Capital Federal, el distrito con mayor libertad económica

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El Índice de Desempeño Provincial medido por la Fundación Libertad , muestra a la ciudad de Buenos Aires como el distrito argentino con mayor libertad económica. Le siguen San Luis, Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba. El último lugar lo ocupa la provincia de Formosa. Los números que muestran las disparidades fiscales y financieras de las provincias argentinas.
Los números oficiales vienen mostrando a una Argentina en crecimiento y con gran vitalidad y fuerza para afrontar los coletazos de la crisis financiera internacional, aunque muchas veces ese país “real” que se pregona desde la cúspide del poder, choca de nariz con lo que vive la sociedad en su andar diario.

La situación ha llegado a grandes ribetes, donde por ejemplo la sociedad entera ha tenido que resignar parte de lo que antes compraba o hacía, como por ejemplo ir al cine o a un espectáculo deportivo, o comprarse una buena vestimenta para ir a trabajar o distintas clases de alimentos, cuidando de esta manera cada centavo que se gasta, porque cada vez se les hace más difícil llegar a fin de mes con el salario que ganan en su trabajo.

Durante los años de crecimiento de la economía (2004-2007) los hogares mejoraron de modo significativo sus posibilidades de consumo, atención de la salud, pago de impuestos y servicios. Sin embargo, con los primeros signos de estancamiento de la economía comienzan a haber señales de retracción en los consumos, comenzando por los alimentos y ropa que tienden a estabilizarse durante el 2008. Con la crisis 2008-2009, la retracción en los consumos se generaliza, siendo especialmente significativa en el caso de los alimentarios, de esparcimiento, e incluso en la atención de la salud.

Un estudio realizado por la Fundación Libertad , muestra el Índice de Desempeño Provincial (IDP), cuyo objetivo es medir la libertad económica para las 23 provincias y la Ciudad de Buenos Aires a través de un indicador que toma como base la metodología empleada por The Fraser Institute a nivel subnacional. Así, se realiza un ranking numérico entre valores 0 y 10 donde un mayor puntaje refleja una mayor libertad económica y por ende un desempeño más elevado de la jurisdicción bajo estudio.

Para lograr un elevado desempeño económico y social en una determinada región se requiere analizar el tamaño del sector público, el financiamiento del gasto público y el mercado laboral, pero además el nivel de educación, desarrollo de la infraestructura, condiciones de salud de la población y del medio ambiente, nivel de apertura comercial y acceso al mercado de capitales. Sin embargo, es solo a partir de una mayor libertad económica, entendida como la no coerción gubernamental en las decisiones de producción, consumo y distribución de bienes y servicios en una economía, cuando se logran las bases fundamentales para un desarrollo sustentable.

En la medida en que esta cuestión vital no tenga lugar, sólo podrán experimentarse comportamientos volátiles en las economías y por lo tanto mucho más difícil será erradicar las condiciones de pobreza y marginalidad y emprender un progreso de largo plazo. Es por ello, que este IDP focaliza en cuestiones que, si bien son básicamente fiscales, son esenciales para el devenir futuro de las economías del interior.

El informe de la Fundación Libertad evidencia en su edición del IDP 2010, las disparidades existentes entre las provincias argentinas en sus desempeños fiscales y financieros lo que deriva en marcos diferentes para la inversión. Si bien el consolidado de jurisdicciones sufre un deterioro en sus cuentas públicas, la situación no es homogénea para todas. Hay algunas que son más disciplinadas, menos dependientes del gobierno central y tienen una menor presencia de empleo público. Es decir, dan cuenta de una inferior presencia estatal en sus economías y por ende son las que ostentan un mejor clima de negocios o en otras palabras son las que exponen un desempeño más elevado.

La Ciudad de Buenos Aires continúa liderando el ranking al igual que en las cinco presentaciones anteriores. Esta vez, su puntaje es de 8,85, siendo superior a los valores registrados en los índices 2009 (8,79) y 2008 (8,73) aunque inferior al desempeño de los IDP 2007, 2006 y 2005. En el otro extremo del ranking –y también por sexto año consecutivo- se ubica Formosa con tan solo 1,17 puntos, la menor cifra desde que se realiza el IDP. Este contraste da cuenta de la disparidad mencionada y de los inconvenientes de carácter estructural existentes en el interior que requieren de políticas públicas federales de largo plazo y sustentables en el tiempo para revertirlas o al menos atenuarlas.

Ranking Índice de Desempeño Provincial 2010

1 Ciudad de Buenos Aires 8,85

2 San Luis 7,84

3 Buenos Aires 7,38

4 Santa Fe 7,11

5 Córdoba 6,86

6 San Juan 6,67

7 Chubut 6,62

8 Mendoza 6,47

9 La Rioja 6,45

10 Río Negro 6,38

11 La Pampa 6,38

12 Salta 6,07

13 Misiones 5,71

14 Corrientes 5,50

15 Neuquén 5,41

16 Entre Ríos 5,00

17 Tucumán 4,79

18 Catamarca 4,79

19 Santa Cruz 4,60

20 Tierra del Fuego 4,31

21 Jujuy 3,62

22 Santiago del Estero 2,96

23 Chaco 2,67

24 Formosa 1,17

Promedio 5.57

Fuente: Fundación Libertad

Por su parte, al agrupar las provincias por nivel de desempeño, Ciudad de Buenos Aires, San Luis, Buenos Aires y Santa Fe, continúan en el grupo de provincias con desempeño Muy Elevado. Por otro lado, Córdoba, San Juan, Chubut, Mendoza y La Rioja presentan un nivel de desempeño Elevado mientras que a las jurisdicciones de Río Negro, La Pampa , Salta, Misiones y Corrientes les corresponde un desempeño Medio. Neuquén, Entre Ríos, Tucumán, Catamarca y Santa Cruz presentan un desempeño Bajo y por último, el grupo de desempeño Muy Bajo está integrado por Tierra del Fuego, Jujuy, Santiago del Estero, Chaco, y Formosa.

En otro orden, cabe señalar que el puntaje promedio para el conjunto de provincias prácticamente no sufrió variaciones en relación al año anterior (se incrementó en un 1%). Si se compara con los puntajes promedio de ediciones anteriores se nota que el mismo se encuentra por debajo del promedio para todos los años (5,80) y un 8% por debajo del máximo alcanzado en el año 2006 (6,05). De esta manera, se evidencia una tendencia decreciente en el desempeño para el consolidado de jurisdicciones.

Aunque el IDP 2010 muestra una exigua mejora en el puntaje promedio alcanzado por el conjunto de provincias en relación al año anterior, continúa la tendencia decreciente en materia de libertad económica desde que se elabora este indicador (2005). Concretamente, el puntaje obtenido se encuentra por debajo del promedio de toda la serie y es un 8,4% inferior al máximo alcanzado en el año 2006.

Por otra parte, de acuerdo a muchas variables contempladas en el IDP la injerencia estatal sigue ganando terreno. Precisamente, esta edición del índice exhibe el valor promedio más alto desde 2005 para la variable tamaño del sector público en el conjunto de provincias (24,2%), la mayor cantidad de provincias con resultado financiero negativo (14) -en el marco de un progresivo deterioro fiscal de los gobiernos subnacionales- y el ratio medio más elevado en la participación del empleo público en la población ocupada (37%).

El hecho que nuestro país y las provincias en forma particular, estén creciendo y conquistando nuevos mercados a pesar de muchas trabas impuestas por el gobierno es un factor alentador. La innovación y la búsqueda permanente de competitividad y eficiencia son inherentes al espíritu emprendedor y muy difícilmente estos activos puedan erradicarse aún con un sector público adiposo. En este sentido, debe reflexionarse sobre la dimensión que podría adquirir este escenario si el Estado se restringiera a efectuar sus funciones elementales y no actuara como factor inhibidor de las decisiones económicas.

Mientras todo esto sucede, en la Argentina los ciudadanos ven con sumo pesimismo una situación que día a día se acrecienta, como lo son la suba sistemática de los precios de los alimentos de la canasta básica (más allá de la negativa gubernamental a reconocerlo), un sistema de crédito destinado a unos pocos, la pobreza y la desocupación que aumentan diariamente, etc, que ha hecho que la situación se convierta en un combo difícil de resolver.

La aguda crisis económica que sufre la Argentina ha llevado a que la sociedad sea muy pesimista y tengan enorme desconfianza sobre lo que sucederá en los próximos meses en materia económica. La gran razón en esta susceptibilidad radica en la poca confianza que se tiene en los gobernantes y en la falta de capacidad que muestra una oposición toda desunida que no sabe qué hacer o proponer frente a los problemas que se suscitan diariamente en materia económica, ya que los programas que tienen a la vista, no varían demasiado de lo que vienen proponiendo el kirchnerismo desde hace siete años.
Fuente: www.agenciacna.com

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