Por Jackeline L. LUISI PARA SEPRIN
La instrumentaciòn de políticas claras que desmantelaron a nuestras FF.AA y Fuerzas de Seguridad, comienzan con un llamado a despertar: “El antes y el después de Malvinas”.
La victimización del soldado combatiente en el 82, conjuntamente con la “demonización” que sufrieran oficiales y suboficiales de las distintas Fuerzas, como consecuencia de haber atravesado en la Argentina procesos que hoy recaen en la lucha desigualitaria por los llamados Derechos Humanos, son ejemplos claros y contundentes del plan de desmantelamiento por el cual, FF.AA y Fuerzas de Seguridad han atravesado en nuestro país.

Nuestros soldados combatientes fueron argentinos valientes que lucharon por la soberanìa de nuestra Patria.
Como así también nuestros hombres de Fuerzas, en un pasado no tan lejano, que combatieron la subversión y el terrorismo en la Argentina, hoy padecen la persecución y el martirio de la prisión, por parte de quienes militaban en las filas del terrorismo.
Luego de aquel 14 de junio, cuando finalizaba la Guerra de Malvinas, fueron claros los intentos por querer borrar de la Historia Argentina, este episodio y sus cosecuencias.

Pocos tienen en la memoria al Capitán Giachino (a modo de ejemplo), quien fuera uno de los primeros en desembarcar en las Islas.

Como tampoco se recuerda a Héctor Tornett, herido por una granada en sus piernas, quien formó con el tiempo, el centro de veteranos de guerra de Rawson.
Esteban Tries, en reportaje a la Agencia D y N (2 de abril de 2011), asevero que: “en la sociedad subsiste el proceso de desmalvinización”, asegurando que: “los estudiantes de escuelas y universidades ni siquiera conocen el nombre de alguno de los 640 héroes que dieron su vida por la Patria”.
Además sostuvo que: “Hoy, en cambio, tenemos que seguir luchando con enemigos que desconocemos como la droga, el paco, la inseguridad, la desigualdad, y la discriminación”.
Ud puede ver nómina de caídos en Malvinas: http://www.ultraguia.com.ar
Luego de Mavinas, se firman los Acuerdos de Paz, con fecha 14 y 15 de febrero de 1990.
El pueblo Argentino nunca tomó conocimiento de las consecuencias de dicho acuerdo, para la Nación Argentina.

Con respecto a las Fuerzas Armadas, significó su absoluta subordinación.
En el artículo quinto (5°) se consignan los derechos que adquiere Gran Bretaña sobre las Fuerzas Armadas de la`República Argentina. Los mismos se precisan en los siguientes ítem:

5- A: Se procede a establecer un “Sistema Transitorio de Información y Consulta Recíprocas sobre los movimientos de las unidades de sus Fuerzas Armadas en áreas del Atlántico Sudoccidental”. Las precisiones sobre este “Sistema Transitorio” cuyo tiempo de duración no se determina, se hallan especificadas en el Anexo 1 del Tratado. Allí encontramos las disposiciones siguientes:

Artículo 5° – A: Remisión al Anexo 1 del Tratado que determina lo siguiente:

En el Anexo 1 – 1: SISTEMA DE COMUNICACION DIRECTA. Tiene por objetivos:

“A”: Aumentar el conocimiento recíproco de las actividades militares en el Atlántico Sur.

El conocimiento recíproco de las actividades militares excedía el referido a las Islas Malvinas y su zona de exclusión marítima. Además se añade por extensión, cualquier actividad militar en el Atlántico Sur.
“B”: Autoridades Militares Respectivas. En este aspecto se dispone que Autoridades Militares han de ser las siguientes:

Para la República Argentina:
— La Autoridad Naval Argentina, el Comandante del Area Naval Austral (Ushuaia).
— La Autoridad Aérea Argentina, el Jefe de la Novena Brigada Aérea (Comodoro Rivadavia)
Para Gran Bretaña:
— La Autoridad Británica, el Comandante de la Fuerzas Británicas en las Islas Malvinas (Falkland).
Cabe señalar que el Tratado en este aspecto no participa a nuestro Ejército; con el agravante que por el artículo 13 se permite la entrada al territorio sin visa consular o aviso a Argentina. Esto es muy grave ya que hay antecedentes de ocupación territorial.
Nuestro litoral marítimo y su espacio aéreo respectivo queda —sin límite de tiempo— sometido al control permanente de la Royal Navy y de la Royal Air Force. (Máxime que ni siquiera tenemos radares, aunque sea para fines comerciales, en la Patagonia Argentina).
En este aspecto el Anexo II determinaba este procedimiento:

- Las unidades navales y aéreas evitarán cualquier movimiento que pueda ser interpretado de “hostil”.
- Las unidades navales operarán de manera tal que demuestren claramente sus intenciones.
- Las unidades aéreas evitarán interferencias mutuas.
- No podrán efectuarse ataques simulados ni emplearse radares de control de tiro por unidades de una Parte sobre unidades de la otra Parte.
- No se usarán reflectores para iluminar puentes de navegación.
- Las unidades navales y aéreas evitarán la ocultación de luces.
- No se interferirán sistemas de comunicaciones.
- Ante hechos que preocupen a una de las Partes se realizará de inmediato intercambio de informaciones.
Esta es la etapa previa a la desmantelación de nuestras fuerzas.
Más tarde el Servicio Militar Obligatorio instituido en el año 1901 por el ministro de Guerra Pablo Riccheri, mediante el Estatuto Militar Orgánico de 1901 (Ley N.º 4.301), en la presidencia de Julio Argentino Roca, se suspendió .
Este servicio reclutaba a hombres de 18 años por un sistema de cupo variable por sorteo que los distribuía entre las tres fuerzas armadas.
Con un período de duración de hasta 14 meses, en sus comienzos, la “colimba” (corre, limpia y barre en alusión a las actividades que realizaban los conscriptos), en el año 1994, a raíz de asesinato de un conscripto de 18 años, Omar Carrasco, desapareció como sistema de servicio militar, decretandose un nuevo servicio de voluntariado en las FF.AA.
Quedando así Argentina a tono con Bolivia, Chile, Colombia, y hasta con la misma España que partió de una de 130 000 solicitudes de objeción de conciencia y al año siguiente por primera vez los objetores superaron en número a los reclutas en 144 823.10; aboliendose el 31 de diciembre de 2001,y finalmente suprimido por el gobierno de José María Aznar.
No es el caso de Israel, ya que, es obligatorio que todos los jóvenes al cumplir 18 años presten servicio militar.
La prestación de servicio militar es de 3 años para los hombres y para las mujeres, de 21 meses; siendo un ejemplo a seguir.
Además tienen la posibilidad de ser contratados, por un tiempo determinado o de por vida. Cuando finaliza el servicio militar de 4 años, los hombres deben continuar sirviendo al ejército entre 30 y 45 días al año hasta cumplir los 45 años de edad.
Se suma con el tiempo, la desactivación de Inteligencia de EJÉRCITO y del SIN (SERVICIO DE INTELIGENCIA NAVAL) en nuestro país.
La Ley de Inteligencia, la restructuración de las FFAA, la Ley de Personal Militar, la de Seguridad Interior, quedaron a la espera para poder reconstruir el sistema de defensa, en los últimos años.
El glorioso Ejército Argentino que participara con honor en la Guerra de la Independencia Argentina, en Guerra del Brasil, en la Guerra contra la Confederación Perú-Boliviana, en la Conquista del Desierto, en el Operativo Independencia y en la Guerra de las Malvinas, hoy es un “miserable despojo de la sociedad”.
Nuestro Ejército Argentino cuenta con capacidad para llevar adelante solo “dos horas de combate”. (Fuente: publica Perfil, http://www.elintransigente.com, 16/12/2010).
En aquella oportunidad el mismo el ex ministro de Defensa del gobierno de Raúl Alfonsín, Horacio Jaunarena, en diálogo con el programa Cada Mañana de Radio 10, había manifestado estas palabras.
Recordamos que la “flamante e intachachable” Ministra Nilda Garré (la terrorista que combatió a la Democracia) salía de las filas del Ministerio de Defensa camino al nuevo Ministerio de Seguridad.
“De 60 barcos que tenemos 16 están operativos y tienen menos de dos horas de munición para combate”, expresó Jaunarena y además hizo una fuerte crítica, al alquiler de un rompehielos ruso “a precio de fantasía” para reemplazar al siniestrado Irizar.
“El Ejército tiene munición para dos horas de combate y el material con el que cuenta tiene más de 20 años”,finalizó el ex ministro de defensa.
En este recorrido de las Fuerzas, citamos a Nuestra Armada Argentina, muchos años considerada la mas potente del subcontinente.
Luego de Malvinas, sufrió mucho con los recortes de presupuesto de los gobiernos civiles; pasando por la terrible necesidad de “la desactivación y posterior venta como chatarra de su mas preciado orgullo, el Portaaviones A.R.A 25 de Mayo”. (Fuente: http://www.saorbats.com.ar).
Las Fuerzas de Seguridad no quedaron al márgen de este plan de desarme. Las medidas tomadas en los últimos años con repecto a la Policía (ejemplo) , no solo han denigrado a nuestros hombres, sino que los han dejado “indefensos”. Es el caso de la llegada de GARRE al Ministerio de Seguridad prohibiendo a a la Policía Federal portar armas en protestas sociales, ratificando una decisión tomada del entonces Presidente de la Nación Néstor Kirchner.
Nilda Garré cuando llegó al Ministerio, lo primero que hizo fue descabezar a la Policía Federal Argentina, trayendo un gran malestar interno que se hizo sentir en los corredores del Moreno 1450.
Llegando a la Policía de a Pcia de Buenos Aires, sin equipamientos. Es una verguenza que los hombres que cuidan a una sociedad entera, que arriesgan su vida permanentemente, tengan que pagarse las municiones, con los magros sueldos que tienen.
A modo de ejemplo, hemos nombrado estas fuerzas, siendo el prototipo del desarme de las FFAA y Fuerzas de Seguridad de la Nación.
Sería imperdonable, para los integrantes de las Fuerzas Armadas y Fuerzas de Seguridad, en situación de retiro, y para sus familias; dejar de mencionar, las “míseras limosnas” que reciben de retiro. Otro tema que no hay que callar, ya que muchos argentinos desconocen todavía, que los retirados cobran menos de la tercera parte de los militares que se encuentran en activiadad.
Como moño de oro, para cerrar esta nota, podemos decir que para los útimos gobernantes ( los Kirchner), la palabra “militar”, ha resultado molesta, siendo un claro ejemplo e odio y el resentimiento, que han mostrado en sus discursos; al hablar de estos temas.
Sin embargo en lo atinente al dinero que emana de Instituciones Militares, como el IAF (Instituto de Ayuda Financiera, la caja de los militares), desde el gobierno de los K, está manejado por el Ministerio de Defensa.
Otro ejemplo es el Instituto Geográfico Militar (IGM), que pasó a manos del Estado, quedandose con el cobro del impuesto a la carta.
Cuando se trata de fondos o de “caja”, pareciera ser que el Gobierno, se queda con la administración de los fondos de las FF.AA.
No escapando a las intenciones de los actuales gobernantes, la unificación de los Institutos de Obras Sociales y la unidad de la sanidad militar de las Fuerzas Armadas.
Las Fuerzas Armadas tienen la función de preservar la soberanía, e integridad territorial contra cualquier agresión desde el exterior.
Las fuerzas de seguridad, tienen la misión de preservar la seguridad interna, en los ámbitos que le corresponde a cada fuerza.
Desmantelar a las FF.AA y a las Fuerzas de Seguridad es dejar a la ARGENTINA INERME E INDEFENSA.
Por Jackeline L. LUISI PARA SEPRIN
Por Dios y por la Patria!!