Las funciones de la central de inteligencia de Colombia pasan desde hoy a otras entidades del Estado al ser liquidado ese organismo después de 58 años de vida y tras la peor etapa de su historia por escándalos de espionaje y vínculos con paramilitares.

“El caso del DAS (Departamento Administrativo de Seguridad) no es de una transformación, no es una reforma; el caso del DAS es una liquidación, se suprime el DAS”, anunció el presidente Juan Manuel Santos, tras firmar un decreto por el que lo hizo desaparecer.

Y a partir de este martes las funciones del DAS, dependiente de la Presidencia de la República hasta el lunes, las asumen los Ministerios de Interior y Relaciones Exteriores, así como la Fiscalía General de la Nación.

Según Santos, los asuntos relativos a inmigración quedan en manos del Ministerio de Exteriores, que “va a ser la entidad responsable para toda la política y todo el esquema de inmigración del país”.

Y las funciones de protección personal pasan al Ministerio del Interior.

El propio ministro del Interior, Germán Vargas Lleras, afirmó a través de su perfil en Twitter que “se crea la Agencia Nacional de Protección” donde “se integrarán los servicios de protección para toda la población vulnerable”, es decir, todas aquellas personas que por estar amenazadas precisan de una protección especial.

A continuación, el ya exdirector del DAS Felipe Muñoz anunció que el 92 % de los funcionarios (más de 5.000) pasarán a trabajar en la Fiscalía, el Ministerio de Relaciones Exteriores y la Policía Nacional.

El organismo de inteligencia tuvo su máxima cota de desprestigio los últimos 10 años, en coincidencia con los dos gobiernos consecutivos del expresidente Álvaro Uribe (2002-2010).

Los escándalos más sonados tienen que ver con las escuchas ilegales (chuzadas) y con la infiltración del paramilitarismo, que se lucró con información clasificada propiciando la muerte de al menos una persona, el defensor de los derechos humanos Alfredo Correa de Andréis.

El DAS hizo espionaje ilegal a periodistas, magistrados, políticos opositores, personalidades del exterior y defensores de derechos humanos, entre otros.

Uribe siempre ha negado que hubiese dado órdenes para que desde el DAS se realizaran esas actividades ilegales, opinión que ha sido refutada por las víctimas, que insisten en señalarlo como directo responsable de esas conductas.

Por cuenta de “las chuzadas” varios directivos y mandos medios del DAS están condenados y en prisión; y otros en etapa de juicio en diferentes instancias.

En septiembre pasado, la Corte Suprema de Justicia (CSJ) condenó a 25 años de prisión al exdirector del DAS Jorge Noguera por haber puesto el organismo al servicio de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), organización de ultraderecha que se disolvió en 2002 con el desarme de más de 31.000 paramilitares, dentro de un diálogo de paz con el Ejecutivo.

Y hace pocas semanas la fiscal general, Viviane Morales, adelantó que por las “chuzadas” están encarceladas 28 personas, mientras que la entidad adelanta otros 20 juicios.

En esos procesos está inmersa otra exdirectora del DAS, María del Pilar Hurtado, quien lo dirigió de 2007 a 2008 y quien recibió asilo en Panamá en 2010.

También está en prisión preventiva el hoy exsecretario general de la Presidencia Bernardo Moreno, quien además fue inhabilitado por 18 años para ejercer cargos públicos.

Sobre los documentos que reposan en el organismo de inteligencia, éstos permanecerán en la entidad y será la Procuraduría la que vigile y supervise el proceso para ir depurándolos, informó también el presidente Santos.

Fuente: diariohoy.net