El imputado confesó el crimen de Soledad

134
Compartir

El único imputado en la causa por el abuso sexual y homcidio de la joven Soledad Bargna confesó que fue el autor del crimen ocurrido en 2009 en el edificio del barrio porteño de Caballito donde eran vecinos, pero negó haberla violado.

En la primera audiencia llevada adelante en los Tribunales de la calle Paraguay 1536, Marcelo Pablo Díaz, de 40 años, confirmó el homicidio y aseguró que mantenía una relación con la joven, tras lo cual entró en una crisis de nervios y debió ser trasladado con fuerte custodia policial al baño de la sede judicial.

El acusado dio su versión de lo ocurrido el día del homicidio: “Nos dimos unos besos, ella apareció sin la parte de abajo de la ropa, luego ella se enojó mucho” tras lo cual rompió una botella en la cara y lo atacó con un cuchillo, que fue el que finalmente usó para matarla.

Díaz está siendo juzgado por los delitos de “homicidio calificado criminis causa en concurso real con abuso sexual simple”, por considerar que mató para ocultar otro delito, que fue el de abuso sexual.

Ahora el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 26 deberá determinar cómo continúa el juicio, debido a que el acusado reconoció sólo una parte de los delitos que se le imputan, por lo que se prevé una pena de prisión o reclusión perpetua y ser declarado reincidente, ya que se trata de un ex convicto que gozaba de libertad condicional al momento de cometer el crimen.

El hecho ocurrió a las 10.30 del 22 de mayo de 2009 en un edificio ubicado en Honorio Pueyrredón 832, de Caballito, cuando Soledad, de 19 años y estudiante de diseño gráfico, fue hallada asesinada de al menos diez puñaladas dentro del departamento del sexto piso en el que vivía con su familia, mientras que Díaz, que vivía en el quinto, apareció ensangrentado y argumentó que escuchó gritar a la chica y subío a ayudarla.

En tanto, el encargado del edificio y algunos vecinos escucharon gritos y portazos en el palier del sexto piso, donde vivía la familia y que en aquel momento sólo se encontraba la estudiante.

Díaz fue trasladado al Hospital Durán con algunos cortes que los investigadores creen que se los hizo en la lucha con su víctima o se los autoinflingió para dar crédito a su coartada.

Las sospechas en torno a Díaz comenzaron a crecer cuando la Policía descubrió que era un convicto condenado a doce años por una violación y que aquella mañana tenía una salida transitoria en el departamento donde vivían su mujer y su hija de ocho años.

Cuando los detectives requisaron el departamento de Díaz, encontraron la televisión encendida con una película pornográfica reproduciéndose en el equipo de DVD y a raíz de varias evidencias, quedó detenido por el homicidio.
Fuente: Télam

Print Friendly, PDF & Email

Comments