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Electrodomésticos: faltan repuestos aún para los nuevos

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electroEs por las trabas a las importaciones. Lo que más escasea son las piezas electrónicas. Si el artículo está en garantía, las empresas optan por reemplazarlo. O demoran hasta seis meses en resolver el problema.

“El repuesto está pedido, pero no llega por los problemas para importar. Llame en 15 o 20 días”. Eso les responden en el service, una y otra vez, cada 15 o 20 días, a dueños de todo tipo de electrodomésticos rotos. Aún en marcas nacionales, si la pieza viene de afuera, las trabas que aplica el Gobierno a su ingreso generan esperas que pueden superar los 9 meses sin resultados. Tanto que, según talleristas, hoy 3 de cada 10 aparatos quedan sin arreglo. Y advierten que, si no son más, es porque reciclan partes.

En octubre de 2012, a una afeitadora Braun con dos años de uso se le rompió el patillero, y quedó inutilizada. “ No tenemos el repuesto y no sabemos cuándo llegará ”, le repiten a su dueño desde entonces en el service. Igual suerte corre una cafetera Moulinex parada hace 6 meses y un equipo de audio Phillips con fallas en los parlantes, en espera desde enero. Mientras, un LCD Hitachi durmió casi medio año en el taller hasta que la dueña consiguió que le dieran otro.

Son sólo algunos casos. Ya habituales, los faltantes de partes dejan sin arreglo a microondas, licuadoras, cafeteras y aspiradoras, pero también a moles como lavarropas, heladeras y lavavajillas, pasando por aires, ventiladores, televisores y celulares, según relevó Clarín. Sucede incluso en aparatos de poca antigüedad que aún siguen a la venta en las tiendas. Y que, si están en garantía, al no poder repararlos, las grandes marcas ahora directamente cambian por nuevos.

“ La escasez se hizo más notoria hace un año, y ya es algo normal. De los aparatos que nos traen, no conseguimos repuestos originales en un 45% de los casos. Lo que hacemos es tratar de salvarlos con partes de artefactos viejos. Pero no siempre se puede, y entonces 3 de cada 10 clientes se van sin una solución”, explicó Jorge La Regina, dueño del Service Boedo.

“Casi no hay plaquetas electrónicas ni botoneras para microondas. No se consiguen mangueras ni bolsas para aspiradoras, y tampoco vasos para cafeteras y algunas licuadoras. Faltan mecanismos para casi todos los ventiladores y algunas partes de procesadoras”, ejemplificó. Y comentó que lo último son los problemas con las máquinas para fabricar pan: “Casi no hay correas dentadas ni repuestos para la parte de comando”.

“ Lo que más escasea es la parte electrónica de lavarropas, lavavajillas, heladeras y aires acondicionados. También faltan termostatos de heladeras y partes de televisores”, aportó Maximiliano, empleado del servicio técnico RapiserviceYa. Según explicó, la entrega de esos repuestos suele demorarse. “Y si pasan tres meses, le avisamos al cliente que el artefacto no se podrá reparar. De cada 10 casos, unos 3 no se están pudiendo resolver por los faltantes”, coincidió.

Aún así, otros técnicos destacan que se está mejor que el año pasado, cuando la escasez llegó a ser crítica. Augusto Alioto, dueño del service Centenario Hogar, destacó que las principales marcas “volvieron a tener repuestos”. Y que, cuando faltan, para cumplir con las garantías, empezaron a cambiar los productos por otros nuevos. “De todos modos, sigue habiendo inconvenientes –aclaró–. Y si el artefacto sin repuesto está fuera de garantía, no hay solución.” Los problemas con los repuestos, que también afectan la reparación de autos, se agravaron desde que, en febrero del año pasado, el Gobierno impuso un esquema de declaraciones juradas anticipadas para importar. Procedimiento que, en los hechos, dio más poder a la Secretaría de Comercio para trabar las operaciones, muchas veces sin criterios claros ni previsibles.

“Algunas empresas no están teniendo problemas, pero otras dicen que les traban los pedidos sin justificación. Suele pasar que aprueban traer aparatos nuevos, pero después bloquean los repuestos, aunque sean más prioritarios. Así, en este reino de la arbitrariedad, ni el importador ni el consumidor pueden saber si podrán conseguir lo que necesitan”, lamentó Miguel Ponce, gerente de Relaciones Institucionales de la Cámara de Importadores de la Argentina.

“La situación es menos grave que la del año pasado –consideró–, pero las trabas siguen y se va instalando cierta ‘ moda del faltante ’, de la que algunos se aprovechan para especular. Como se sabe que hay escasez, quien tiene repuestos oficiales les sube el precio. Y cuando no hay, surgen los que venden piezas usadas o alternativas, a distintos precios. En todos los casos, con costos más elevados para el consumidor.”

Fuente: Clarín

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