Kirchner frente a Scioli, Cobos y el PO

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El Congreso y Cobos recuperan protagonismo, Scioli avanza en la definición de su candidatura y el asesinato de un militante del PO reaviva la violencia intra-sindical. Análisis del titular del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría, Rosendo Fraga.
El Congreso recuperó protagonismo con la sanción del proyecto del 82% móvil para las jubilaciones mínimas. En diez meses la oposición no había logrado sanción definitiva de ningún proyecto trascendente. El que modifica el Consejo de la Magistratura, el que limita el uso del DNU y el que restringe los superpoderes lograron media sanción en Diputados, pero fueron frenados en el Senado, donde el Ejecutivo tenía capacidad de maniobra manejando algunos senadores que oscilaban entre el oficialismo y la oposición.

Pero esto está cambiando. En lo que va de octubre, la Cámara Alta dio media sanción al proyecto del vicepresidente Cobos de Servicio Social, dio sanción definitiva al proyecto de ley de glaciares y al 82% móvil para los jubilados que cobran el mínimo. Esto originó el primer veto del Ejecutivo a un proyecto importante de la oposición. El oficialismo trató de impedirlo, porque ello pone en evidencia que ha perdido el control del Congreso y además complica los planes para ganar el voto de los cinco millones y medio de jubilados.

La oposición tratará de continuar esta batalla política, buscando lograr los dos tercios en ambas Cámaras para rechazar el veto -lo que por ahora es muy difícil- o con el proyecto del senador socialista Giustiniani de convocar una consulta popular vinculante -prevista en el artículo 40 de la Constitución-, hasta ahora nunca implementada. El nuevo desempate de Cobos le permitió comenzar su recuperación política, tras una declinación que tiene como punto de partida su voto a favor del oficialismo cuando la remoción de Martín Redrado en febrero, situación que supo aprovechar Ricardo Alfonsín para consolidarse como principal candidato del Acuerdo Cívico y Social.

A su vez, Daniel Scioli avanza en la definición de su candidatura, lo que debilita ostensiblemente al kirchnerismo que sin él pierde posibilidad de disputar con éxito en 2011. El martes 12, el gobernador bonaerense dijo públicamente que no descarta ser candidato a Presidente, agregando que todo llega si tiene que llegar. Lo reiteró el martes 18, tras las declaraciones de Hugo Moyano en las cuales dijo que sólo podía ser candidato a gobernador, dado que la candidatura presidencial estaba reservada al matrimonio Kirchner. Casi de inmediato, y confirmando que el dirigente camionero se está transformando no sólo en aliado sindical sino también en figura política central del oficialismo, cinco gobernadores sostuvieron lo mismo.

Scioli venía de mostrar su ambigua posición al fotografiarse junto a los Kirchner y Moyano en River y horas antes, en el coloquio de IDEA, con Duhalde y uno de los directivos de Clarín (Aranda), lo que molestó al líder del oficialismo.

El PJ queda así dividido en tres sectores a un año de las elecciones: el kirchnerismo, encabezado por el matrimonio Kirchner y sostenido por Moyano en el campo sindical; el PJ Federal, que el sábado se reunió en Salta -asistiendo también Reutemann, dando una señal de que no abandona la posibilidad de ser candidato- y cuyos aliados sindicales son la CGT Azul y Blanco o disidente (Barrionuevo), las 62 Organizaciones Peronistas (Venegas) y un tercer sector, encabezado por Scioli, en el que están hoy la mayoría de los intendentes del Gran Buenos Aires; y el grupo sindical de los gordos, tomando cada vez más distancia del kirchnerismo pero sin romper frontalmente por ahora.

Desde el Congreso Cobos y desde el PJ Scioli, los dos vicepresidentes del kirchnerismo le asestaron duros golpes políticos en los últimos días.

Pero la política se construye sobre el imprevisto y esto sucede ahora con el militante trotskista ultimado por una barra sindical el miércoles 20.

Se trata de un conflicto intra-sindical de los que se vienen sucediendo dentro del sindicalismo, ya sea entre sindicatos para el control de afiliados, dentro de ellos por el control de las organizaciones o entre peronistas y combativos.

La izquierda trata de transformar el hecho en un nuevo caso Kostecki-Santillán, como el que llevó a Duhalde a anticipar las elecciones. A su vez el gobierno acusa sin fundamento alguno a Eduardo Duhalde, denunciando una acción de desestabilización.

La realidad es que quienes dispararon pertenecen a los gremios ferroviarios, que integran al Central de Trabajadores del Transporte que lidera Moyano y que pertenecen a sindicatos que estuvieron en el acto en River, presidido por Moyano y los Kirchner. Se ha presentado un imponderable de esos que a veces surgen y cambian el curso de la política.
Fuente: Dr. Rosendo Fraga. Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría. www.nuevamayoria.com

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