DAMASCO — Francia acusó el miércoles al gobierno sirio de “crímenes contra la humanidad”, en momentos en que en la ciudad de Homs (centro) se produce una violenta represión y que el jefe de la Liga Árabe se disponía a viajar a Damasco con una propuesta para salir de la crisis.
Las fuerzas de seguridad libia mataron este miércoles a al menos 23 personas en todo el país, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH, basado en Londres).
“El régimen sirio ha cometido crímenes contra la humanidad”, afirmó en Moscú el ministro francés de Relaciones Exteriores, Alain Juppé, al terminar una reunión con su homólogo ruso, Serguei Lavrov, cuyo país se opone en el Consejo de Seguridad de la ONU a una propuesta de resolución para condenar a Siria.
“La represión del régimen es totalmente desproporcionada y produce derramamientos de sangre completamente inaceptables. Es por esa razón que el Consejo de Seguridad debe enviar un mensaje firme (a Damasco) para que cese esa brutal represión”, dijo Juppé.
Serguei Lavrov le opuso una rotunda negativa. “La prioridad hoy es entablar un diálogo, negociaciones (…) Nosotros estimamos que incitar ciertas fuerzas de oposición a boicotear el diálogo es un camino peligroso hacia la repetición de la situación libia”, argumentó.
Para tratar de encontrar una salida a la crisis, el secretario general de la Liga Árabe, Nabil al Arabi, viajará a Siria el sábado.
Su visita, inicialmente prevista el miércoles, está destinada a presentar al presidente sirio, Bashar al Asad, un plan que prevé “el cese inmediato” de la represión del movimiento opositor y la realización de una elección presidencial en el 2014, es decir al finalizar el mandato de Asad.
La propuesta de la Liga exhorta al presidente sirio a “entablar contactos serios con los representantes de la oposición siria” y manifestar su “compromiso con una transición hacia un gobierno pluralista”.
El proyecto de la Liga fue saludado por los opositores Comités Locales de Coordinación (LCC) sirios, que la calificaron de “buena base para solucionar la crisis”, aunque recalcaron al mismo tiempo que no tienen confianza en el régimen de Asad y emitieron reservas sobre la organización de la elección en el 2014.
En Siria, las fuerzas de seguridad siguen realizando operaciones diariamente en varias ciudades, especialmente en Homs, con un balance de al menos 23 muertos en todo el país el miércoles.
Al menos 21 personas murieron a balazos durante una incursión del ejército en Homs, donde la represión se intensificó en los últimos días, indicaron militantes opositores, que dieron cuenta de “decenas de heridos”.
Otras dos personas murieron en Sermin, en la región de Idleb (noroeste) en una operación militar, según el OSDH.
El martes por la noche, unas 2,000 personas manifestaron nuevamente en la ciudad, ahora divididas entre partidarios y opositores al régimen, indicaron los militantes.
Según la ONU, la violencia ha causado en Siria unos 2,200 muertos, en su mayoría civiles, desde que empezaron las manifestaciones, a mediados de marzo. El gobierno sirio sostiene, por su parte, que lucha contra “bandas de terroristas armados”.
Para presionar a Siria, Estados Unidos y la Unión Europea adoptaron recientemente sanciones comerciales.
El ministro sirio de Finanzas, Mohamed Jleilati, estimó que la tasa de crecimiento del país, que alcanzó 5.5 por ciento en el 2010, será de aproximadamente de 1% en 2011, y reconoció un “impacto negativo en la economía” del movimiento opositor.
En ocasión de una reunión de ministros árabes en Abu Dhabi, indicó que “el comercio y la industria serán afectados por las sanciones porque la mayoría de las exportaciones de Siria están destinadas a Europa”.
En cambio, minimizó las consecuencias de las sanciones para la industria petrolera, pese a que la UE compra 95 por ciento del petróleo exportado por Siria, dado que el país apuesta ahora por los mercados emergentes, como China o India, para exportar su petróleo.

Fuente: elnuevoherald.com