Inicio Política De Vido administraría un fondo para operaciones judiciales de US$ 100 millones

De Vido administraría un fondo para operaciones judiciales de US$ 100 millones

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La torpeza de Oyarbide dejó todo en evidencia.

Es un secreto a gritos en los tribunales de Comodoro Py que el ministro de Planificación Federal Julio de Vido, por orden de la presidente, acumuló un “fondo de estímulo a la justicia federal”, que estaría compuesto por 100 millones de dólares. El objetivo de este fondo sería obtener el sobreseimiento de todos los funcionarios del gobierno imputados por actos de corrupción. Los incentivos gerenciados por Julio de Vido estaban funcionando con éxito, ya que fue sobreseído recientemente el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, que zafó de la causa de la ONCCA, en la que le había otorgado un subsidio a su propia esposa. Algo semejante ocurrió con la Tragedia de Once, en la cual después de dos años apareció una “pericia” que dice que el tren tenía frenos que funcionaban y que el culpable fue el motorman Marcos Córdoba. Así encauzadas las cosas, dentro de poco quedarían excluidos de esa causa el ex Secretario de Transporte Ricardo Jaime y Claudio Cirigliano, el dueño de TBA, supuestamente en sociedad al 50% con la familia Kirchner. Ya anticipamos que en unas semanas más el vicepresidente Amado Boudou será excluido de la causa de Ciccone. De ahí su actitud distendida en el recinto del Senado, distrayéndose con un jueguito en su tablet mientras daba su informe el jefe de gabinete Jorge Capitanich.

Oyarbide on fire

En este paquete también estaría incluido el sobreseimiento del jefe de gobierno Mauricio Macri en la causa de las escuchas, un juicio armado por el propio gobierno pero que ahora no le conviene. El juicio oral a Macri habría dejado de interesar en la Casa Rosada, ya que se trata de uno de los pocos candidatos presidenciales que le podrían garantizar cierta impunidad al gobierno nacional, dado el volumen y la diversidad de los negocios conjuntos de Nicolás Caputo, el alter ego de Macri y sus primos Calcaterra, todos socios de De Vido en varias obras públicas nacionales. Pero los tentáculos del Ministro de Planificación también alcanzan al radicalismo, cuya rama universitaria Franja Morada celebró un acuerdo para que en el rectorado de la Universidad de Buenos Aires fueran designados el cristinista Alfredo Barbieri como rector y como vicerrector el ex SIDE Darío Richarte, ambos sin un libro escrito o antecedentes académicos que los respalden. La gran prenda para este pacto fue la construcción de la nueva facultad de Ciencias Económicas de la UBA, obra realizada por un consorcio que integraron el Ministerio de Planificación y una constructora vinculada a Mauricio Macri. Si ex rectores de la UBA como Risieri Frondizi, Julio Olivera o Hilario Fernández Long se levantaran de sus tumbas, probablemente volverían a morir de espanto por la decadencia de la educación universitaria pública en la capital. La UBA ya tuvo como rector al delincuente confeso de Oscar Shuberoff, un oscuro contador sin visión política pero rápido para los negocios. Lo interesante es que el estudio jurídico del flamante vicerrector de la UBA Richarte es abogado defensor de Amado Boudou, Claudio Uberti, Juan Manuel Abal Medina y el “Corcho” Alfredo Scoccimarro”.

Pero este lobby manejado con sordina en los tribunales federales sufrió un duro traspié cuando hace unos meses el inefable juez Norberto Oyarbide allanó una mesa de dinero del señor Guillermo Greppi, quien lavaba dinero negro de la corrupción que manejaban Carlos Zannini y su subsecretario Carlos Liuzzi, quien multiplicó su patrimonio 34 veces en la función pública con departamentos en Puerto Madero y 170 hectáreas en Mendoza y justamente fue sobreseído en forma express por el mismo Oyarbide. Éste, al parecer, tenía una fuerza de tareas con el objetivo de exigir sobornos a mesas de dinero que a cambio no serían acusadas de lavar dinero. Pero Greppi habló con Liuzzi, que le dijo al juez que parara el allanamiento y éste así lo hizo. Recientemente, ante un sumario de la Cámara Federal, el juez declaró que detuvo el operativo porque lo llamó el subsecretario de la presidencia. En este punto se desató un escándalo de grandes proporciones que ayer motivó una reunión sobre tablas del Consejo de la Magistratura para suspender a Oyarbide, aunque parecería que La Cámpora lo terminará salvando de nuevo.

 

Fuente: Guillermo Cherashny

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