El Papa Benedicto XVI dijo ayer que los católicos no podía aceptar el matrimonio gay e instó a los jóvenes a extirpar el mal de la sociedad y evitar una fe “tibia” que daña a la Iglesia.

El Papa de 84 años de edad, terminó el tercer día de visita en Alemania en su tierra natal con una concentración de más de 30.000 jóvenes en un recinto de feria fuera de la sureña ciudad de Friburgo, un área católica donde recibió la bienvenida más cálida de su viaje hasta el momento.

“El mundo en que vivimos, a pesar de su progreso técnico, no parece estar mejorando”, dijo a los jóvenes. “Todavía hay guerra y terror, hambre y enfermedad, la más amarga pobreza y opresión sin piedad”, agregó.

Instó a los jóvenes a erradicar todas las formas del mal en la sociedad y a no ser “cristianos tibios” y dijo que la falta de compromiso con la fe le hizo más daño a su Iglesia que sus enemigos declarados.

Más temprano, en una reunión con líderes cristianos ortodoxos, Benedicto XVI había hablado en contra del aborto, la eutanasia y el matrimonio gay.

“Nosotros como cristianos, atribuimos gran importancia a defender la integridad y el carácter único del matrimonio entre un hombre y una mujer frente a cualquier tipo de tergiversación”, dijo.

En el penúltimo día de su viaje, Benedicto XVI alabó a los católicos del este de Alemania que mantuvieron sus creencias cristianas a pesar de la “lluvia ácida” que socavó su fe durante el nazismo y el comunismo.

El Papa celebró una misa ante unas 30.000 personas en la plaza principal de la ciudad medieval de Erfurt, situada en la antigua República Democrática Alemana, donde sólo alrededor del 7 por ciento de sus habitantes son católicos.

“Han tenido que soportar primero una dictadura parda (el nazismo) y luego otra roja (el comunismo), que actuaron sobre la fe cristiana como la lluvia ácida”, dijo a la multitud desde el altar, situado sobre una colina dominada por la catedral y otra iglesia católica.

Benedicto XVI, sin embargo, pareció decepcionado porque no se hubiera producido una recuperación de la fe desde la reunificación de las dos Alemanias en 1990.

Unas dos horas antes del inicio de la misa, un hombre había disparado una pistola de aire contra el personal de seguridad en un punto de control en Erfurt, dijo la policía. Detenido ahí mismo, el hombre sin identificar dijo a los agentes que protestaba contra las estrictas medidas de seguridad.

La tercera visita del Pontífice a su país natal desde que fue elegido en 2005 no ha atraído a grandes masas y sí algunas protestas por la posición de la Iglesia Católica contra el matrimonio homosexual y el control de natalidad, así como frente a los escándalos por abusos sexuales.

Fuente: http://www.lacapital.com.ar