Fue por una atención domiciliaria de mediana urgencia, se encontró con un cadáver y, para peor, casi termina muerto él con el cráneo partido. Eso le ocurrió a un médico de la guardia del hospital Durand, que fue atacado a fierrazos por un familiar del muerto de la casa, en una reacción intempestiva e inexplicable, y sufrió la fractura de una vértebra del cuello.

El doctor Alberto Crescenti, director del SAME, explicó a LA NACION que el curioso y violento hecho ocurrió el sábado, a las 16, cuando el equipo de una ambulancia de emergencias acudió a Gurruchaga 556, Villa Crespo, para la atención de un “auxilio pedido por una categorización código amarillo, que es de segunda prioridad”, según explicó Crescenti. Debían atender a un paciente de 91 años que, según quien hizo la llamada, sufría “pérdida de fuerza”. El auxilio original había sido solicitado al PAMI, que derivó la atención al SAME, se explicó.

Dijo Crescenti que, al llegar, el médico de emergencias comprobó que el hombre, de 91 años, estaba muerto y que el deceso databa de no menos de una hora atrás. La vivienda, explicó, estaba en precarias condiciones, con el cadáver sobre un colchón y la mujer del muerto en otra habitación.

Mala noticia, peor reacción

En esas circunstancias, el médico le explicó a un hombre de 52 años que estaba en la casa y se presentó como un familiar (sería el hijo) que el paciente había fallecido. Al principio, explicó el director del SAME, ese hombre lució resignado ante la noticia, y dijo: “Bueno, qué se le va a hacer…”.

Pero cuando el médico se retiraba, ese hombre apareció desde atrás y mientras alzaba al aire un fierro le dijo: “Ahora te toca a vos”. El golpe, que parecía tener por destino la cabeza, alcanzó al médico entre la espalda y el cuello. “Le fracturó la hipófisis transversa de la vértebra”, sostuvo Crescenti. El chofer de la ambulancia, que acudió en socorro del atacado, recibió un fuerte golpe en el antebrazo.

Llegaron los vecinos, que pudieron rescatar al médico y a su asistente. Al cabo llegaron policías de la comisaría 27a., que secuestraron el elemento contundente usado en el ataque y se llevaron al agresor, que quedó encausado por lesiones. Mientras tanto, el deceso del anciano, atento todo el panorama, fue caratulado como muerte dudosa y será investigado.

El médico agredido pasó internado 24 horas en el Sanatorio de la Providencia. Al chofer se le hicieron radiografías que no arrojaron lesiones óseas graves, explicó a LA NACION Crescenti, que concluyó: “Fue una agresión sin ningún tipo de justificación. Después de ese ataque el personal de la guardia quedó tan sensibilizado que nadie quería salir a atender una emergencia”.

Fuente: La Nación