El drama de la mujer a la que le mataron tres hijos en tres años

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Una familia marcada por el dolor Fue en Comodoro Rivadavia. A todos los asesinaron a tiros en distintas venganzas. “Alguien tiene que parar esta locura porque si no, nos van a matar a todos”.

Diana Mercedes Montesino no tiene consuelo: le asesinaron tres hijos en tres años. Los últimos dos, en un mes. Y por eso, pide auxilio: “Alguien tiene que parar esta locura porque si no, nos van a matar a todos”, le dijo a Clarín. Hizo la misma advertencia que la de su hijo Diego a este diario, pocos días antes de que lo mataran. Tiene tanto dolor que no sabe cómo seguir adelante. Sin embargo, hay una palabra que repite hasta el cansancio: “justicia”. Vive con su marido Romeo Cosme del Campo Epulef, de 54 años, en el ingreso al barrio Máximo Abásolo de Comodoro Rivadavia. Y no sólo deben convivir con su dolor: también con las amenazas que, según dicen, reciben de manera permanente. “Es todo por venganza. Si seguimos así, van a destruir a tiros a nuestra familia ”, repitió Mercedes. “Pido que alguien termine con toda esta pesadilla que estamos viviendo. No podemos más ”.

La historia que cuenta la mujer parece de ficción. Pero es realidad.

Todo comenzó en marzo de 2010. Su hija Nadia estaba de novio con un joven llamado Damián Vera. Algo pasó entre los dos y Vera llegó hasta la casa de los Epulef con un revólver, de madrugada, y empezó a los tiros. Iba a matar a su novia, pero mató a la hermana, Eliana, que hacía poco tiempo y con un bebé de seis meses había llegado desde Mendoza. Fue el primer golpe para la familia.

El 27 de agosto del año pasado, Hugo Epulef recibió una golpiza en plena calle. Lo dejaron desnudo. Lo acusaban de “buchón” por haber declarado en contra de Vera en el juicio en el cual le dieron 14 años de cárcel. Durante ese proceso comenzaron las disputas entre las familias.

A mediados de setiembre del año pasado, Franco Epulef estaba en un boliche de Comodoro Rivadavia. Comenzaron a amenazarlo. Llamó a su hermano Diego pidiendo ayuda. Le hizo caso y ambos lograron escapar por una calle. Pero los agresores los alcanzaron. Y mataron de un tiro a Franco en plena calle. La Policía llegó mucho después del crimen.

Diego y toda su familia salieron a la calle a pedir justicia. Cuando se realizó una marcha por Yasmín Chacoma, una nena de 11 años que fue violada y asesinada en Comodoro Rivadavia, Diego le dijo a Clarín: “No tenemos protección, mi mamá está cansada de ir a la Policía y nadie la escucha. Me van a matar a mí y a todos ”. Fue en septiembre.

Diego estaba anticipando su propia muerte. Porque un mes después, llegaron a su casa buscando venganza y queriendo matar a Hugo. Diego salió a la calle. No dudaron en dispararle. Había pasado sólo un mes del asesinato a tiros de Franco.

“Vivimos amenazados. Queremos que nos protejan, irnos del barrio. Porque parece que nosotros somos los asesinos y no las víctimas. ¿Qué va a esperar la Justicia, que me maten a mí o a otro hijo?, se preguntó Mercedes. El viernes último, recibió una buena noticia: condenaron a 11 años a Enzo Ariel Levián, el asesino de Franco.

El matrimonio de Mercedes y Romeo tuvo siete hijos. A tres los mataron. Viven Yesica (32), Hugo (26), Nadia (23) y Johana (21). Además, en la casa del Abásolo la pareja cría a dos nietos que se quedaron sin mamá ni papá: una nena de 4 años (hija de Eliana) y otra de 5 (hija de Diego).

“Mis nietitos están conmigo. Tratamos de darles todo el amor ausente de sus padres. No sé si alcanza, pero lo intentamos”, añadió Mercedes. También aseguró que, por miedo, no saben si salir a la calle. Su marido es albañil, hace changas y con eso sobreviven. Pero lo que más los aterroriza son las amenazas. “Es cosa de todos los días, ya no sabemos qué hacer. Queremos que alguien termine con esta locura porque vivir así es un suplicio ”.

La abogada de la familia, Verónica Heredia, culpa a la Policía y a la Justicia. “Nadie cuida a esta familia. Los fiscales no tienen acusaciones firmes. Y los jueces tratan a las víctimas como si fueran los victimarios”, comentó a Clarín.

Mercedes, en tanto, advirtió: “Estoy dando un grito pidiendo ayuda y espero que alguien me escuche. ¿A cuántos más tienen que matar?, planteó angustiada.

Fuente: Clarín

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