Eduardo Romano, secretario privado y amigo de la adolescencia del vicepresidente Amado Boudou, fue indagado en Mar del Plata como apoderado de una firma pesquera “de escritorio”, acusada de cobrar subsidios fiscales de manera ilícita.
Más problemas para el vicepresidente Amado Boudou. O, en rigor, para su entorno directo. Su secretario privado y fiel amigo desde la adolescencia, Eduardo Romano, fue indagado a fines de junio en Mar del Plata como apoderado de una firma pesquera “de escritorio”, acusada de cobrar subsidios fiscales de manera ilícita, según publicó el diario La Nación.

Romano fue indagado por el juez federal Alejandro Castellanos dentro del expediente “Cooperativa La Sirenita”, nombre de otra de las firmas investigadas, aunque el ex compañero de colegio del vicepresidente quedó bajo la lupa judicial por su rol en la firma Latinfish SA, junto al presidente de la pesquera, Carlos Yakin; la vicepresidenta, Angelines López, y el otro apoderado, Jorge Raúl Escudero.

La Sirenita -que indicó un domicilio falso-, Latinfish y una tercera firma bajo sospecha, Cavimar, comenzaron a informar ante la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) supuestas operaciones comerciales celebradas entre estas firmas, para luego solicitar reintegros de créditos fiscales por el impuesto al valor agregado (IVA).

Así habrían generaron un presunto perjuicio fiscal de casi medio millón de pesos en uno sólo de los años bajo sospecha, según reveló el semanario marplatense Noticias & Protagonistas.

Seis años de prisión

Romano estuvo cerca, sin embargo, de ser beneficiado con la prescripción de la acción penal, luego de que el Congreso actualizara y elevara los mínimos por los que la evasión tributaria pasa a ser investigada por la Justicia como delito. Pero una de las últimas órdenes impartidas por el procurador general Esteban Righi a través de la resolución 5/2012 forzó a todos los fiscales a apelar los eventuales sobreseimientos e impulsar las investigaciones.

Así, a pedido del fiscal federal Claudio Kishimoto, “Cachi” Romano fue indagado por la presunta comisión de un delito que conlleva, de probarse, un máximo de seis años de prisión.

Sin embargo, el colaborador de Boudou confía en que el juez Castellanos y la Cámara Federal con sede en Mar del Plata mantengan su posición y terminen por dictar su sobreseimiento.

Mientras tanto, el vínculo de Romano con el entorno del vicepresidente va más allá de lo afectivo. Su hija está de novia con Mariano Martínez, uno de los firmantes de la sociedad Beaver Cheek junto a su tío Sergio Martínez, el prófugo de la justicia de Estados Unidos que figuró como accionista minoritario de The Old Fund, la controlante de la ex Ciccone.
lapoliticaonline.com