champagnat y el ex ministro de Producción de Celso Jaque, Raúl Mercau.

Para Bodegas de Argentina, si bien en diálogo con LPO reconocieron no tener estadísticas propias sobre inversiones, afirmaron que el estudio de la FEM “se acerca mucho a la realidad del sector”.

Pese a estos condicionantes los bodegueros son optimistas en el largo plazo. “Ya estamos insertados en los mercados, por lo que prevemos que con un cambio de coyuntura tendremos una alta demanda como venía ocurriendo, y si se corrigen las cuestiones internas, el futuro es optimista”, reconocieron.

Esta situación se refleja en el último informe de exportaciones de vinos del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV). Julio de este año respecto a julio del 2013, se ha registrado una caída en valor de 2,3%, mientras que en volumen, el saldo negativo es de 7,5%. Se pasó de exportar 789,7 millones de dólares en julio del 2013 a 779,4 en el mismo mes de este año, en vinos fraccionados. En exportación a granel se sufrió una caída del 10 por ciento, pasando de 100,9 millones de dólares a 90,6 millones.

“Durante julio, las exportaciones continuaron mostrando una pobre performance, sin embargo, en el acumulado de los últimos 12 meses la caída en facturación fue menor que en los meses anteriores, registrando 2,3% en comparación con el año móvil previo. Esta mejora relativa en el desempeño exportador se debe principalmente a un incremento en los precios promedio, principalmente para el vino a granel. A su vez, los despachos de fraccionados al mercado externo han mostrado reducciones mucho más leves que los graneles en términos de volumen”, se destaca en el informe del INV.

En el apartado “costos”, un reciente informe de la Fundación IDEAL, indica que aumentó 36% lo que se debe invertir para mantener un viñedo.

“Los costos operativos de producción de un viñedo se incrementaron un 36% durante el último año, tanto en uvas básicas como en varietales. Sin embargo, los precios pagados por el mercado se mantuvieron prácticamente en niveles similares a la temporada anterior, aspecto que redujo sensiblemente la rentabilidad de la actividad”, afirma un informe del sitio especializado mendocino www.areadelvino.com.

“Relevamos especialmente los costos de producción primaria, donde la mano de obra representa alrededor de 65% y el resto incluye los costos de gasoil, agroquímicos y fertilizantes, especialmente”, señaló por su parte Alfredo Aciar, economista de la Fundación IDEAL. Así, para mantener una hectárea, hacen falta unos 4.000 dólares anuales.

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